Sociedad Internacional de Bioética

Comité Científico

Actas. nº 3 , 1999

Reuniones de 7 y 8 de mayo de 1999


Asistentes

Comité Científico: Marcelo Palacios (Presidente, España), Agni Vlavianos-Arvanitis (Grecia), Juan Ramón Lacadena (España), José Egozcue (Barcelona), Erwin Deutsch (Alemania), Edwin Bernat (Austria), Jesús A. Fernández (España), Isolina Riaño (Invitada), María Cárcaba (Invitada), José Carlos Bada (Invitado) Director del Instituto Regional de Productos Lácteos, Mónica Vigil (Secretaría de la SIBI)

Orden del día

  • Clonación humana y sus posibilidades
  • Estatuto del embrión
  • Reproducción Asistida Humana y derechos de llos individuos
  • Congreso Mundial de Bioética 2000
  • Varios

Lugar: Antiguo Instituto Jovellanos (GIJÓN, España)


Dia 7 

MAÑANA, 9 h.

MARCELO PALACIOS: Doy la bienvenida a todos. Algunos miembros del Comité están en camino, y dentro de pocos minutos tendremos también aquí al profesor Lacadena. Os comunico que el Reverendo Dooley ha sido intervenido recientemente de un proceso cardiaco, y eso le ha impedido estar aquí. Le deseé en nombre de todos una pronta recuperación.

         Contamos entre nosotros con la Dra. Riaño, pediatra en un hospital del occidente de Asturias que ha mostrado interés en asistir a alguna de estas reuniones, y a su vez miembro de  la Asociación de Bioética que depende del Gobierno Regional.

         Por la tarde nos acompañará también el Dr. J. Carlos Bada, Director del Instituto Regional de Productos Lácteos.

         Nuestra colega, la Dra. Agni Vlavianos-Arvanitis ha sido propuesta por cuarta vez para el Premio Nobel de la Paz, con el apoyo de un centenar de personalidades e instituciones, y deseo someter a vuestra consideración que  la SIBI se sume a esta petición. Si no tenéis ningún inconveniente la Sociedad Internacional de Bioética también hará su propuesta de apoyo a Agni ¿Estamos de acuerdo? Pues bien, entonces redactaremos ese escrito en los términos oportunos y lo enviaremos.

         En cuanto a las reuniones pasadas, algunos miembros del Comité todavía no nos han devuelto las correcciones y no hemos podido publicar las Actas. Espero que pronto puedan estar en vuestro poder. Os rogaría que cuando recibáis los borradores nos los devolváis corregidos a no más tardar un mes después, para seguir mejor nuestros ritmos.

         Por la tarde os presentaremos la Revista terminada, pero no impresa, con trabajos de Guido Gerin, de E. Deutsch, José Egozcue, José Elizalde y de Jean Michaud. Como habéis sugerido hemos incorporado un apartado “Miscelánea”, con iconografía de las reuniones pasadas, algunos hechos sucedidos, las resoluciones adoptadas, y otros temas de interés. También tendremos el “póster” del Congreso Mundial de Bioética, que podréis llevaros en inglés y en castellano. Como sabéis, por razones prácticas se ha considerado que la fecha mejor para el Congreso es la del veinte al veinticuatro de junio del año 2.000. Dado que en buena medida dependemos de quienes van a esponsorizar un Congreso tan costoso, en el cual ponemos tanto interés y tanto esfuerzo, hemos atendido ciertas sugerencias. Se os ha repartido el esquema del Congreso, un borrador para el que hemos recibido algunos nombres de invitados ponentes, concretamente de Egozcue, Agni, Victoria Camps, R. Casabona, Grisolía y yo mismo; así que os rogaría que (Bernat me dice que ya tiene su nombre) nos digáis cuanto antes a quién proponéis los demás. La fecha de inicio de la publicidad del Congreso será  entre el 20-30 de junio con el mailing a 6 mil direcciones y todo lo que conlleva la publicidad. Para entonces yo quisiera que preparemos un avance de programa y luego, ya en setiembre-octubre poder sacar el definitivo. Mañana  volveremos a tratar este asunto.

Antes de la lectura del Acta, si hay alguna  intervención os rogaría que lo hicierais. Quisiéramos invitar a R. Potter, esperemos que pueda estar aquí. Como habéis visto en el informe que os envié tenemos una asignación económica que espero llegue a duplicarse.

         Procedemos a leer el Acta extractada de la pasada reunión. Jesús A. Fernández.

JESÚS AQUILINO FERNÁNDEZ:  Leo las actas provisionales de las sesiones del Comité Científico de la SIBI celebradas en los días 26, 27 y 28 de noviembre de 1998.

“Personas que intervienen: Marcelo Palacios, A. Vlavianos-Arvanitis, L. Martínez Roldán, Guido Gerin, M. Dooley, Amos Shapira, Juan Ramón Lacadena, J. Egozcue, Santiago Grisolía, Victoria Camps, María Cárcaba. Jean Michaud.

En el salón de actos del Antiguo Instituto de Gijón a las diez y treinta horas del día 26 de noviembre de 1998, con la asistencia de los miembros antes citados, se reúne el Comité Científico de la Sociedad Internacional de Bioética para reflexionar y trabajar sobre los distintos puntos del Orden del Día.

En primer lugar, el Secretario procede a la lectura del Acta correspondiente a los días 2 y 3 de julio del presente año. Finalizada la lectura toma la palabra el profesor Egozcue en el tema de la producción artificial de gemelos para puntualizar: “es necesario añadir de forma explícita el consenso al que se llegó, esto es, considerar la gemelación  como no recomendable por razones metodológicas, técnicas, por su baja efectividad y por ser, desde el punto de vista ético, muy poco aconsejable; además, en el caso de realizarse se incurriría en la prohibición legal ahora vigente”. Con la anterior salvedad, se aprueba el Acta de Julio por unanimidad de los presentes.

         Marcelo Palacios indica a los asistentes la conveniencia de publicar las intervenciones y los acuerdos a los que se llegue en las sesiones del Comité, para lo cual ruega se eviten interferencias que dificulten el trabajo de los traductores e intentar seguir un orden riguroso en las intervenciones.

Seguidamente se da paso al primero de los temas de estudio de la sesión: transplante de órganos.

Maurice Dooley comunicó a los asistentes que dentro de diez días el Comité de Bioética del Consejo de Europa se va a reunir para proponer un Protocolo sobre transplantes de órganos y tejidos. Marcelo Palacios, a modo de introducción en el tema de los transplantes, entiende que se podrían destacar tres aspectos: primero, los no nacidos, segundo las personas nacidas y, tercero, células y tejidos con posibilidad de transplante. A. Shapira señala: otro aspecto a cubrir es el tema de las donaciones de órganos por parte de donantes vivos, tema abordado en Norteamérica en relación con la donación de riñones. G. Gerin indica que una cuestión de especial transcendencia es el descubrimiento de las llamadas células madres y sus posibilidades.  Para Juan Ramón Lacadena en el proceso de desarrollo del embrión hay células que mantienen capacidad de desarrollo total. El descubrimiento es que se pueden identificar esas células no solo en el embrión, sino en órganos diferenciados, algo que podrá revolucionar los transplantes de tejidos o de órganos: el auto-transplante. Santiago Grisolía comunica que en la reunión mantenida en Valencia sobre el genoma se llegó al consenso de que ese era el camino de futuro de los transplantes. Y que se abre un nuevo campo de discusión. Entrega a los presentes los últimos trabajos sobre la cuestión publicados en la revista SCIENCE y en la revista Nature y Biotechnology. Victoria Camps supone que dichas técnicas servirán también para cuestiones estéticas tales como el embellecimiento. Interviene Egozcue: las investigaciones han empezado con cordones umbilicales, se procede a la congelación de los mismos para utilizarlos en el futuro; ya se ha conseguido hacer crecer esas células, pero el poder crear órganos es bastante más complejo, todavía ciencia-ficción, dependerá de lo que podamos enseñar a esas células, pues en principio lo que hacen es tejidos, pero si conseguimos enseñar a esas células sin necesidad de crear embriones, el camino es el correcto. La mayoría de los problemas con los que nos encontramos son de tipo práctico; problemas tales como quien paga los gastos si se congelan esas células de todos los nacidos; el tiempo necesario para poder cultivar esas células para que cumplan la misión que se requiera, etcétera).

