Sociedad Internacional de Bioética

Comité Científico

Actas. nº 2, 1998


Orden del día

-Transplantes
-Células madre (stem cells)
-Eutanasia
-Comisión Nacional para las ciencias y nuevas tecnologías
-Ratificación dela Convención de Asturias de Bioética
-Varios

Comité Científico

Marcelo PALACIOS (España)
Presidente

Agni VLAVIANOS-ARVANITIS (Grecia)  
Vicepresidenta

L. Martinez Roldán (España)
Secretario

Amos SHAPIRA (Israel)
José EGOZCUE (España)
Guido GERIN (Italia)
Juan Ramón LACADENA (España)
Rev. Maurice DOOLEY (Santa Sede,Irlanda)
Jesús A. FERNÁNDEZ (España)
Santiago GRISOLÍA (España)
Jean MICHAUD (Francia)
Victoria CAMPS (España)
María Cárcaba (España,)
Mónica Vigil,  Secretaria

Autoridades y Patronato

Vicente Alvarez Areces
(Alcalde de  Gijón, Patrono de la SIBI)

José Cosmen Adelaida
(Grupo ALSA, Patrono de la SIBI)

LUIS Martines Roldan
(en representación del Rector de  la Universidad)


Día 27.11.1998

Lugar: Antiguo Instituto Jovellanos (Gijón)

 

SESIÓN DE MAÑANA 9      horas

 

Marcelo Palacios (Presidente)

            Buenos dias. Antes de dar la palabra a las personas que me acompañan en la mesa, el señor Alcalde, el señor Vicerrector de la Universidad de Oviedo en representación del Rector Magnífico, y  don José Cosmen, en nombre del grupo ALSA, permítanme que haga una breve referencia del año que termina desde que la Fundación Sociedad Internacional de Bioética se creó. En este momento podemos hacer un balance que estimo de consolidación de una Sociedad que ha contado desde el principio con el apoyo del Ayuntamiento de Gijón, de la Universidad de Oviedo y de entidades cofundadoras y colaboradoras como son el grupo ALSA, Hidroeléctrica del Cantábrico, Caja Asturias y la Fundación Masaveu.

            Hace unos días se reunía el Patronato de nuestra Fundación, y no solo hicimos balance anual sino también proyección de futuro, que no termina por el momento el año que viene sino que su horizonte próximo alcanza también al 2000, pues para entonces ya hemos decidido en la pasada reunión que el Congreso Mundial de Bioética se celebrará en Gijón, y también sus contenidos.

            A la vista de la evolución que está tomando la Sociedad Internacional de Bioética se ha considerado necesario aumentar el presupuesto previsto en dos millones de pesetas, fundamentalmente con la finalidad de dar salida  al trabajo cotidiano de secretaría y de relación con el exterior, del cuál estamos recibiendo cada vez más comunicaciones y peticiones.

             En el año transcurrido, y gracias sobre todo a la presencia en el Comité Científico de personalidades de distintos países que tienen a bien darnos una parte de su tiempo para profundizar aquí sobre los problemas que más preocupan desde la perspectiva bioética, en relación a las aplicaciones de la ciencia y la tecnología y desde el respeto a la dignidad humana y los derechos que conlleva, hemos podido ir asentando la SIBI, una Sociedad Internacional que a partir de ahora empezará a proyectar y dar a conocer ampliamente el fruto de sus tareas.

          La Revista SIBI está en marcha y se publicará en castellano y en inglés. El Comité de Redacción de la Revista, cuya edición corre a cargo del Servicio de Publicaciones de la Universidad de Oviedo, lo que destacamos una vez más, seleccionará muy escrupulosamente los trabajos recibidos para su publicación. La Revista será sin duda un medio importante de expresión del Comité Científico de la Sociedad Internacional de Bioética.

          Por otra parte, hemos creado una página Web, también en castellano  y  en inglés, en la cual -con independencia de que se haga referencia a qué es la SIBI, la Fundación, sus estatutos, quiénes componen el Comité Científico, su reglamento, etc.- también daremos a conocer todas las actividades y resoluciones que vaya produciendo dicho Comité Científico, incorporaremos documentación y nos comunicaremos con otras páginas web de interés relacionadas con la Bioética.

            En la última reunión del Comité Científico hemos planteado algunas cuestiones relativas al Congreso Mundial de Bioética, que desde la perspectiva científico-técnica ya tiene definidas sus materias, aprobadas en la reunión de julio. El Congreso Mundial tendrá lugar en los estupendos recintos de la Feria de Muestras, en cuyo Palacio de Congresos nos reuniremos mañana para que los miembros del Comité Científico puedan verlo in situ Estamos a la espera de la elaboración de un mecanismo intermedio, algo así como el Organo o Gabinete de Gestión, para que a partir -en eso nos hemos comprometido en la reunión de la Fundación-, del mes de enero, a más tardar en febrero, podamos comenzar con la máxima intensidad a difundir el Congreso y captar inscripciones y participaciones en el mismo. Queremos que el Congreso sea, y nada mejor que hacerlo a principios del 2000, un punto de referencia sobre todos aquellos asuntos de verdadera trascendencia en el ámbito de la Bioética, no solo los más candentes que ocupan los medios de comunicación sino también los comunes y cotidianos. Creo que el bagaje actual ya es muy positivo. La sensibilidad de los ciudadanos a la Fundación quedó perfectamente expresada en el acto de presentación en el Teatro Jovellanos, el 10 de diciembre del año 97, con la presencia de alrededor de 500 personas de los distintos ámbitos de la sociedad y muy específicamente del mundo de la ciencia y del conocimiento, y se ha puesto de manifiesto posteriormente con algunas otras manifestaciones. 

            Debo decirles que la Fundación SIBI ha donado una cantidad de dinero a Médicos sin Fronteras como ayuda a los damnificados por el huracán Mich; éstas cosas generalmente se hacen en silencio, pero es bueno que lo sepan ustedes. No tenemos muchos medios, pero hemos contribuido en la medida de nuestras posibilidades.