Se abre un turno de intervenciones en el que se debaten los distintos problemas técnicos y éticos que suscitan estos nuevos descubrimientos, así como el diverso abordaje de la llamada terapia génica. Su éxito clínico y el posible uso de células germinales, la utilización de embriones para fines de investigación etcétera, llegando al acuerdo todos los presentes de la necesidad de hacer pública una nota en la prensa redactada por los científicos S. Grisolía, J. Egozcue y Juan Ramón Lacadena en el que se dé cuenta de esos nuevos avances que propician los trabajos con células madre, algo que requiere una reflexión y análisis cuidadoso pero que en todo caso resulta ser una vía más admisible, desde el punto de vista ético, que el trabajo sobre embriones humanos.

A continuación se abordó el tema de la eutanasia, de conformidad con lo acordado en la última sesión. A. Shapira  presentó una ponencia sobre la eutanasia destacando en la misma las partes más relevantes del problema. Hace una exposición densa y abierta en la que entre otras cuestiones se abordó la distinción entre no tratamiento y tratamiento para acelerar a la muerte, las ambigüedades presentes en la discusión entre eutanasia activa y pasiva, lo extraordinario y lo ordinario, la negativa del paciente al tratamiento, los tratamientos paliativos del dolor y la aceleración de la muerte, las personas implicadas, etcétera. Por último, señaló la necesidad de trabajar a partir de los preceptos propios de la condición médica. Esto es, a partir del propio Juramento Hipocrático, como vía para la globalización del concepto de muerte asistida. Se trata de un hecho social frente al que las concepciones religiosas presentan una especie de vacío de ahí la necesidad de ver el tema desde una perspectiva comunitaria, el estado frente a la libre opción para hacer posible la protección de aquellos aspectos relevantes y tanto una como perspectiva tienen puntos de encuentro.

Se abre un turno de discusiones.

Marcelo Palacios, desde su experiencia de veinticinco años como médico, entiende que se están invirtiendo los términos, que se está teorizando demasiado y nos olvidamos de lo importante, de la persona que solicita la eutanasia. Para decidir que hacer se parte de las consecuencias e incluso de los abusos utilizando el argumento de “la pendiente resbaladiza” de forma, a su entender, improcedente. Señala que el autentico protagonista es la persona que solicita la eutanasia, y que debe valorarse su autonomía.

Desde el punto de vista médico dice que solo hay una eutanasia, pues tanto la llamada eutanasia pasiva, retirar un tratamiento por ineficaz en un enfermo terminal para evitar el “ensañamiento terapéutico” como la activa indirecta, es decir, la administración de medicamentos y terapias que impidan el dolor insufrible aunque puedan posiblemente acortar la vida que está a punto de acabar, son prácticas realizadas todos los días en los hospitales. Resume su intervención en tres puntos: la perspectiva desde el paciente y no la teórica, dar valor a los principios de autonomía y  preguntarse por qué el médico ha de ser el encargado de realizar la eutanasia.

 Para Victoria Camps es necesario desdramatizar la eutanasia, tal y como ha manifestado A. Shapira. Está de acuerdo con lo señalado por Marcelo Palacios pero el problema mayor se nos presenta cuando tenemos que decidir por otro, es un caso grave, aquí más que economía hay que hablar de beneficencia. La legislación no nos puede ayudar mucho. Es necesario despenalizar pero con controles o comités, siendo conscientes de que la vida no siempre es mejor que la muerte, lo que nos lleva al concepto de calidad de vida, algo que no hay forma objetiva de medirlo. Es un ámbito que requiere ser discutido. Dice Maurice Dooley que el tema se debatió en Estrasburgo y ningún país admitió practicar la eutanasia o desear practicarla. Todas las discusiones se basan en el principio de autonomía y una persona no tiene autonomía para acabar con su propia vida. De igual manera muchos de los argumentos a favor se basan en la despenalización del suicidio y, con ello, la despenalización del suicidio asistido. Pero suicidio, suicidio asistido y eutanasia están penalizados.

Según Agni Vlavianos de acuerdo con los principios hipocráticos, si se admitiese  la eutanasia el médico no sería el encargado, pues ello contradice los propios postulados médicos. Tenemos derecho a prolongar la vida.

Para G. Gerin el mantener a una persona con respirador para posteriores transplantes plantea un problema ético.

José Egozcue afirma que también existe el derecho a no vivir. Los tratamientos paliativos no siempre funcionan bien. La calidad de vida es algo subjetivo, lo que debemos de hacer es preguntar y la respuesta es un no. Hoy en día se empieza a revisar el concepto de muerte al objeto de que los órganos humanos, de cara al transplante tengan alguna utilidad. Se dice que la autonomía está influida por cuestiones externas, pero si no fuese por el miedo mucha más gente se suicidaría.

 Santiago Grisolía: Es necesario tomar en cuenta los derechos y los deberes, y estamos ante un tema muy difícil; se trata de distintas categorías frente a las que no cabe una solución general; lo que sí es posible es ponerse de acuerdo con que haya una sola definición de eutanasia, de acuerdo con Palacios. En todo caso son situaciones en las que se requiere siempre más de un médico a la hora de adoptar decisiones.

Abre la sesión de la tarde Marcelo Palacios, dando la bienvenida y haciendo la presentación de J. Michaud, que se incorpora a las sesiones del Comité. J. Michaud responde con agradecimiento a todos los compañeros del Comité Científico.

 Seguidamente se retoma el tema de la mañana.

Guido Gerin, señala la necesidad de definir el concepto de eutanasia y de lograr un código ético no solo a nivel interno sino internacional sobre el derecho a la vida. A. Shapira, destaca la necesidad de conjugar la autonomía individual y los derechos de la persona con los aspectos sociales y los derechos sociales. Juan Ramón Lacadena, introduce por su relevancia, el principio de la no maleficencia. Victoria Camps se pregunta por el significado de “derecho a una muerte digna”, y se interroga sobre que quiere decirse cuando se habla de derechos sociales. G. Gerin, destaca que las normas tienen dos caras, el derecho subjetivo y la obligación social. Para M. Dooley: el derecho a la vida es un derecho natural, diferenciable de los derechos fundamentales recogidos en las Convenciones Internacionales. A. Shapira, como jurista se pregunta por esos derechos que el poseedor puede no querer y se decanta a favor de una visión de compromiso entre autonomía y necesidades colectivas. M. Dooley insiste en que se trata de un derecho que no se puede rechazar ni prescribir. La comunidad no puede ser la base sobre la que se regule esta cuestión. Jean Michaud reflexiona sobre el problema de la dignidad de quien ayuda a alguien a morir, sobre la distinción  entre eutanasia activa y pasiva, considerando que esta última no es eutanasia, y sobre la cuestión de aliviar el dolor. María Cárcaba se pregunta sino cabe un derecho natural a morir. Y Jean Michaud responde a ese interrogante señalando que lo que sí cabe es definir en un texto legal, las condiciones en las que se puede practicar la eutanasia. G. Gerin, entiende que no se puede fundamentar  un derecho a hacer que alguien muera. Marcelo Palacios afirma que solo se debería de hablar de eutanasia en determinadas circunstancias: si la ha solicitado razonadamente un enfermo terminal inminente y que sufre dolores intensos; y que no cabe de hablar de eutanasia en los supuestos de tratamientos para evitar el encarnizamiento terapéutico o paliar el dolor en la inmediatez de la muerte. Destaca también que no debemos abordar el problema desde el argumento de “ la pendiente resbaladiza”.  A Victoria Camps, si bien le parece claro el caso de quien solicita la eutanasia de forma voluntaria activa, le plantean muchos más problemas los casos no voluntarios. Por último, después de diversas intervenciones más, Santiago Grisolía señala estar de acuerdo que los tratamientos médicos paliativos del dolor que aceleran la muerte, no se deben de incluir en el tema de la eutanasia.