            Antes de darle la palabra al señor Alcalde y a los demás presentes en la mesa, les comunico que hoy tenemos la satisfacción de contar con la presencia de tres personalidades: dos ya pertenecían al Comité Científico y la tercera se incorpora ahora. Empezaré por el ausente, que llegará dentro de poco, que es el señor Jean Michaud; es Magistrado y Consejero de la Corte de Casación de Francia, Vicepresidente del Comité Consultivo Nacional de Etica para las Ciencias de la Vida y de la Salud y Presidente de la Comisión Nacional de Medicina y Biología de la Reproducción. No voy a extenderme en los méritos de ninguno de ellos excesivamente, por razones de tiempo, pero permítanme que a continuación me refiera brevemente al Profesor Santiago Grisolía, que por enfermedad la vez pasada no pudo estar con nosotros, aunque sé que lo intentó, y hasta que le impidieron venir los suyos, dado su estado, porque quería ponerse en camino a última hora con 40 grados de fiebre; el profesor Santiago Grisolía preside actualmente la Fundación Valenciana de Estudios e Investigaciones Avanzadas y fue premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica en 1990; fue el primer alumno que tuvo el profesor Severo Ochoa, tan en nuestra memoria; y discúlpenme si no me extiendo más en la exposición de su curriculum, pero las cuestiones de trabajo nos lo exigen. La profesora Victoria Camps, que se incorpora al Comité Científico, es Doctora en Filosofía por la Universidad de Barcelona y Catedrática de Etica de la Universidad Autónoma de Barcelona, fue Vicerrectora y tiene un currículum muy amplio, con numerosas publicaciones y trabajos de auténtico interés. La profesora Camps cubrirá en nuestro Comité Científico un cierto vacío, porque pienso que las reuniones y comités que tratan de la Bioética cojean un poco de Filosofía, y aunque ésta no haga aportaciones de carácter práctico sí las hace, y muy fundamentales, de carácter teórico que pueden constituir elementos de reflexión para el obrar práctico.

            Así, que, bienvenidos todos, dándoles las gracias por su presencia. Tiene la palabra el Sr. Alcalde. 

ALCALDE DE GIJON (Ilmo. Sr. D. Vicente Alvarez Areces)

En primer lugar, buenos días, bienvenidos  y bienvenidas a nuestra ciudad, que, como siempre, les acoge como verdaderos amigos y para que disfruten también de ella con independencia de los trabajos que van a desarrollar, que también es un disfrute. En estos dos días que estaremos juntos, veremos también la manera de que vayan conociendo otros aspectos de nuestra ciudad. Doy la bienvenida especialmente a quienes se incorporan al Comité, que por otras razones no pudieron hacerlo con anterioridad, el profesor Grisolía, la profesora Victoria Camps, y no sé si hay alguna otra persona aquí, me parece que no ha llegado todavía otro de los intervinientes, el profesor Michaud. Y también bienvenida a nuestros patronos, que fortalecen la capacidad de iniciativa, económica y de intervención y estimulan nuestros objetivos; están aquí, el señor Cosmen, Presidente del grupo ALSA; también Hidroeléctrica del Cantábrico se incorpora al patronato, y vendrá a la recepción del final de esta mañana, su presidente, Martín González del Valle; está aquí representada la Universidad, el Rector hoy no puede venir pero estuvo presente el día que nos reunimos como Patronato. Desde luego en estas incorporaciones y en otras colaboraciones a las que se suman las principales empresas asturianas, entre otras, además de las mencionadas, podemos decir, Palacios, que Dupont también tiene un compromiso  de colaboración con nosotros junto a las empresas que has citado, como el grupo Masaveu, etc. Estamos seguros de que vamos a configurar una potente alianza entre sectores representativos, instituciones y empresas de la sociedad asturiana y el Comité Científico, que tiene plena independencia y autonomía para elaborar cuantas conclusiones estimen oportunas y hacer cuantas reflexiones nos quieran invitar a desarrollar, porque el Patronato lo único que va hacer es apoyar decididamente el trabajo del Comité Científico sin ningún tipo de condicionantes.

            Somos ambiciosos en cuanto a los objetivos, sabemos que esta iniciativa tiene que ir rodando y afianzándose a lo largo de años, pero desde luego el primer objetivo que nos proponemos tiene mucha envergadura, celebrar aquí en nuestra ciudad en el año 2000, que está ahí al alcance de la mano, un Congreso Mundial de Bioética; en Asturias es un hecho de gran relevancia, y tenemos que prepararlo muy bien, hacerlo con método, con contenidos y también con soportes de financiación  y de organización, que estamos poniendo en marcha. No quiero ser exhaustivo, pero en el Patronato hemos dado vía libre a toda una serie de medidas organizativas muy importantes  que en el mes de enero vamos ya a concretar, y a crear además una comisión de trabajo para la organización y desarrollo del Congreso. No vamos a dejar nada a la improvisación y queremos que dediquen sus energías y su talento, sobre todo, a las cuestiones relacionadas con lo que es específico de un Comité Científico; les ayudaremos a que ésas ideas tengan su canalización en un debate y en un Congreso que deseamos sea muy importante y que marque un camino también de reflexión y de ayuda a la sociedad. Porque, al final, lo que pretendemos entre todos es pensar y reflexionar sobre ideas fundamentales en el mundo actual, y, además, que esas ideas tengan una repercusión social. En el lenguaje, no sé si de Victoria Camps, diríamos que las nuevas exclusiones que el mundo actual genera, tenemos que interpretarlas y actuar sobre ellas, y eso es lo que queremos hacer desde nuestra modesta aportación, pues intervenir en el mundo actual aportando desde nuestra óptica ideas y reflexiones que contribuyan a avanzar: en primer lugar a no rechazar lo nuevo, a no rechazar todo lo que tiene ese avance impetuoso de la ciencia y la tecnología, y al mismo tiempo eliminar los peligros, tratar de soslayarlos, al menos acotarlos e intervenir en esa dirección.

            Sean pues, bienvenidos. Les deseo que tengan un buen trabajo. Están en una ciudad espléndida, ya lo verán, que además se prodiga en actuaciones de todo tipo. Si les dijese cual es mi agenda hoy, creo que reflejaría bien a las claras lo que es ésta ciudad. Empezando por el empleo y por las escuelas taller sobre lo que tendré enseguida una intervención; después tenemos un acontecimiento internacional del máximo nivel: las selecciones de balonmano que compiten aquí en Asturias; volveremos con este grupo de la Bioética, iremos después al tema de Jovellanos, pues presentamos un libro magnífico sobre cuestiones jovellanístas en el Museo Jovellanos; y tenemos un Festival Internacional de Cine, pues también queremos ser en este caso pues una vanguardia importante de un cine independiente y alternativo que tiene como referencia la ciudad de Gijón, que es una ciudad abierta y que sin duda les acoge hospitalariamente y espera que en estos dos días disfruten de ella a tope.

            Así que muchísimas gracias, a trabajar y los demás a seguir nuestro itinerario, que ya saben que los Alcaldes son los auténticos especialistas en asuntos generales.

D. LUIS MARTINEZ ROLDAN (Secretario General de la Universidad de Oviedo Representación  del Excmo y Magnífico Rector))

       Buenos días a todos. Solamente dos palabras para disculpar la ausencia del señor Rector. A última hora no le ha sido posible compatibilizar las agendas y ha tenido que estar en el Congreso Iberoamericano que se celebra en Oviedo y no ha podido venir, pero bueno, antes de ayer estuvo con el señor Alcalde, y con Don Marcelo Palacios y, por supuesto, él quiere que les de la bienvenida a todos, y así lo hago. Y quiere ayudar desde la Universidad y está apoyando a este tipo de reuniones y a la Sociedad Internacional de Bioética.