En el siguiente Orden del Día, “Aspectos bioéticos del próximo milenio”, a modo de introducción Agni Vlavianos desarrolló una ponencia en la que destacó como centro de la Bioética la idea de Bios, señalando la necesidad de redimensionar respuestas a los problemas de la vida que se plantean hoy en la tierra; el concepto nuclear de la Bioetica es permitir la cadena de la vida y la visión antropocéntrica nos ha vuelto arrogantes y hemos perdido la noción del tiempo, no solo debemos preocuparnos de los aspectos relacionados con la especie humana, hay que evitar ese desarrollo descontrolado y la degradación del individuo como ser humano; es necesario implementar nuevos sistemas educativos en nuevos valores procurando que el mensaje de la continuidad de la vida sirva de marco para las acciones futuras. Sistema de valores que relacionen existencia y protección del medio ambiente en el ecosistema universal; el deterioro medioambiental destruirá el bios y no hará posible la vida; ya en la Convención de Asturias de Bioética se tomaron decisiones y se dijo que era necesario dar cobertura a muchos desarrollos de la actividad humana. Finaliza diciendo que si no asumimos esto no merece la pena hacer nada.  Para Santiago Grisolía es de especial importancia el elemento tiempo, pues al actual ritmo de crecimiento los recursos naturales tienen una duración muy cercana y limitada. Agni Vlavianos: Necesitamos ampliar el concepto de “beneficios”, nos hemos olvidado que los beneficios son de muy diverso tipo. Se trata de un concepto que podemos cuantificar y escalonar cuando lo aplicamos a la salud o a la sanidad. A. Shapira se pregunta si cuando hablamos de medio ambiente el único valor es la conservación de la raza humana como conjunto, o si incluimos también a los animales y a los vegetales. Para Agni Vlavianos lo más importante es el desarrollo de los valores biocéntricos, no solo desde la perspectiva de lo humano sino desde la biodiversidad. J. Michaud dice que el problema del medio ambiente es tan vasto que resulta difícil de abordar. Según Agni Vlavianos los miembros del Comité tenemos que decidir expandir nuestro ámbito para promover una nueva línea de pensamiento y de acción; debemos reflexionar sobre el concepto de Bios y utilizar conceptos mucho más abiertos. Victoria Camps dice: no estoy de acuerdo con el cambio de perspectiva, el paso de la antropocentrismo al cosmocentrismo: se puede ampliar la preocupación pero el punto de vista sigue siendo el humano. En el centro de la vida está la vida humana.

Agni Vlavianos: Esa es la perspectiva clásica que goza de un amplio consenso y donde nuestra posición es la superior. Pero si estrechamos ese campo a lo humano nuestras soluciones serán muy limitadas. Cualquier forma de vida tienen ADN, por qué limitarnos a lo humano (J. Michaud: la vida...¿ es solo vida humana o hay que ampliarla a los animales y a las plantas?) Agni Vlavianos: Son temas del siglo que viene como la genética, la comercialización, los transplantes de órganos y la necesaria información a la sociedad de muchos de estos problemas. Es una idea de actuación para el futuro milenio. A. Shapira: ¿Existe algún argumento teológico que nos permita confrontar esa visión cosmocéntrica de la Bioética? M. Dooley: Por supuesto. Dios es el creador de todas las criaturas y el hombre es la creación perfecta desde la Teología, todo el cosmos está al servicio del hombre; si falla la pirámide falla todo lo demás. Marcelo Palacios: La tierra sin el hombre no tiene sentido humano pero nuestra interrelación es tal que sin ella no podemos vivir, ni tampoco ningún ser vivo. Es algo que se puede conciliar perfectamente, pues no podemos quedar al margen del Planeta que nos posibilita la existencia. José Egozcue: La nueva Bioética tiene que llevarnos a una moderación de los medios. Agni Vlavianos: Hemos perdido perspectiva y debemos de adoptar una nueva visión. Los juristas deberían empezar a trabajar en un concepto amplio de vida. Es necesario una visión global desde cada uno de nuestros campos para ser capaces de preservar la vida. El otro no puede ser visto como el enemigo sino como beneficio común a todos, es necesario una visión biocéntrica. Santiago Grisolía: Tenemos que ser muy pragmáticos. Lo que nos interesa es el hombre y referirnos exclusivamente al hombre, pues si el hombre desaparece otras especies van a seguir ahí.

Después de varias intervenciones y dado lo avanzado de la tarde, se fijó la fecha de la siguiente reunión del Comité para los días 7 y 8 de mayo de 1999 y se procedió a tratar el cuarto punto del Orden del Día: el Congreso Mundial de Bioética de los días 20-24 de junio del año 2000.

Marcelo Palacios toma la palabra e informó de los avances y gestiones realizadas en la programación en el Congreso del 2000. Comunicó a todos los presentes que los miembros españoles del Comité Científico se han dirigido al Congreso de los Diputados para solicitar la ratificación de la Convención de Asturias de Bioética; el Presidente del Congreso ha contestado que envió la petición a los portavoces parlamentarios para su estudio.

Juan Ramón Lacadena informó a los presentes de la creación en España del Consejo Nacional de la Ciencia y las Nuevas Tecnologías; un órgano análogo al francés, de carácter consultivo y que está bien representado. José Egozcue señala que en Cataluña se constituyó en julio un Comité de Bioética con competencia para crear subcomisiones que puedan abordar temas específicos sin necesidad de ser permanentes. Y J. Michaud  destaca que sería de gran interés que el Consejo Nacional pueda unirse al Comité de Ética Europeo y así participar en las reuniones que se celebran cada poco.

Juan Ramón Lacadena, expresando el sentir de los miembros del Comité Científico, entiende que sería bueno que manifestáramos nuestro agrado por la creación en España de ese Consejo, así como el deseo de su conexión con los Comités europeos.

Sin más asuntos se levanta la sesión.

La segunda sesión del Comité Científico se realiza el día 8 de noviembre de 1998 en el Palacio de Congresos de la Feria de Muestras  a las 10 horas. En primer lugar se procede a la lectura y análisis de las notas de prensa sobre las conclusiones alcanzadas en el día anterior. Seguidamente se abordan distintas cuestiones respecto al congreso del 2000 tales como los diversos locales a los que se va a disponer para actividades diversas, los alojamientos para estudiantes y la posibilidad de que la universidad pueda aportar algún alojamiento. La necesidad de tomar en cuenta a los niños y de implicarlos en estas cuestiones a través de cómics, videos y demás medios pedagógicos. La pedagogía de la Bioética es un aspecto de especial importancia. La dinámica de trabajo en las sesiones  para hacer posible una participación abierta y activa que motive a la sociedad en general. La entrega de un premio a una persona o institución que más haya trabajado sobre el tema de la Bioética. Respecto a esta última cuestión, después de varias intervenciones se llegó al acuerdo de que el premio debía de consistir en una obra de arte, una escultura, por ejemplo, siempre la misma, para así permitir identificar mejor el premio y la propia SIBI.

Se realizaron también sugerencias sobre el próximo número de la revista SIBI.

Jean Michaud señaló la conveniencia de ordenar los temas del Congreso en bloques separando la parte técnica de la parte global o general. A. Shapira considera necesario poner en relación a la Bioética y a la cultura ya que no se puede discutir de Bioética de forma aislada.    Ya por último se analizó el tema del papel de los distintos invitados y el necesario equilibrio respecto a los países de procedencia de los mismos, algo que en cierta medida vendrá condicionado por los diversos temas y por el mayor o menor desarrollo de la Bioética en los distintos países. Jean Michaud es partidario de sustituir la palabra mundial por internacional dado que el rótulo mundial es más ambicioso y nos obligaría a contar con representantes de los distintos continentes.

José Egozcue señala que en la prensa ya se ha denominado “Congreso Mundial” y sería un inconveniente cambiarlo.

A las trece horas los miembros del Comité Científico presentes  elaboraron conjuntamente (ver Actas completas) un Comunicado en respuesta al problema planteado por el comité anti-SIDA.

Ya por último se procedió a la vista de los distintos locales que serán sede del Congreso Mundial de Bioética del 2000, dando así por terminada la sesión

JOSÉ EGOZCUE: Una corrección técnica: en Cataluña se llama Comité de Bioética para la Ciencia y la Tecnología.

MARCELO PALACIOS: Iniciamos la sesión de hoy ¿Estamos de acuerdo con el Orden del Día? Siendo así, tiene la palabra José Egozcue para tratar el tema de la clonación.

JOSÉ EGOZCUE: Creo que después de las discusiones que tuvimos en junio y noviembre pasados, queda muy poco que decir sobre la clonación, porque ya tratamos prácticamente todos sus aspectos. Por tanto me limitaré a puntear tres o cuatro cosas que pueden derivarse de los nuevos avances científicos y nada más.

“Para empezar quiero recordar, y ya sé que todos somos conscientes de ello, que el tema no es la clonación  para generación de individuos idénticos, entendiendo por idénticos los que comparten la misma información nuclear. Esto es importante destacarlo, porque las técnicas de clonación no reproductiva no están prohibidas.

El avance que se ha producido desde las últimas reuniones ha sido la posibilidad de producir líneas de células madre humanas embrionarias (células stem), por una parte, que esto no se había conseguido nunca antes, y también la posibilidad de obtener líneas de células que se habían llamado “germ” (germinales), que también son células,  digamos, indiferenciadas, pero no son necesariamente embrionarias, sino que se obtienen de fetos e incluso en adultos. Y esto ha hecho cambiar algunas cosas y es el punto quizás más importante.

Entonces ¿cómo afecta esto a lo demás?, o ¿qué casos pueden considerarse ahora en relación a la clonación?

Primero, en julio pasado discutimos la gemelación artificial y nos pareció una técnica poco recomendable. Ahora hay que decir que no tiene sentido en absoluto, porque si una mujer es una mala respondedora produce pocos óvulos y tenemos pocos embriones; lo que podemos hacer es una línea de células madre de un embrión e intentar que la mujer siga embarazada infinitas veces, porque con cada célula podemos hacer un intento de clonación y que este niño pueda nacer. Que no va el embarazo adelante, pues se prueba otra vez y aquí si que quizás esto podría tener una aplicación. Si solamente se transfiere un embrión cada vez, las posibilidades de embarazo decrecen pero en cambio no se hacen individuos idénticos porque no se hacen gemelos. Por tanto una variación sería esta.

Y en cuanto a la clonación sin hacer individuos idénticos, o sin copiar en individuos preexistentes, es algo que sí merece un análisis a fondo porque hay algunas posibilidades que (algunas las discutimos ya en ocasiones anteriores, no todas)  podrían solucionar varios problemas.

         Uno de ellos es el caso anterior, una mujer que responde mal y  por clonación puede tener  a este hijo.

Otro caso serían interrupciones de embarazo, por ejemplo un ectópico que hoy día se pierde; el embrión lógicamente podría ser convertido en una línea de células madre y clonado, y si la pareja quiere tener “ese hijo” y no otro pues podría llegar a tenerlo por técnicas de clonación. Lo mismo podría decirse de una pareja que tiene un embarazo en un momento en que no lo desea, pero sí quiere  ese hijo; se podría interrumpir el embarazo, producir una línea de células madre y por clonación este hijo podría nacer en otro momento en que la pareja sí estuviese preparada para este nacimiento, sea por motivos económicos, por lo que sea, no vamos a entrar en este tema.

Y el último caso  que se ha propuesto es (pero este tiene una dificultad añadida)  la posibilidad de que una pareja de mujeres homosexuales, lesbianas, pudieran reproducirse. En este caso es bastante sencillo: se hace un embrión clónico de cada una de ellas y luego se fusionan los embriones, con lo cual tenemos una mezcla de las características  de las dos mujeres; no copiamos a nadie, puesto que mezclamos características, pero estamos haciendo una quimera y eso está prohibido en la Ley española de Reproducción Asistida. Por tanto he dicho que tenía una dificultad añadida y efectivamente la tiene, que es ésta, aparte de que las quimeras en animales se han producido sin que haya problemas de desarrollo; en ratones se ha llegado a producir quimeras de hasta tres embriones sin  mayores problemas.

En la clonación para copiar a alguien o para producir individuos idénticos no voy a entrar, porque ya el acuerdo fue que no tenía ningún sentido y que era éticamente reprobable. Hablaré de las posibilidades médicas con las E-S (embryonic stem, ES) y de las células EG  (embryonic germ, EG). Con respecto a las primeras -que son las que más posibilidades tienen desde el punto de vista terapéutico en el futuro para la producción de tejidos, quizás de órganos  a partir de estas células indiferenciadas-, hay que tener en cuenta que para obtener células stem previamente hay que producir un embrión y luego destruirlo. Por tanto yo creo que esto es motivo de análisis y de preocupación ética y probablemente entre en la discusión siguiente, la que va a introducir el profesor Lacadena, sobre el “estatuto del embrión”.

     Evidentemente que para obtener líneas de células stem no se necesitarían muchos embriones porque una línea de células stem produce muchas células. Pero no se trata de que haya que destruir muchos embriones o pocos embriones, el problema es si esto justifica destruir un solo embrión.

       Existe otra posibilidad para obtener una línea de células stem, y esta posibilidad todavía  no sé ha convertido en realidad, pero sería obtener una célula de un embrión por una biopsia, como hacemos ahora para el diagnostico genético pre-implantatorio, y a partir de esta célula iniciar una línea stem. Con lo cual el embrión puede ser transferido y puede nacer. No destruimos el embrión, y lo que ocurre es que este embrión tendría una línea de células stem personalizadas, propia, que no sería rechazada en caso de un transplante porque serían sus propias características genéticas las que estarían allí, ¿no? Esto es muy complicado, pero podemos imaginar algún caso donde fuera justificable porque se supone que las necesidades de un transplante, por ejemplo, (es un ejemplo muy a largo plazo), en el futuro,  sean muy altas. Ejemplo: familias con hiperlipemias familiares, que casi seguro que van a necesitar un transplante de corazón un día o un riñón poliquístico, en fin hay varias posibilidades donde  esto podría tener una aplicación y donde este embrión podría tener su línea stem congelada en nitrógeno líquido para ser convertida, si esto llega a ser posible, en un tejido o en un órgano para él mismo, sin la antigua técnica de producir al hermano gemelo para matarlo, ¿no?, que ésta es una imagen muy freudiana. Aquí no, aquí es el propio embrión el que da su gen.

   Y en cuanto a las células germinales, son una posibilidad muy interesante, pero todavía no está demostrado que sean totipotentes: se sabe que pueden originar otros linajes celulares, otras líneas celulares. Bien, eso es todo”.

JUAN RAMÓN LACADENA: Lo has dicho tú mismo: esa solución de las lesbianas a través de las quimeras es literatura, quiero decir que de entrada diríamos que es nulo de pleno derecho puesto que las quimeras están prohibidas en todas las legislaciones. Por eso quiero decir, que pensando en lo que se puede hacer éticamente creo que sería una barbaridad el crear una quimera, con todo lo que puede suponer de desarrollar un ser humano con dos informaciones genéticas distintas. Eso es introducir una situación que puede ser caótica; puede producir repercusiones creo yo importantes. 

JOSÉ EGOZCUE: Las mujeres parcialmente lo tienen. 

JUAN RAMÓN LACADENA: Bueno, no. El hecho de la actuación del cromosoma x... Eso no. Vamos,  pienso incluso, que yo en un cierto tiempo traté de seguir la pista a ver si podía hacer alguna investigación, pensar que como hay algunos casos de quimeras humanas descritas si eso tenía repercusión a nivel psicológico. Puede haber casos de esquizofrenia o cosas de éstas que ocurrieran porque esa persona fuera dos entidades genéticas distintas, y en cuanto al comportamiento aquella podría producir una distorsión importante, ¿no?..... Distinguir entre pluripotentes o totipotentes efectivamente sería la gran solución clínica del futuro de la humanidad; si eso llega a comprobarse  sería formidable porque evitaría el problema ético de crear un embrión para transformarlo  en cultivo de tejidos.

Has mencionado la posibilidad para evitar ese problema, es decir, de un embrión de pocas células se sacan algunas para buscar ahí las stem, pero el embrión no se termina de destruir. Pero claro, ¿qué se va hacer con ese embrión que no se va a destruir, se le va a meter en el limbo de un frigorífico, se va a dejar que crezca? La posibilidad clínica o la aplicación clínica quizás más interesante de la clonación no- reproductiva es cuando de un adulto ya se puede crear el embrión para transformarlo en cultivo de tejidos. Entonces resultaría que de una persona ya adulta, ya nacida, de mayor o menor edad, se está creando un embrión que sería clónico de la línea existente, y eso sería, a mí juicio, éticamente...

Vamos a ver si explico lo que quería decir: Un adulto tiene un problema de lesión en algún órgano y se trata de aplicar la transferencia nuclear, la clonación no reproductiva, para formar de ese adulto un cultivo de tejidos; entonces, con células de ese adulto se forma un embrión del cual se van a extraer algunas células para (es lo que yo había entendido) hacer el cultivo y mantener ese embrión vivo. ¿No era eso lo que querías decir? 

JOSÉ EGOZCUE: Sí, respecto a eso, sí. Pero quiero hacer dos aclaraciones. La primera hace referencia a las quimeras. Esto es algo que hoy está prohibido, pero hace años había otras cosas que estaban prohibidas y hoy no lo están. Y el efecto que pueda tener una doble información genética en un individuo, no lo sabemos, porque no sabemos cuantas quieras humanas espontáneas hay, solo sabemos las que difieren en sus cromosomas sexuales y que entonces tienen problemas, pero no sabemos cuantas existen de las que coinciden en sus cromosomas sexuales, porque no las podemos detectar. Por tanto, seguro como que lo que se llama división inmediata  del ovocito, es un fenómeno que se da con una cierta frecuencia; también se puede dar con una cierta frecuencia una doble fecundación y si la quimera es xx xx o xy xy no lo sabremos nunca. Por tanto, el efecto del quimerismo sobre el individuo no lo sabemos. En animales sí sabemos que no tienen  mayor importancia, se desarrollan bien.