            La Sociedad Internacional de Bioética, que, sin duda ninguna, se enfrenta a problemas diría de gran enjundia y en los que la racionalidad es muy difícil de alcanzar. Yo espero que las personas salgan ahí valoradas, que todas sus reuniones sean muy fructíferas y que ésto llegue a un buen fin. Nada más. Muchas gracias.

D. JOSE COSMEN ADELAIDA (GRUPO ALSA. Patrono de la Fundación SIBI)

          Un saludo muy breve, como corresponde al tiempo necesario para que ustedes desarrollen su actividad fundamental.

            Es una gran satisfacción para mi personalmente, y para todas las personas que colaboramos en ALSA-GRUPO, en nuestra calidad de empresas cofundadoras de este Patronato de la Fundación Sociedad Internacional de Bioética, hacer patente nuestro sincero reconocimiento a los miembros del Comité Científico que hoy se reúne en Gijón por tercera vez. A este Comité le corresponde asumir la responsabilidad científica para el desarrollo de la Sociedad Internacional de Bioética, con la que nuestra empresa, así como los demás miembros de Patronato, hemos querido comprometernos, prestando nuestro apoyo para el cumplimiento de sus amplios e importantes objetivos, fundamentalmente en el campo de la biología y de la medicina. Por ello deseo hacerles patente mi máximo respeto y admiración por su continuado esfuerzo y el trabajo riguroso que desarrollan para la consecución de sus importantes fines.

            Finalmente, quiero manifestarles nuestros mejores deseos para el éxito de los trabajos que realicen durante este nuevo encuentro del Comité Científico, esperando que sirvan a los objetivos fijados y permitan determinar y ampliar nuevas metas de trabajo para el futuro. Muchas gracias.

 

                         (Se despiden y continúa la reunión)

 

Marcelo Palacios: Queridos amigos, sin más prolegómenos vamos a comenzar con el orden del día. A mi salutación previa durante el acto de bienvenida de las autoridades y Patronos de la Fundación SIBI, quiero añadir una menos formal y muy cariñosa por vuestra presencia aquí. Siempre hay alguna baja por una causa o por otra, ligado al trabajo y a las múltiples e ineludibles ocupaciones de cada uno, y a otras circunstancias imprevistas.

            Nos retrasamos un poco, pero podremos compensarlo, puesto que la recepción que está prevista en el Ayuntamiento a la una y media se traslada a las dos. Ya le dije al Alcalde que no  viva tan agitado y tenga cuidado con el corazón. 

            Comenzaremos con  la lectura y aprobación del Acta de la Sesión anterior, que hará el Prof. Luis Martinez, Secretario General de la Universidad, y además, Secretario del Comité Científico.

 

Luis Martínez: Voy a dar lectura a las Actas de la reunión del 2 y 3 de julio.  Tengo aquí las dos: una que es más amplia, y creo que por razones de tiempo no conviene dar lectura de la misma, pero de esta otra, extractada, sí. Estarán a su disposición.

            Son Actas provisionales, como dije, de las sesiones celebradas por el Comité científico de la Sociedad Internacional de Bioética los días 2 y 3 de julio de 1998.

            El Acta resumida dice así: en el salón de actos de la Casa de Jovellanos (Viejo Instituto) de Gijón, a las 10 horas del día 2 de julio de 1998,se reúne el Comité Científico de la SIBI con la asistencia de los siguientes miembros: Marcelo Palacios, Presidente, Agni Vlavianos-Arvanitis, Vicepresidente, Erwin Bernat, de Austria, Erwin Deutsch, de Alemania, rev. Maurice Dooley, de Irlanda (Santa Sede),Guido Gerin, de Italia, Juan Ramón Lacadena de España, Carlos Mª Romeo Casabona de España, Amos Shapira de Israel, José Egozcue, de España, y Jesús A. Fernández, de España.

            El Presidente del Comité, Marcelo Palacios, toma la palabra para comunicar que debido a problemas con el tráfico aéreo algunos miembros no se han podido incorporar a la reunión y lo harán a lo largo de la sesión, y para informar que el Secretario General de la Universidad por razones de urgencia no podrá estar presente en esta sesión del Comité. Seguidamente se da lectura al Acta de la sesión anterior y se ve la necesidad de añadir en el punto cuarto algunas de las propuestas e intervenciones realizadas por los miembros del Comité que se habían omitido con la anterior salvedad se aprueba el acta por asentimiento de los presentes.

            Orden del día:

            A la vista de la gran extensión de cuestiones a tratar en el orden del día, fruto de una síntesis elaborada por el Presidente, entre las diversas propuestas enviadas por los miembros del Comité y el poco tiempo disponible se acordó como deseable que en el futuro se restrinjan el número de temas por sesión. Amos Shapira propone agrupar los temas de la sesión entorno a dos grandes apartados: experimentación médica y cuestiones afines, y reproducción humana y temas afines, y posponer el tratamiento de los temas relativos a la tercera edad para futuras reuniones. Después de un intercambio de opiniones y sugerencias de los diversos miembros del Comité sobre la forma más idónea de abordar los distintos problemas que se recogen en el orden del día, se procede a la discusión del primer punto del mismo: la experimentación médica. Bernat dice que en el futuro nos encontraremos con muchos temas relativos a la experimentación médica, por lo que resulta imperativo trabajar sobre ello, y como Comité Científico debemos dar respuestas puntuales frente a los interrogantes que se plantea la opinión pública sobre estas cuestiones. M. Dooley asegura que no somos los únicos preocupados por estos problemas, de ahí la necesidad de coordinarnos para evitar repeticiones. J.R. Lacadena expone que aunque coincidamos en los temas siempre cabe realizar enfoques y aportar visiones y soluciones distintas. Para A. Vlavianos-Arvanitis debemos abrir nuevas vías de regulación ética del progreso tecnológico en un marco de trabajo que nos amplíe la dimensión bioética, sin quedar reducidos a la ética médica. Bernat comenta que un primer paso podría ser  el análisis de los documentos elaborados en el Consejo de Europa, documentos que si se firman por nuestros respectivos países serán de obligado cumplimiento, así propiciaremos un debate intercultural e interdisciplinario. E. Deutsch opina que aunque sigamos la Convención de Bioética debemos darnos cuenta que algunos temas como la experimentación médica no han sido abordados de una forma especifica, y no estaría de más adelantarnos a las directrices de esa Convención  para no vernos después maniatados. A. Shapira expresa que debido a nuestro carácter interdisciplinar y multicultural sería oportuno que cuando se trate un tema concreto, uno de los miembros preparase una síntesis de las cuestiones científicas sobre las que realizar el enfoque ético.

Seguidamente toman la palabra J.R Lacadena, E. Bernat, M. Dooley, A. Vlavianos-Arvanitis, A. Shapira y M. Palacios para realizar diversas observaciones sobre la metodología de trabajo y sobre  la mejor forma de hacer que nuestro esfuerzo se traduzca en un resultado positivo para la sociedad, educación en bioética, difusión de las ideas a través de la revista y vía internet. E .Deutsch expone de una forma detallada y precisa sus ideas y experiencias personales en relación con el tema de la experimentación médica, y entre otras muchas observaciones de  importancia destaca la necesidad de diferenciar claramente lo que son tratamientos del  plano terapéutico de lo que es propiamente experimentación, o plano de la investigación. A. Shapira, desde su propia experiencia desea realizar unas cuantas observaciones prácticas que inciden en el tema de la experimentación médica; los Comités Eticos nacionales están regulados por leyes excesivamente permisivas y compuestos fundamentalmente por médicos, frente al papel secundario que juegan  filósofos, juristas, biólogos, etc.; el consentimiento informado de los pacientes se realiza muchas veces de manera puramente formal, el entusiasmo científico invalida muchas de las reglas que los profesionales no médicos desean preservar, tales como la seguridad de que haya un beneficio último claro para la raza humana. Para Bernat los Comités Eticos deben prestar especial atención tanto a las prácticas médicas como al problema del consentimiento informado, un problema de especial dificultad es el relativo a la valoración de los riesgos, la curiosidad científica es un hecho claramente constatado en este campo. Dice E. Deutsch que se deberían buscar limites legales que posibilitasen la diferenciación entre experimentos que permiten salvar una vida de aquellos en los que no se pueden prever los resultados. Opina M.Dooley que la obligación del médico es no causar daño al paciente; determinado tipo de investigación médica debe prohibirse porque va a causar daños al paciente y esta es una cuestión donde debemos tomar en cuenta la ética, los Comités éticos están para evitar este daño al paciente. Erwin Bernat comenta los distintos problemas que como comisario de un hospital infantil en Italia se ha encontrado, desde los aspectos relativos a la firma del consentimiento informado hasta la dificultad de lograr instrumentos de control y valoración  de protocolos. Marcelo Palacios consideraría interesante definir los conceptos de ensayo clínico y no clínico, así como establecer los criterios de autorización teniendo en cuenta no solo los aspectos médicos; pese a que la Convención de Bioética de Asturias aporta ideas, se podrían añadir propuestas concretas; para intentar influir en los protocolos de la misma. Erwin Deutsch considera que la normativa sobre ensayos clínicos no se ha preocupado lo suficiente del origen de los ensayos y no ha tomado en cuenta la diferencia de si el sujeto de estudio es un individuo o un colectivo más amplio.

            Se cierra la sesión de la mañana a las 13 horas.

            Se inicia la sesión de la tarde a las 16,30 horas con el tema “producción artificial de gemelos”, de conformidad con el punto tercero del orden del día.

            José Egózcue realiza  una exposición detallada de los aspectos científicos de la llamada gemelación o producción artificial de gemelos plantea, señalando sus dificultades y problemática especifica en los humanos. Se producen diversas intervenciones  e intercambios de puntos de vista entre los miembros del Comité Científico al objeto de comprender mejor la técnica, evaluar la legislación sobre la misma  y ponderar los riesgos éticos que implica.  Entre otras precisiones, Egózcue destaca que en el supuesto de gemelos idénticos no se trata de ninguna copia de nadie sino de un proceso que se da en la propia naturaleza, debemos diferenciar entre clonación, en la que no se replican individuos existentes  de la clonación en seres individualizados.

 Juan Ramón Lacadena realiza una exposición sobre el carácter natural o artificial de las diversas técnicas para  poner de manifiesto que esto no es lo más relevante al respecto  y, en cambio, si es conveniente valorar toda una serie de interrogantes que estas técnicas nos plantean. En virtud de esas consideraciones  se entiende que no es aconsejable la clonación reproductiva por transferencia de núcleos y por contra parece más viable la clonación por gemelación, en especial la medicina clónica para terapias diversas de futuro.

 José Egózcue insiste en que el tema es la producción artificial de gemelos y no la clonación en general.

 A continuación se realizan diversas intervenciones sobre la conveniencia práctica y ética de dichas técnicas y se analiza el distinto tratamiento legal de la cuestión en los diversos países. En este sentido Romeo Casabona destaca que mientras la normativa alemana establece la prohibición de todas las técnicas, en España, con la ley del año 1988 se prohibe la clonación de seres humanos pero no así la clonación de embriones.

            Por último, a modo de recapitulación de lo abordado, Romeo Casabona destaca los siguientes puntos: 1º, problemas de la generación y posibilidades científicas; 2º, objetivos que se persiguen con dicha técnica, y 3º, en función de lo anterior, ordenar los problemas éticos y legales que se suscitan.

 En íntima conexión con la cuestión anterior se pasa al análisis de la reproducción asistida y su problemática. Entre otros aspectos de la misma se discute sobre su posible conceptualización como un derecho sobre la necesidad de asegurar una situación estable para el niño que nazca sobre los distintos tipos de reproducción asistida, sobre la mayor o menor intervención, y, finalmente, sobre la procedencia de los gametos como cuestiones relevantes a la hora de evaluar éticamente a las distintas situaciones.

            A las 19,30 horas se levanta la sesión.

 Día 3 de julio de 1998. (Continúa la lectura del Acta).

 Reunidos los miembros del Comité Científico del día anterior a las 9,30 horas, se inicia la sesión. Según Marcelo Palacios, para ganar en operatividad sería conveniente señalar los temas de la próxima reunión, y dos o tres asuntos podrían ser más que suficientes. Se acuerda por unanimidad de los presentes convocar la próxima reunión para los días 27 y 28 de noviembre, y que en el futuro se convoquen las sesiones en viernes y sábado para no perder actividad semanal.

 Después de un intercambio de ideas entre los miembros del Comité se acordaron los temas para la próxima reunión: primero, los trasplantes de órganos; segundo, la eutanasia; tercero, aspectos bioéticos para un nuevo milenio. El tercer tema es el titulo que apareció más oportuno para el Congreso Mundial de Bioética del año 2000. También se adelantaron los posibles 10 grandes temas de trabajo del Congreso: primero, principios de la bioética; segundo, reproducción humana; tercero, derecho de los pacientes o de las personas; cuarto, trasplantes; quinto, investigación y experimentación en seres humanos; sexto, el fin de la vida, eutanasia; séptimo, ética y biotecnologías; octavo, medio ambiente; noveno, genoma, y décimo nuevas dimensiones. Además, según Palacios podría tratarse la “Bioética y medios de comunicación” y “Pedagogía de la Bioética”.

            Entendiendo los presentes que, aparte de todas las consideraciones que en esta sesión se realizaron sobre dicho Congreso Mundial, es deseable dedicar medio día de la próxima reunión a esta cuestión.

Se procedió seguidamente al análisis y comentario del número cero de la revista de la SIBI, que obtiene el visto bueno general, aportando las diversas intervenciones, diversas consideraciones y sugerencias de futuro, presentación, distribución, nuevos apartados, traducción al inglés, sistemas de paginación, incorporar el ISBN, indicar los derechos de autor, etc.