Y en cuanto a lo segundo, yo a lo que me refería era que a un embrión al que le quitamos la célula, es un embrión que va a nacer y esa célula nos sirve para hacer una línea stem. No destruimos al embrión, este embrión los padres lo quieren y ésta célula (la biopsia no daña mucho al embrión puesto que han nacido centenares ya de niños después de un diagnostico preimplantatorio) sirve para hacer una línea stem, que en principio  el uso ideal es para este propio niño cuando sea adulto, pero que al ser una línea stem tampoco impide que se pueda utilizar en otras personas. Pero no es hacer un embrión... Precisamente yo lo que he dicho, el problema de las stem, que hay  que discutir, es que obligan hacer un embrión y destruirlo. Y en este caso no, en este caso el embrión sigue, se le quita una célula y de esta célula... 

JUAN RAMÓN LACADENA: Bueno yo esto de acuerdo que esta sería una utilización válida, lícita, ética, es decir que cada persona que naciera, naciera ya con su reserva...pero, es que cuando se habla de la clonación no-reproductiva lo que se piensa es ya en adultos que van a necesitar sus propios transplantes, entonces claro.... Termino mí intervención que antes había interrumpido para contaros dos cosas. Una, que el tres de marzo pasado la Comisión Nacional para la Reproducción Asistida en España, presentó el informe anual del año noventa y ocho, y entre las cosas que se tocaban era el tema de la clonación y se pronunció en relación, tanto sobre la reproductiva como la no reproductiva, en la línea que efectivamente ha mencionado el profesor Egozcue. Y también decir, y esto lo comento porque quizás sería bueno que lo conocieran los miembros del Comité, que el diecisiete de junio, que la Comisión de expertos en Bioética y clonación, que reunió el Instituto de Bioética de la Fundación Ciencias de la Salud de Madrid, presentará, el diecisiete de junio por la tarde, el informe que hemos elaborado después de muchas horas de trabajo y que creo que va a ser una contribución muy importante porque hemos sido muy ambiciosos, no solo en tratar de hacer nuestro trabajo bien sino en recoger todo lo que se ha hecho en el mundo sobre el tema. Creo que será un informe muy valioso. 

AGNI VLAVIANOS-ARVANITIS: Creo que las dos presentaciones son de extrema importancia para la Bioética, porque nos proporcionan nuevas alternativas a la clonación como técnica y a la vez sirven para aprovecharnos del conocimiento de todo lo que se ha conseguido con los nuevos avances en clonación. Me gustaría comentarle a nuestro Presidente que incluyamos un estudio o una valoración de ese  informe que se va a valorar a partir del diecisiete de junio, como nos ha dicho el profesor Lacadena, y también que sigamos tocando el tema de la clonación en las distintas reuniones que tengamos a partir de ahora porque hay nuevas dimensiones que se abren con todos estos avances que aparecen día a día y sobre todo creo que, en nuestras conclusiones como Comité Científico, sobre el tema a presentar ante los medios de comunicación pongamos énfasis en la diferenciación entre que estamos hablando de clonación de líneas celulares y no de personas humanas. Eso creo que es muy importante para la opinión pública y yo diría que también sería conveniente en esa presentación a los medios, o a la opinión publica de la información que nos habéis presentado aquí, hablar del potencial que tiene la clonación de este tipo de células para la supervivencia o para la mejora de la calidad de vida. Porque se está introduciendo una alternativa, potencialmente buena y completamente nueva en el campo de la Bioética y pienso que también podíamos incluir información específica sobre este punto en nuestra revista.

Si consideráis conveniente que esperemos hasta después del diecisiete de junio, cuando tenga lugar esa reunión de expertos y ya tengamos una información más concreta pues podemos esperar hasta entonces. 

JOSÉ EGOZCUE: Lo siento pero tengo que mostrarme en desacuerdo y te diré por qué. Creo que nuestra Revista tiene que reproducir documentos oficiales y este no sería un documento oficial. Ahora que sí, es importante saber que va a ser un informe protegido por un Copyright, que va a ser un informe bastante exhaustivo, etc. Pero yo creo que nuestra Revista tiene que presentar documentación ratificada, validada, etc. Quizás podamos introducir en nuestra Revista una información, una nota de referencia a esta importante reunión y a ese documento que va a salir. Pienso que para nosotros el cometido de la Revista debe de ser proporcionar a los lectores documentos reales, documentos ratificados y convalidados y documentos base de trabajo, no novedades o reuniones o conclusiones de otros grupos de expertos. 

AGNI VLAVIANOS-ARVANITIS: Sí, estoy totalmente de acuerdo. Podríamos tener una columna donde podamos dar alguna referencia sobre estos temas y ahí podríamos dedicarle una página y siempre que tengamos, por ejemplo, conclusiones, resoluciones, etcétera, que se adopten en distintos foros, pues podríamos incluirlas en nuestro apartado de documentación. Pero esto sería cuestión de que nuestro Presidente lo decida, si lo estima oportuno o no.

MARCELO PALACIOS: Será una decisión a tomar en conjunto, aunque coincido con Egozcue. En todo caso creo que hay que felicitar a quienes han realizado este trabajo y en particular a Juan Ramón.

En cuanto al contenido de la Revista, concretamente en las páginas DOCUMENTOS en este Nº 2, sale la ley Alemana de Protección del Embrión y la ley 42/88 española sobre “donación y utilización de embriones y fetos humanos, o sus células, tejidos u órganos”. Ese es el significado de la Revista desde la perspectiva del apartado “DOCUMENTOS”. Hemos creado otras páginas, una de las cuales es NOTICIAS del Comité Científico, donde, por ejemplo se hace referencia a nuestras resoluciones, acuerdos o manifestaciones, y en MISCELANEA se tratará el Documento de derechos y responsabilidades científicas de Valencia, nuestra participación en la Comisión del Senado para la  Eutanasia, la creación de la Fundación Grifols sobre Bioética, lo que nos vaya llegando que sea de interés y de lo que tengamos conocimiento de otros países.

Dos cosas respecto de la intervención anterior. Efectivamente la ley española 35/88 sobre Técnicas de Reproducción Asistida en su articulo veinte, considera una sanción grave la creación de quimeras humanas. Por otra parte, tal vez nos encontramos en el tercer paso evolutivo de los hechos: un día una señora californiana apellidada Ayala pidió autorización para que uno de los embriones que tenía congelados se desarrollara, para tratar a su hija anterior, que padecía  una leucemia; cuando nació el bebe, le extrajeron medula ósea para tratar la leucemia que padecía la otra niña. Este sería el primer paso, y el segundo sería las stem cells, es decir, recurrir al proceso de líneas de tejidos  a través de las células stem. Y el tercero y último serían las células germinales. O sea, que hemos pasado por una serie de etapas en las que al final, teoricamente la señora de California no tendría la necesidad de recurrir a la primera actuación que describí.

JUAN RAMÓN LACADENA: En relación con ese informe que he mencionado de la Fundación de la Ciencia de la Salud, va a tener varios capítulos. Hay un capítulo de historia de la clonación, un capítulo de aspectos científicos de la clonación, un aspecto, aspectos éticos, otros aspectos jurídicos y otro de aspectos sociológicos, y al principio de todo va un resumen con las conclusiones y las recomendaciones que hace esa comisión. Entonces yo creo que sí sería perfectamente reproducible, las conclusiones y recomendaciones que precisamente se resumen, pues eso, para que tengan la difusión adecuada. Lo mismo que quizás el documento,  en el informe de la comisión nacional para la reproducción humana asistida también hay un resumen en donde se dedican un par de páginas a la clonación.

JOSÉ EGOZCUE: Voy hacer otro comentario, pero primero me referiré a lo que ha dicho ahora Lacadena. Yo insistiría y, en caso de que no se siga esta recomendación pues se hará con mi voto en contra, que la publicación se refiere únicamente a documentos oficiales, porque sino nos vamos a inundar. Yo te puedo mandar veintisiete conclusiones de reuniones que hemos hecho referentes a distintos temas y con el mismo derecho tengo que pedirte que los publiques, si se publica el informe con las conclusiones del informe que ha hecho este grupo, que no deja de ser un grupo privado, subvencionado por una determinada Fundación. Pero claro, si acogemos esto tenemos que dar cancha, y dar el mismo trato a todo el mundo y entonces tenemos una revista de mil páginas donde solamente se reproducirán conclusiones de reuniones y de congresos o de esfuerzos de grupos ¿eh? Por tanto, esto es  la respuesta.