            La segunda parte de la sesión se dedicó al análisis de los dos temas siguientes del orden del día: “la propiedad y patentabilidad de estructuras humanas” y “los comités éticos”. Respecto a la primera cuestión, tras varias discusiones se puso de manifiesto que se trata de un tema de especial problemática, no solo por las dificultades que a nivel legal plantea el intento de aprobar una directiva en la Comunidad Europea, sino por la tensión existente entre el posible freno a la investigación científica en Europa y las exigencias de tipo ético y humanístico que requieren ser tomadas en consideración.

 En cuanto a los Comités éticos, en primer lugar, se destacó su gran diversidad con funciones  y competencias, también muy distintas en unos y en otros países; en segundo lugar, se realizaron distintas observaciones sobre su importancia como instrumentos para propiciar soluciones ponderadas y prudentes en ámbitos de especial dificultad por los valores e intereses que se encuentran en pugna. Y, entre, las propuestas podemos destacar el deseo de homogeneidad de los mismos, que su función no sea puramente asesora sino también decisoria, y la necesidad de poder contar con criterios e instrumentos que faciliten su labor a la hora de decidir sobre la procedencia o no de determinados protocolos. Dado el interés del tema y el poco tiempo disponible pareció procedente a los presentes que en futuras reuniones se aborde nuevamente la cuestión.

Palacios agradeció a todos los miembros su participación y se felicitó por el excelente trabajo desarrollado a lo largo de estas sesiones, y a las 13,30 horas se cierra la sesión.

 

Marcelo Palacios: ¿Alguna observación al Acta?

José Egozcue: Yo creo que en el debate que se hizo sobre gemelación artificial hubo un consenso, y quizá no lo recuerdo bien, en que no era aconsejable, ni por razones metodológicas ni por razones de su efectividad o posible efectividad, ni por sus resultados, y que, además, en caso de realizarse caería dentro de la prohibición, puesto que da lugar a dos individuos idénticos. No sé si esto lo dijimos específicamente de esta forma pero, y si no que me corrijan puesto que para eso está la discusión, creo que estas fueron las conclusiones.

Marcelo Palacios: Así fue en realidad, de manera que podemos incorporarlo al Acta tal y como lo plantea Egózcue.

José Egozcue: En este sentido el consenso sería que el método no es recomendable ni por sus características técnicas, que hoy día lo hacen muy difícil, y si se pudiera hacer tampoco sería recomendable, porque sería muy poco efectivo. En tercer lugar, el producir individuos idénticos no es lo recomendable, puesto que todo el mundo sabe que los llamados mellizos idénticos tienen ciertos problemas, y, luego, en caso de realizarse caería dentro de la prohibición

Marcelo Palacios: ¿Alguna consideración más? ¿No? Pues entonces damos por aprobada el Acta del orden del día del 2-3 de julio pasado. Se aprueba por unanimidad 

Juan Ramón Lacadena: ¿Podríamos tener una copia del Acta, por favor 

Marcelo Palacios: Por supuesto, en cuanto esté terminada, con ésta modificación introducida. Procuraremos enviaros el Acta ampliada, no la resumida.

Pienso que no es necesario que haga una nueva presentación  de Santiago Grisolía y de Victoria Camps puesto que ya lo he hecho en alguna medida y empezar ahora a resaltar sus amplios curricula no tendría mucho sentido, y, además seguramente no me lo permitirían. Quisiera indicaros que tenemos entre nosotros a la profesora María Cárcaba; aunque no es miembro del Comité Científico, sí lo es del Consejo de Redacción de la Revista SIBI, donde está realizando una colaboración muy activa. Estoy seguro que a todos nos agrada  que esté con nosotros y que también participe en estas reuniones ¿De acuerdo? Gracias. Bienvenida, María.

Es intención, ya se había dicho en la reunión pasada, publicar lo que expongamos y resolvamos aquí, para lo cual hay necesidad de dos cosas: primero, que procuremos (puesto que en las cintas que tenemos de la reunión pasada hay excesivas interferencias que nos impiden saber realmente quien está hablando en ese momento) seguir un orden en la medida de lo posible, sin interferirnos; sé que a veces esto no puede llevarse fácilmente a término, pero debemos intentarlo a fin de que, después, la transcripción sea lo más correcta posible. Pensamos  enviaros las trasncripciones, por si queréis hacer alguna corrección de estilo, evitar reiteraciones de palabras etc., o algún añadido, para que lo corrijáis, nos lo devolváis  y podamos publicarlo; vamos a hacer una publicación no llamativa, pero correcta, que  sirva como documento de referencia del trabajo que hayamos realizado y que distribuiremos ampliamente.

         Deduzco por los gestos que en esto estamos todos de acuerdo. Pasamos  a tratar el punto número 1 del orden del día, que hace referencia al transplante de órganos, lo que en definitiva entendemos más ampliamente como trasplante en general de células, tejidos u órganos.

Maurice Dooley: Un poco de información. Dentro de diez días el Comité de Bioética del Consejo de Europa se va a reunir para tratar en uno de los puntos del orden del día, la elaboración de un Protocolo sobre el trasplante de órganos y tejidos. Va a ser un primer borrador de trabajo.

Marcelo Palacios: Sí. Es uno de los 5 primeros protocolos que ya en su día, cuando se empezó a elaborar la Convención de Bioética, se propusieron. Y me parece muy bien que vayan en esa dirección. Nosotros podremos de todas maneras seguir por nuestros cauces de deliberaciones sobre la cuestión.

       Yo haría ahora una breve introducción, en el sentido de ubicar el asunto; de manera que creo que podríamos hablar de tres aspectos de la donación y trasplante de células, tejidos u órganos: en primer lugar, el grupo que afecta a los no nacidos, es decir a materiales embriológicos de no nacidos; en segundo lugar, el que afecta a personas ya nacidas, porque en algunos países, muy concretamente en el nuestro, la legislación es totalmente diferenciada, hay  una  norma legal, que  es la ley nº 30 del año 1979 que hace referencia a los nacidos, y hay otra, que es la ley 42 del año 1988, que trata de la donación y trasplante de células, tejidos y órganos de no nacidos, es decir, durante el desarrollo embriológico; pero además está toda la dimensión que ofrece el hecho del cultivo de células y tejidos con la finalidad de trasplantes. Sintetizando, quisiera hacer esta división en tres parcelas de trabajo, para que  podamos encauzar ordenadamente la cuestión 

Santiago Grisolía: ¿Se ha considerado alguna vez también discutir el problema de xenotrasplantes?. Porque es un área que se está moviendo muy rápidamente y, además, ya ha habido, en lo que se refiere al Ministerio de Sanidad, un documento al respecto 