Me ha surgido otro comentario, por lo que tú has dicho, Marcelo, que hubo una niña o un niño nacido  para poder ser donante  para un hermano o hermana... Este es un tema que quizás vale la pena discutir algún día porque en la actualidad el tema de las células stem no está solucionado todavía, es la promesa del futuro. En cambio, lo que sí podemos en la actualidad, mediante una  amplificación del genoma completo es saber qué embrión de los que tenemos congelados puede ser más compatible como donante con nuestro hijo o hija enfermo, con lo cual no estamos transfiriendo simplemente un embrión para que nazca, estamos utilizando, seleccionando a este embrión porque será mejor donante que el otro. Y ese es un ejemplo clarísimo de utilización como medio. Y creo que es una situación peligrosa y como mínimo merece discusión porque en la actualidad podemos conocer todas las características de un embrión. Todas, absolutamente todas las que queramos, podemos amplificar cualquiera de esos genes, y creo que puede ser un tema de discusión para el futuro.

MARCELO PALACIOS: Sí, es un tema que trataremos. En cualquier caso, creo que debiéramos de aclarar ¿qué ocurre realmente cuando se hace una biopsia de un embrión en fase de división de hasta dieciséis células? Nadie mejor que vosotros para aclararlo ¿Qué ocurre realmente con él? Una vez que se ha estudiado el blastómero que hemos extraído ¿hay en realidad estadísticas, o conocimiento real sobre un número suficiente de embriones que hayan sido biopsiados, y que se hayan desarrollado sin ningún tipo  de alteración? 

JOSÉ EGOZCUE: Normalmente cuando un embrión biopsiado no se desarrolla es un problema materno de implantación, no del embrión. A veces no, a veces el embrión no es un buen embrión....Mujeres que hacen óvulos alterados, hombres con espermatozoides muy malos, pero si el embrión es bueno se desarrolla sin ningún problema, y hay del orden de trescientos estudios...

MARCELO PALACIOS: Yo creo que eso debe ser ampliamente conocido.

Si no hay ninguna intervención más, el profesor Egozcue ha preparado un comunicado que os leeré. Yo tengo alguna sugerencia que hacer de carácter complementario. El texto de Egozcue es el siguiente:

     “Como continuación del tema GEMELACIÓN ARTIFICIAL tratado en la reunión del dos y tres de julio del año noventa y ocho, en la cual también se discutieron otros aspectos de la clonación, en la reunión de hoy se han presentado los cambios producidos desde entonces, relacionados especialmente con un importante avance consistente en la obtención de líneas madre procedentes de embriones humanos (embryonic stem cells). Las conclusiones actuales son: Primera, la gemelación artificial, que ya difícil de por sí, deja de tener sentido puesto que un embrión puede ser clonado y puede intentarse que nazca en más de una ocasión. Segunda: la clonación reproductiva sin copiar seres humanos preexistentes, sin producir individuos idénticos, debe ser motivo de reflexión para casos especiales como la clonación de un ectópico, casos de interrupción del embarazo no deseados y ... ¿por qué no? la reproducción en lesbianas por fusión de embriones clónicos, aunque esta última posibilidad esté prohibida en cuanto que se produce una quimera. Tercera: la producción de líneas de células madre (embryonic cells)  plantea el problema ético de que para su obtención hay que crear embriones y destruirlos. Cuarta: el posible uso de células germinales embriónicas, merece ser estudiado a fondo.

JOSÉ EGOZCUE: Para que no se confunda con las células reproductivas,  quizá es mejor no utilizar la palabra pluripotentes.

En inglés se usa el término “Embryonic germ cells”, porque las primeras se obtuvieron de línea germinal... Pero quizás, para que la gente no piense que estamos hablando de espermatozoides, ¿eh?, poner totipotentes.

MARCELO PALACIOS: Voy a repetir el párrafo cuarto entero corregido.

“El posible uso de células pluripotentes, (E-G), merece ser estudiado

a fondo, porque en el caso de que fueran totipotentes -se desconoce en la actualidad- podrían usarse en lugar de las E-S. En este caso las E-G podrían obtenerse de fetos no afectos de enfermedades genéticas procedentes de interrupciones voluntarias del embarazo o incluso de adultos. Continúo con el texto de Egozcue. Quinta: La producción de E-S a partir de la biopsia de una única célula de un embrión que luego es transferido podría permitir la producción de células stem personalizadas, sin problemas de rechazo en caso de que se empleen para obtener un tejido u órgano. Posibles aplicaciones podrían ser familias con hiperlipemias familiares genéticas o riñón poliquístico, etcétera”.

 Coincido en esto con Agni en que antes de entrar en determinar de qué clonación hablamos, señalando que no se hace referencia a la creación de un ser humano idéntico, sino a la búsqueda de líneas de actuación o investigación. Hay que distinguir ésto de lo que provoca gran reacción social, que es la creación de seres humanos idénticos.

        JOSÉ EGOZCUE: Como la conclusión segunda es la única que hace referencia a la clonación reproductiva podríamos eliminarla y hablar sólo de stem cells.

        MARCELO PALACIOS: Se  retira  el apartado dos del texto inicial.

        AGNI VLAVIANOS-ARVANITIS: Es una pregunta para expertos: ¿creéis que el potencial de la terapia génica pueda desarrollarse a partir de esta técnica de la que estamos hablando, la producción de líneas celulares, etcétera? Lo que quiero decir es, ¿veis como potencial de estas nuevas técnicas,  su aplicación en la terapia génica?

        JUAN RAMÓN LACADENA: Creo que en todos los casos podría ser aplicable la técnica de transferencia del núcleo para hacer terapia génica. Bueno, sería algo parecido a lo que se está haciendo ya para obtener animales transgénicos. Los animales transgénicos  se están ya utilizando en “granjas farmacéuticas”, para producir proteínas terapéuticas humanas en la leche de vacas o de ovejas o de cabras, y lo que se hace es extraer la célula, modificar el núcleo, y transferirlo con la técnica de clonación. Entonces, algo parecido podría hacerse, pienso yo, en algún caso en concreto, en terapia génica humana. Es decir, modificar la célula para luego tratar de establecer, a lo mejor, ese tejido ya técnicamente modificado y transferírselo al paciente.

        JOSÉ EGOZCUE: Estoy de acuerdo con lo que acaba de decir Lacadena pero con alguna matización. La técnica que él ahora ha descrito es terapia génica germinal, y está prohibida. Porque, claro se modifica la célula que será el inicio del embrión...

        Hay dos cosas que son muy distintas y voy a tratar de diferenciarlas. Una es la producción industrial de productos humanos y esto se puede hacer a partir de cualquier animal. Hablando de la terapia génica, es otra cosa completamente distinta: queremos tratar a una persona que padece una enfermedad ¿vale?, podríamos coger genes de estas células y utilizarlos, pero el problema está en que la terapia génica no se llega a aplicar nunca porque es demasiado cara, hoy por hoy, y demasiado compleja. Y estoy hablando para la mayoría de las enfermedades de transmisión genética. Bueno, cuando tienes unos embriones y escoges a los que están sanos ¿por qué gastar tantísimo dinero en una técnica que es extremadamente ineficaz? Eso sería la terapia génica. Pero vamos a ver, si hablamos de terapia génica con respecto al cáncer, sí hay un futuro. Pero no creo que la terapia génica sea aplicable al tratamiento de enfermedades de transmisión genética o enfermedades adquiridas per se. Sí para otras causas mucho más universales.

AGNI VLAVIANOS-ARVANITIS: Sí, suena algo caro y quimérico hoy por hoy pero en unos pocos años va a ser posible y creo que es bueno debatir y pensar sobre las repercusiones bioéticas, incluso antes de que se puedan encontrar aplicaciones prácticas. No hablamos de detener las investigaciones sino de que tenemos que pensar en ello.

JUAN RAMÓN LACADENA: Yo me refiero a extraer células de un paciente, esa célula modificarla genéticamente con técnica de terapia génica y el núcleo así modificado convertirlo, por la transferencia nuclear, en un embrión para extraer de él las células stem que formen los tejidos ya corregidas genéticamente, que se transferirían  a ese paciente. Entonces no sería germinal.