Marcelo Palacios: Creo que sí, que va implícito en que hablemos del homo, el hetero y el xenotrasplante. Debemos tratarlo, máxime ahora, como dice Santiago, que está en una línea de investigación muy importante, fundamentalmente lo que concierne al proceso de compatibilidad de los órganos de cerdo en relación con las aplicaciones al ser humano, que parece que son los más favorables. Podremos  ocuparnos del tema en ese y los otros sentidos 

Amos Shapira: Yo diría que otro aspecto a cubrir en el campo de trasplante de órganos y tejidos es el tema de las donaciones de órganos, por parte de donantes vivos. No se exactamente lo que el Consejo de Europa va a proponer en este sentido, no estoy muy familiarizado con los prolegómenos del documento que se está preparando, pero en el que sí conozco, el protocolo americano, es que hay una objeción impuesta; por ejemplo, con respecto al trasplante de órganos (como puede ser el riñón de donantes vivos) está cambiando un poco, están reduciéndose las objeciones; en el caso de trasplantes de un órgano procedente de donante muerto (cadáver), hay más objeciones  a veces, pero sin embargo la gente en casos de extrema necesidad está como distant 

Guido Gerin: A mi me gustaría decir que hay noticias y novedades provenientes de Estados Unidos, con respecto a esto, desde que el Doctor Thompson encontró. Y aisló la célula fundamental y cómo funciona y evoluciona biológicamente esta célula, y  ahí se han dado pasos de gigante en el campo de la investigación de trasplantes, etc. Pero el nuevo descubrimiento en cuanto a la reproducción de la célula fundamental, aporta un nuevo término, y alguien se preguntará qué son lo que conocemos como las “células madre” 

Juan Ramón Lacadena: Sencillamente, cuando la célula tiene la capacidad, diríamos, de la “totipotencia”, es decir, la capacidad de originar un organismo completo. Dentro del proceso del desarrollo, en el embrión hay unas células que mantienen esa capacidad.

        Hasta ahora esas células, diríamos que estaban restringidas prácticamente nada más a la fase embrionaria, pero el gran descubrimiento de los últimos días, o de las últimas semanas, es que va a ser posible identificar la presencia de esas células no sólo en el embrión sino también incluso en órganos diferenciados. Y, naturalmente, si esta nueva ciencia emergente termina reafirmándose, creo que va a revolucionar la clínica de los trasplantes. Y además tendrá también importancia incluso mezclándola con la técnica de la clonación. Porque  pienso que si una persona tiene un órgano dañado, y con ese órgano de esa persona se es capaz de regenerar un tejido y acaso, -esto es mucho más futurible-, un órgano, evidentemente podría realizarse un autotrasplante de tejidos o en su caso, de órganos. No soy médico, pero pienso que el futuro de los trasplantes va a ir en la línea de éstos nuevos descubrimientos, que creo que son realmente importantísimos 

Santiago Grisolía: Yo podría añadir que en la última reunión internacional sobre el genoma humano, que tuvo lugar en Valencia hace tres semanas, el consenso general fue que ese es el área en que se van a mover sin duda alguna la investigación y la práctica de trasplantes. Tanto es así que yo me he permitido, tengo aquí conmigo tres "referencias", que si algunos las quieren se pueden hacer copias. Va a ser un área que va a atraer la atención y hay que discutirla sin duda alguna. Pienso que si alguno de ustedes lo desea se pueden hacer fotocopias, si no las tienen. (Se hicieron

Victoria Camps: Solo una pregunta al profesor Lacadena, desde la ignorancia de lo que ha explicado él. Esta posibilidad de las células madre ¿se podría aplicar también a evitar procesos de envejecimiento?; por ejemplo, ¿se podría utilizar para fines más estéticos que clínicos?. Se me ocurre que es la pregunta de un periodista 

Juan Ramón Lacadena: Entiendo que con estas técnicas, a lo mejor, ante el deterioro de las personas se les pueda ir poniendo parches; y no parches que sean de estética en el sentido de rejuvenecer la piel o cosas de este tipo, sino posiblemente de regenerar tejidos que estén dañados o simplemente gastados por la edad. Creo que estamos entrando en una etapa que en estos aspectos va a cambiar de forma muy importante la medicina, la clínica 

Santiago Grisolía: Hay que recordar que inicialmente se pensaba en las células hematopoyéticas, porque esto empezó en realidad hace poco tiempo con la idea de utilizar las células madre del cordón umbilical, algo que está ahí en marcha; tanto es así que se están haciendo bancos de cordón umbilical por dos razones: porque es mucho más fácil el mantener tus propias células por problemas inmunológicos y poderlas utilizar, y porque hay una gran riqueza de células madre en el cordón umbilical del recién nacido, sobre todo si el recién nacido es de poco peso, con lo cual es posible utilizarlas, y mantenerlas para la utilización como tal, sin necesidad de hacerlas crecer en los laboratorios. Lo que pasa, además, es que últimamente lo que sí se ha conseguido es la posibilidad de hacerlas crecer, y no solamente a las hematopoyéticas sino también a las de otros tejidos, y eso es lo que es nuevo. Digamos con énfasis que eso va a provocar quizás la posibilidad, que ya se ha discutido, de poder tener sin problemas inmunológicos tus propias células de cualquier tejido. Ahora, llegar a utilizarlas para conseguir hacer órganos como tales, y eso lo veo mucho de ciencia ficción, porque es una cosa mucho más compleja. Ahora bien, utilizarlas para, posiblemente como dice ese articulo que les acabo de indicar, como la estrella para tener. Ya se han utilizado en el tratamiento del Parkinson células neuronales. Lo otro, el modelarlas para originar un órgano como tal, vuelvo a repetir, me parece todavía bastante lejano 

José Egozcue: Bien, yo quiero hacer un par de comentarios, parte de uno de ellos ya lo ha hecho el profesor Grisolía. Una cuestión dependerá de qué podemos enseñar a hacer a éstas células. Una cosa es una enseñanza grosera, le enseñamos a hacer un tejido o más que sustituyan una parte lesionada de un órgano que es mucho más difícil. Por tanto, si solamente les podemos enseñar a hacer, por ejemplo, tejido cardíaco, igual que nos pueden reparar una lesión nos pueden taponar el corazón, porque lo que están haciendo es “tejido”. La segunda cuestión es como se obtienen; si se pueden obtener células madres sin necesidad de producir embriones para luego disponer de ésas células, entonces el procedimiento es correctísimo, vengan de donde vengan, porque qué es lo importante de reprogramar células, en su caso adultas o sino células totipotentes  pero de futuros individuos a las cuales no hay que destruir, que si hay que hacer un embrión, si hay que destruir algo.

          Otro problema es quien paga, porque claro una persona que tiene su semen en un banco de semen paga esa conservación, una persona que tiene embriones en un banco de embriones paga esa conservación. Y si todos vamos a tener, bueno nosotros ya hemos llegado tarde, pero si todos los nacidos van a tener sus células congeladas, guardadas en algún sitio por si algún día las necesitan, alguien va a tener que pagar estos gastos, quizás el propio individuo, pero esto también genera problemas de espacio, (aunque es muy poco espacio, pero es un espacio) y la gente a la que se le llena el recipiente de nitrógeno líquido lo sabe, cuando se llena uno se necesita otro.

            Y finalmente otro punto es, ¿cuanto tiempo se necesitará entre el momento en que una persona necesita una ayuda de este tipo y el tiempo necesario para coger estas células, ponerlas en cultivo y mandarles que hagan un tipo de tejido u otro?, porque a veces el tiempo puede ser corto y el que se puede necesitar puede ser largo y entonces la solución tampoco existe.

      O sea que plantea muchos problemas de tipo práctico: excepto por el hecho de si se producen haciendo un embrión o sin hacer un embrión, todos los demás son puramente de tipo práctico, pero son importantes 

Marcelo Palacios: Hasta hace poco planteábamos que las células de división interna de los embriones, los blastómeros, mantenían la totipotencia hasta la división de 4, 8,o hasta 16 células y después iba decayendo y desaparecería. Mi primer interrogante con fines aclarativos para conocimiento de quienes no están en el tema va en la siguiente dirección: ¿esas células madre son blastómeros modificados realmente? ¿están en todos los tejidos como tales células reproductoras?, en otras palabras, ¿pueden convertirse en embriones también 

José Egozcue: Creo que sí; lo que pasa es que no hay muchas 

Marcelo Palacios: Mi segunda pregunta va al hilo de la primera y lo suscitado por el planteamiento que hacía Victoria. Se ha descubierto la enzima que influye en el estimulo del telómero, y también se ha descubierto el gen que actúa impidiendo que telómero se reduzca con cada división celular. Puesto que las células madre son células de vida indefinida ¿teóricamente deja fuera de espacio el conocimiento que se ha hecho sobre el telómero?, es decir, eso de que podamos alargar tanto la vida en función de que podamos mantener alargado el telómero ¿es una realidad?, ¿está también dentro de la ciencia ficción?, o, ¿lo tenemos que dejar de lado con el descubrimiento de las células madre 

Santiago Grisolía: Yo creo que se conocen ciertos organismos libres de telómeros y no pasa nada, con lo cual es un problema que al parecer no es enteramente dependiente del telómero; pero hay más expertos aquí  que pueden aclararlo.

En relación a la primera pregunta, ya se ha dicho que obviamente, una célula se puede convertir en un embrión, directamente no se convertirá en un embrión, habrá que poner este material genético dentro de un óvulo que tiene la reserva de RNA, de Ribosomas, etc., etc.

            Y en cuanto a la segunda, a esta relación directa entre longitud del telómero y vía celular no es del todo cierta, en algunos casos el telómero se alarga, en otros no. Al principio se pensó que las células cancerosas de rápida división tenían telómeros más largos y esto no es cierto y por tanto la cuestión telómero, salió en los periódicos pero creo que era muy marginal.

Habría que recordar además que me parece que hay casos en que no había telómeros y podían vivir perfectamente bien y doblarse las células 

Agni Vlavianos-Arvanitis: Hablábamos ayer, respecto a las situaciones en los embriones y de qué forma este tipo de embriones  podría ser utilizado para el trasplante de órganos.

            La otra pregunta, ¿cómo detenemos el crecimiento de este tipo de células, en un momento como el actual en el que no sabemos lo suficiente?, fue parcialmente respondida.

         Otra interrogante que me suscita el tema es si se puede hacer cultivo de estas células para que pudieran ser introducidas. Son aspectos técnicos que me gustaría que contestase el profesor Grisolía u otros expertos  cualificados. Voy a decir algo que quizá sea interesante. No sé si se han dado cuenta de que hay posibilidades hoy por hoy que de este modo, señor Grisolía, se puedan controlar las semillas, por así decirlo, y el crecimiento de estas de forma que puedan implantarse en una persona u otra o dejarlas congeladas, etc. Se están haciendo trabajos experimentales, con respecto a la reproducibilidad de estas semillas, y se están encontrando ciertas dificultades. Muy poca gente se da cuenta, creo que se está refiriendo, por ejemplo, si existiese algún tipo de contaminación en la semilla; esto es un paralelismo de lo que se está haciendo con el mundo vegetal. 

Santiago Grisolía: Con respecto a como detener el crecimiento de estas células una vez empiezan a diferenciarse, las células detienen su propio crecimiento. Por supuesto habría otras maneras de evitar el desarrollo no controlado de estas células. Yo pienso que su crecimiento no sería en modo alguno incontrolado.

         Con respecto a la tercera pregunta de si podríamos obtener genes a partir de estas células madre, pues si, claro que si, pero hoy por hoy existen otras maneras de obtener material genético, dependiendo también del tamaño del gen implicado. Y en cuanto a la pregunta que se hacia Agni de si el descubrimiento con respecto al potencial de las células madre podría tener alguna utilidad en la terapia génica, pues si; por ejemplo, en mi opinión podría tener una importancia tremenda para el tratamiento o el control genético del tratamiento del cáncer, pero no seria de gran utilidad a la hora de evitar una transmisión genética de una enfermedad hereditaria. Sí se podría incidir sobre algunas enfermedades hereditarias  antes de que nazca el bebé, es decir en la fase fetal, eso se está proponiendo ahora mismo. En el abordaje con respecto a la terapia génica, hay diferentes ideas, diferentes visiones; una de ellas es, por ejemplo, hacer transfusiones con células tratadas a cada período de tiempo determinado, etc. En ese caso, si de lo que está hablando con respecto al primer caso  era la deficiencia de la adenosina deaminasa. En ese proyecto cogían del paciente sus propias células, metían el gen y luego las volvían a transfundir, pero a estas niñas también se les inyectó el enzima, porque no querían los investigadores correr ningún riesgo de que saliera nada mal. Hasta ahora no hay ningún caso que demuestre que la terapia génica “per sé” ha sido exitosa.

José Egozcue: Me gustaría comentar de forma breve, algo no de ciencia ficción, pero como creo que en la ciencia todo es posible a lo mejor no sería extraño que se llegaran a poder realizar cultivos de órganos. ¿Por qué digo esto? Porque los estudios de la genética de la morfogénesis cada vez están  más avanzados. Los estudios que inicialmente se hicieron en los organismos típicos para estos casos como es, la mosca del vinagre, cada vez se están haciendo en más invertebrados, de tal manera que se están identificando genes responsables de la simetría de los órganos o genes que determinan la capacidad de reconocimiento espacial de las células para formar las partes anteriores y posteriores del organismo, y, claro, cuando esos genes se están identificando hoy día, quizá en algún momento futuro no podríamos negar la posibilidad de que se llegara a poder controlar el gen concreto que permita que una célula de hígado empiece a formar un hígado.