JOSÉ EGOZCUE: De acuerdo, en este caso no sería germinal pero estaríamos destruyendo un embrión, que es la objeción que yo he puesto antes.

                          (PAUSA  PARA EL CAFÉ)

Continua la sesión.

MARCELO PALACIOS: Respecto al comunicado que hicimos de la última reunión sobre el registro de los portadores del SIDA, esto había surgido porque el Comité Ciudadano anti-SIDA se había dirigido a nosotros por escrito para mostrarnos su preocupación en cuanto a que se pretendía hacer un registro de portadores en el Principado de Asturias. En la última reunión elaboramos un escrito en el cual nos oponíamos a que fuera un registro sin más, y que debiera ser cautelado con todo el respeto a la intimidad, etcétera. Posteriormente la Audiencia Provincial ha suspendido la actuación del Gobierno Regional en este sentido, con lo cual va la línea que nosotros habíamos, en definitiva, manifestado. Quería daros a conocer esto y también que en el Orden del Día aparecen “los alimentos transgénicos” que no trataremos en esta reunión, entre otras cosas porque no hay tiempo y porque no era intención el tratarlo.

Pasamos ahora al Estatuto del Embrión. Hace la introducción Juan Ramón Lacadena.

JUAN RAMÓN LACADENA: Bueno, las reflexiones que yo voy hacer y que puedan servir quizás para un debate, un debate que empezó hace muchos años y que va a seguir durante muchos años más porque ciertamente el Estatuto del Embrión es algo que diríamos que está ahí casi desde el informe Warnock y que todavía no ha terminado de solucionarse. De cualquier manera yo me voy a extender un poquito más  en el tiempo de desarrollo del ser humano y en realidad pues cuando prepare estas cosas pues, incluso yo mismo la había titulado “El comienzo de la vida: el Estatuto del embrión”. Antes de pasar a algunos temas concretos,  me gustaría hacer unas reflexiones generales. En primer lugar que el comienzo de la vida humana significa el planteamiento de dos cuestiones fundamentales. Una primera cuestión es cuándo empieza una nueva vida humana y la segunda cuestión es, cuándo esa vida humana, una vez que ha comenzado, podemos decir que está individualizada. Y estas perspectivas o estas dos preguntas se pueden analizar desde una perspectiva puramente biológica, desde una perspectiva genética, desde una perspectiva de comparación y valoración de lo que supone el desarrollo embrionario con  respecto al término (que es ya el individuo nacido), y desde el punto de vista filosófico, lo que en términos de la filosofía zubiriana significaría decir que ese ser en desarrollo ha alcanzado ya la suficiencia constitucional, que es cuando Zubiri diría que ya tiene la personalidad. Hay quien dice que la persona humana “es” desde el momento mismo de la fecundación; hay quien dice que la persona humana es muchisímo más tarde... Bueno, pues dentro de ese rango y ese abanico de opiniones, o de creencias o de opciones, efectivamente, pues ello hace referencia exclusivamente a cómo aplicar la filosofía zubiriana. Yo, desde ya, digo que no soy filósofo, por tanto no voy a poder defenderla, porque no sé más de lo que he tratado de aprender para hacer este razonamiento, pero que creo que es muy sugerente.

         Otro planteamiento inicial que es importante, es que cualquier proceso biológico -tanto a nivel molecular como el extremo opuesto que sería a nivel de evolución- cualquier fenómeno biológico es un fenómeno continuo, es decir, la continuidad de cualquier proceso biológico. Lo cual significa que hay una imposibilidad real de definir en cualquier momento el antes y el después, porque por ejemplo cuando estemos hablando del embrión y nos estemos refiriendo a los famosos catorce días después de la fecundación, pues naturalmente la pregunta o el comentario que siempre se hace... y porque no son trece y por que no son quince, o porque no son catorce menos unas horas o catorce más unas horas. Cualquier proceso biológico es continuo, e incluso cuando se habla de la fecundación, ¿cuándo es la fecundación?, ¿cuándo empieza la aproximación del espermatozoide a la zona pelúcida para introducirse dentro del ovocito? ¿cuándo se libera el pronúcleo masculino en ese citoplasma? ¿cuándo empieza la división?  En fin, en cualquier situación será difícil responder al momento exacto. Creo que es imposible  hacerlo. Sin embargo, también es muy importante el hecho de que cualquier proceso biológico sea continuo, eso es compatible con la emergencia instantánea de propiedades nuevas. Ahí se pueden poner ejemplos que son de fácil comprensión. Podemos tener por ejemplo dos moléculas químicas, dos proteínas que cada una por separado tiene unas propiedades, unas características y una funcionalidad. Si unimos esas dos proteínas aparece una nueva función absolutamente distinta de la que tenía antes, por separado y sin embargo ha sido un proceso continuo el de la unión o interacción de esas dos proteínas. Entonces eso quiere decir que dentro de esa continuidad de un proceso de desarrollo pues habría que aceptar que, que puedan aparecer de forma instantánea propiedades nuevas.

El tercer aspecto que me gustaría, como generalidad, mencionar aquí también es que en los temas de investigación o de ciencia, todos corremos el peligro de hacernos muy reduccionistas, en el sentido de que, claro, si estamos hablando de organismos o de seres humanos y estamos hablando de ADN pues hay quien puede tener la tentación de reducir el ser humano a lo que es su ADN. En definitiva la idea que me gustaría dejar aquí es que el  reduccionismo en biología es peligroso, porque el todo biológico no es igual a la suma de las partes. Y esto también puede tener  que ver cuando a veces en los laboratorios se ve la vida, o se ve el ser humano con ojos o criterios quizás demasiado reduccionistas.

Hechos estos primeros planteamientos generales, voy a hacer algunas consideraciones desde el punto de vista biológico y genético sobre el desarrollo embrionario humano.

Obviamente, el proceso de desarrollo se puede subdividir en una serie de etapas que, convencionalmente, por un lado tendríamos la etapa gameto – fecundación – cigoto; en segundo lugar otra etapa que sería cigoto – mórula – blastocisto – anidación (de ese blastocisto en las paredes del útero femenino); una tercera etapa  sería la del final de la anidación  hasta alcanzar el estado de feto; y una última etapa que sería ya desde feto hasta el  nacimiento. Y esas etapas son situaciones biológicas diferentes, con consecuencias éticas y jurídicas también diferentes.

Desde el punto de vista genético, a mí juicio, la etapa más crucial es la segunda, cigoto – mórula – blastocisto – anidación, porque afecta de lleno a lo que se ha venido a llamar el Estatuto del embrión, pues   como diré dentro de  un momento, en esa etapa es donde todavía se puede cuestionar la individualización del nuevo ser. Por consiguiente cuando hay personas que son partidarias de manipular embriones o de destruir embriones o de eliminar embriones congelados, etcétera,   es que piensan que en esta etapa el Estatuto embrionario, como no está individualizado,   no tiene una repercusión ética y por tanto una consecuencia también jurídica importante.

Se ha discutido mucho, y obviamente el doctor Marcelo Palacios   fue una de las personas implicadas en el tema, la cuestión diríamos terminológica, la cuestión de hablar de preembrión o hablar del embrión pre-implantatorio; en realidad  ya desde el año ochenta y ocho en que ya se planteaban estas cosas cuando la ley de la reproducción asistida española y también con el informe Palacios, etcétera. En realidad yo quizás lo único que indico, un poco desde el punto de vista de consecuencias éticas que puedan tener estas cuestiones terminológicas, es que muchas veces el cambio de palabras implica cambios de actitudes y es evidente, y de esto se ha hablado muchas veces y por muchas personas, pues el mismo hecho de hablar de preembrión implica que si es una cosa “pre” y no es el embrión, por tanto quiere decir que no tiene el mismo Estatuto que  si fuera  el embrión y por tanto   se puede manejar, manipular, etcétera. Otras personas pues piensan que es preferible, aunque se utilicen más palabras, el utilizar el término de embrión pre-implantatorio, o el embrión de dos células, o el de cuatro células, o de dieciséis células etcétera.

Obviamente en la literatura, incluso jurídica, etcétera, internacional, ha habido tanto en Europa distintas comisiones que han utilizado una terminología u otra, y distintas legislaciones.  Lo único  que se trataría aquí de valorar es si realmente desde le punto de vista científico y ético un preembrión no es más que, como si fuera un cultivo celular, un montón de células humanas o si realmente en esas células hay ya una humanidad que hay que valorar desde el punto de vista ético.

 Decía antes que la etapa, desde el punto de vista genético, más importante en el desarrollo embrionario era desde la formación del cigoto hasta la terminación de la anidación y, lo decía porque cuando he mencionado antes que las dos preguntas fundamentales eran cuándo empieza una vida humana y la segunda era cuándo esa vida humana que ha comenzado y se puede decir que está individualizada, yo creo que desde el punto de vista genético y biológico nadie duda que la nueva vida, como vida humana nueva, aparecería en el momento de la fecundación, y lo de “momento” lo tendría que decir entre comillas por lo que he dicho de la continuidad del proceso, en el sentido de que, entonces es cuando en el cigoto se reúne una información genética que es producto de dos entidades distintas, que eran los dos gametos, y que aparece una tercera entidad, el tercium que se dice también me parece en algún documento jurídico, en el cual hay una información genética que es específicamente humana en el sentido de que si se le deja desarrollar   no dará lugar ni a un manzano, ni a un elefante, sino que dará lugar a un organismo humano. Pero una vez dicho esto, la cuestión es lo que sucede después. Lo que sucede después es que se pueden producir dos fenómenos, diríamos biológicos, de desarrollo, que cuestionan la individualidad de ese cigoto y ese embrión que  acaba de iniciar el desarrollo. Son las propiedades de unicidad, es decir, la propiedad de ser único e irrepetible desde el punto de vista genético y la propiedad de unidad, que es la propiedad de ser una sola cosa.

El ser una sola cosa tiene que ver con lo que antes se ha mencionad, en la intervención del profesor Egozcue, con lo que son las quimeras. Entonces resulta que efectivamente pueden producirse quimeras, quimeras cigóticas o quimeras postcigóticas. Quimeras cigóticas entiendo que son -el profesor Egozcue se refería antes en la explicación- cuando  resulta que se produce la doble fecundación, por ejemplo del ovocito y un cuerpo polar, y se fusionan y dan lugar a dos informaciones genéticas distintas que   dan lugar a un individuo que tiene células con distinta información genética. O también podría ser que dos embriones en estado muy temprano, es decir, cuatro, ocho y dieciséis células, pudieran fusionarse, como se ha hecho por ejemplo artificialmente con ratones, y obtener, también como decía el profesor Egozcue, ratones que tienen cuatro padres y ratones que tienen seis padres, si son dos o tres los embriones que se fusionan. Pues bien, esa posibilidad de fusión puede realizarse hasta que en el desarrollo embrionario, el embrión ha empezado a formar lo que va a ser el sistema nervioso, es decir, cuando aparece la línea primitiva  de la cresta neural. A partir de ese momento ya no sería viable la posibilidad de fusionar embriones. Ese momento ¿cuándo ocurre en el tiempo, el límite de esa posibilidad de fusión?, pues aproximadamente a los catorce días, a partir del momento de la fecundación que coincide también con el momento en el que termina la anidación. Lo mismo podría decirse con la otra propiedad anterior, la de la unicidad y que cuando se produce espontáneamente unos gemelos monocigóticos por división cigótica del embrión, esa división de un embrión para dar lugar a dos o tres o más si fuera el caso, gemelos monocigóticos, eso puede producirse también hasta el mismo momento, la misma etapa (los catorce días después de la fecundación) que es cuando empieza a formarse la cresta neural. Eso significaría que desde el punto de vista genético, la unicidad y la unidad no quedan definidos hasta el día decimocuarto a partir de la fecundación. Y creo que cuando en todo el mundo se habla de esos catorce días  en todas partes lo que se viene aceptando  es estos hechos respecto a las dos propiedades de unicidad y unidad que definen la individualidad de un individuo.

Hay otra cuestión que hace unos años, desde el año noventa y cinco aproximadamente, lo he escrito en varias ocasiones tratando de que alguien me dé una explicación o una interpretación ética de lo que eso puede significar. Y es la propiedad o el concepto de “identidad” o “mismidad genética”. ¿Qué quiere decir esto? Os lo voy a tratar de explicar, pues para las personas que no pertenezcan a este mundo de la genética. Es la capacidad que tiene un individuo, un organismo, de reconocer lo que es suyo de lo que es extraño. Y esa capacidad, que tiene el organismo para reconocer lo suyo frente a lo extraño, viene definida por los genes que constituyen el sistema principal de histocompatibilidad, que en la especie humana se llama el sistema HLA. Entonces, todos nacemos con un genotipo determinado, incluido naturalmente lo que es nuestro sistema HLA, pero esto es algo como, diríamos en una comparación de lo que ocurre: cuando un ciudadano nace se inscribe en el registro civil  y a esa persona, al cabo de un tiempo, se le da un documento de identidad. Entonces, en la comparación que estoy haciendo, la identidad o mismidad genética del individuo humano quedaría establecida en el momento en el que el primer gen del sistema HLA se expresara, porque es cuando hace efectiva su información genética que le permite distinguir lo que es suyo de cualquier otra molécula- antígeno extraña.

Desde el punto de vista genético, como decía antes, esto siempre me ha llamado la atención. Lo he dicho en varias ocasiones tratando que alguien me diga si desde el punto de vista ético, filosófico, eso tendría algún significado; hasta ahora nadie me ha dicho nada al respecto, a  lo mejor aquí tengo la suerte de que cualquiera de ustedes, del mundo de las humanidades,  me digan algo de esto. Pero lo que sí es importante...  también he preguntado qué datos hay sobre en qué momento se expresa el primer gen de ese sistema HLA , durante el desarrollo humano. Anecdóticamente diré que hace unos años coincidí en una reunión con el Premio Nobel que descubrió el sistema HLA, y le pregunté en una comida si me podía decir cuando en el desarrollo humano se expresa el primer gen de este sistema. Esto fue hace unos cuatro años y, no es por meterme con él, pero se me puso colorado como si fuera un alumno al que se le hace una pregunta que no sabe responder. Y efectivamente me dijo: no lo sé, porque una cosa es descubrir un sistema genético y otra poder decir cuándo esos genes empiezan a funcionar. He preguntado a inmunólogos, algunos profesores de la universidad a ver si me respondían esta cuestión. Y  lo más que he conseguido es  que me dijeran que parece ser que podría ocurrir entre la seis y las ocho semanas, depende, del desarrollo embrionario. Lo cual quería decir que la mismidad del individuo humano no está activa, estaba en potencia, no es actual hasta la sexta u octava semana de desarrollo. ¿Eso significa algo? Pues luego volveré a hacer  referencia  a ello.

Otro aspecto que me parece importante, esto son ideas que no son mías, a mí me ha costado mucho, no iba a decir comprenderlas, no es esa la idea, sino lo que significa el raciocinio, el razonamiento que sobre este tema ha hecho el doctor Carlos Alonso Bedate sobre lo que es el desarrollo embrionario y la referencia al “término”, es decir, la referencia al individuo nacido, porque si todos aceptamos los valores éticos del individuo nacido, lo que él trata de hacer es comparar el desarrollo embrionario cuando, embriológicamente hablando, se podría decir que ese embrión es equiparable al “término”. Entonces, como es un, diríamos, planteamiento un poco difícil para mí lo voy a leer porque no me gustaría cometer inexactitudes. O sea, Alonso Bedate, en el año ochenta y nueve, razonaba que para que exista suficiente conexión física entre la realidad biológica, el embrión, definible en términos de inviolabilidad, y el “término” declarado como inviolable que es individuo nacido, el embrión debe de haber establecido en términos de potencia, a través de procesos de crecimiento celular y de diferenciación, el sistema de complejidad desde el término que reconocemos como persona. Y dice: durante los primeros estadios de división cada blastómero tiene la capacidad de dividirse y de originar por separado un blastocisto, pero llega un momento en que esa capacidad se pierde, deteniéndose la división y comenzando otro proceso totalmente distinto que es el proceso de diferenciación. A partir de cierto momento, el blastocisto se desarrolla en el útero con absoluta dependencia fisiológica de la madre, es el comienzo de la diferenciación embriónica. ¿qué información decide que un blastómero se desarrolle como trofoblasto, es decir, que va a dar lugar a la placenta, como membrana extraembriónica o como embrioblasto, que sería lo que luego daría lugar al individuo? A este respecto, es importante señalar que no puede decirse que los blastómeros, que dan lugar al trofoblasto o a las membranas extraembriónicas por razón de la posibilidad de haberse desarrollado en embriones completos hayan tenido un valor ético participativo del término, es decir, el individuo nacido. O que si lo hubieran tenido, lo habían perdido. Es decir, nunca han tenido la inviolabilidad propia del término. Entonces si esos blastómeros nun