         En plantas, por ejemplo, aunque el sistema biológico es muy distinto, se puede, por ejemplo, cultivar y producir azafrán con una célula procedente del estigma de una flor,  y esa célula es capaz de dar lugar a un estigma completo; es decir, sería desarrollar un órgano, a partir de una célula del propio órgano; entonces algo equivalente sería lo que habría, quizá en el futuro, que conseguir en los vertebrados, en los animales. 

Santiago Grisolía: Se me ha olvidado algo que es importante y es que hace 10 años cuando se hizo la “primera reunión en cooperación internacional sobre el genoma humano” ya Jean Dausset estaba muy preocupado por el trasplante de órganos etc.; ya se intentó que hubiese una moratoria en la declaración, en la cual se respetasen las células germinales, y esta recomendación se ha conseguido poco a poco. También en la segunda reunión en Valencia. Por si no lo saben, hace 5 ó 6 meses hubo una reunión importante en Estados Unidos, en la cual participaron entre otros Watson y también algunos de los que han trabajado en terapia génica inicialmente, como Anderson, ya se planteó el problema o la posibilidad de utilizar células germinales para hacer más factible la terapia génica. Lo digo porque eso está en el aire, y antes o después se va a hacer. 

María Cárcaba: Quería preguntar desde mi ignorancia ¿cuándo se habla de organismos diferenciados?; creo saber que empiezan a considerarse diferenciados desde que se crea la línea primitiva, a partir de los 14 días, corríjanme si me equivoco. Pero ¿podrían encontrarse esas células madre también  en adultos?

José Egózcue: Sí, ese es el gran logro 

María Cárcaba: Claro, porque se habla también de crear bancos desde el nacimiento; en fin tenía esa duda, pero ya me quedó claro 

Santiago Grisolía: Conviene repetir otra vez que donde hay muchas células madre  es en el cordón umbilical, pero en todos los tejidos las hay, lo que pasa es que son pocas.

Marcelo Palacios: Quizá, queda una cuestión pendiente, y es sobre el mecanismo de inducción sobre una célula madre, para que dé lugar a un tejido determinado, ¿Cómo se consigue? y, ¿qué consecuencias puede tener? 

Santiago Grisolía: Ese será el reto del futuro. 

Juan Ramón Lacadena: Aquí se ha mencionado, el profesor Egózcue lo ha dicho, el problema de crear un embrión para destruirlo o para transformarlo en un cultivo de tejidos o si fuera el caso de órganos. Entonces desde el punto de vista ético lo que se plantea en primer lugar es; ¿ese embrión artificial tiene el mismo estatuto?, ¿debe de ser igualmente respetado que un embrión, diríamos natural?.

         Por otro lado no hay fecundación para obtener ese embrión artificial. La ley española, por ejemplo, prohibe crear un embrión con fines que no sean de procreación; pero claro, en éste caso que hablamos alguien podría decir “es que esto no es un embrión creado” y esto es un problema que incluso se está discutiendo en Comisiones de otro tipo. 

Victoria Camps: Ya se me había ocurrido antes hacer esta pregunta, cuando Egózcue ha hablado de crear embriones para esta cuestión. Quizá es que harían falta muchos embriones en el momento en que esto se pudiera hacer. Pero es que ¿por qué plantearnos la pregunta de crearlos cuando ya hay embriones procedentes de fecundación in vitro, etc. que están ahí esperando ser utilizados?

José Egozcue: Aquí hay en primer lugar un aspecto a considerar: embriones hay y parece que hay muchos; pero hay muchos por el problema que tenemos ahora, pero no hay muchos para hacer estas cosas, se necesitarían muchísimos más. En segundo lugar, la tendencia es a reducir en todo lo posible el número de embriones que se mantienen congelados en bancos. Aquí la cuestión está en que algunos de los experimentos últimos se han hecho produciendo un embrión, pero como existe la posibilidad de hacer lo mismo sin necesidad de crear un embrión, el problema ético está aquí, debería prohibirse, aunque en Inglaterra se pueden crear embriones para la investigación; en último término si dejamos de necesitar embriones pues entonces ya se obvia el problema. 

Victoria Camps: De todas formas creo que el problema ético de crear embriones, a mí me parece, que está en cuestión el estatuto del embrión, y que también es un problema legal. Eticamente no creo que lo podamos resolver nunca, pues si legalmente podemos tomar una decisión, éticamente es muy difícil de resolver. Pero crear embriones para una investigación con fines de salvar vidas, de corregir la calidad de vida, yo creo que es un problema ético abierto, que no podemos decir de entrada esto no debe de estar permitido éticamente, porque no sé qué derechos fundamentales se está violando.

Marcelo Palacios: Además, enlazando con lo que dices, me parece que  a través de quienes representen sus derechos, también podría ponerse esa actitud abierta de manifiesto; es lo que yo llamaría “solidaridad del embrión”, o sea, que no van a ser sólo solidarios los adultos; es decir, si alguien responsable del embrión lo pone a disposición de la ciencia para que sea útil, eso tiene que quedar abierto, con los requisitos exigibles. Voy a plantear dos cosas. En primer lugar, desde la perspectiva de la investigación en preembriones, al menos en nuestro país las posibilidades son grandes; la ley 35/88 sobre TRA contempla actuaciones en una amplia gama (17 ó 19) de apartados en los artículos nº 15 al 17 en los preembriones no viables, es decir, en aquellos que habiendo sido creados para procrear no sirven biológicamente para tal fin. Pero es que pueden no ser adecuados para procrear por una causa que seguramente no impide esa investigación, como puede ser la rotura de la membrana, es decir, si se va a investigar en un cigoto de dos células, o de cuatro, descongelado y que tiene su membrana rota, pero que si el resto es normal esa posibilidad no puede negarse. Y en segundo lugar, tampoco creo que haga falta crear específicamente un embrión para investigar un blastómero, se puede extraer un blastómero con fines de diagnostico prenatal y el embrión seguir perfectamente su desarrollo hacia un ser humano, y sin embargo utilizarlo con aquel fin.

José Egózcue: En primer lugar, ya hemos dicho que el número de embriones era limitado, de los disponibles, y yo, personalmente, estaría de acuerdo en que embriones congelados que han sido abandonados, que nadie los quiere, antes de destruirlos como ocurrió en Inglaterra, pudieran ser utilizados para la investigación. Y descarto el argumento que se planteó en Estrasburgo, diciendo: es que entonces habrá quien produzca voluntariamente exceso de embriones, pero esto es un delito en algún lugar o una falta en otro, y también está prohibido matar; en este sentido lo descarto. Es cierto que hay algunos problemas de desarrollo humano que posiblemente no puedan estudiarse en otros modelos que en un embrión humano, y sé también que el estatuto del embrión es distinto del estatuto del nacido, etc., etc. Pero hace algunos años y ahora aún, aunque muchísimo menos, se realizaban ensayos clínicos en países del tercer mundo y nosotros éramos probablemente uno de ellos, sin ningún cuidado de lo que le podría ocurrir a la gente, y luego se dijo: esto no está bien, eso no está bien, pues estamos poniendo en peligro la vida de una serie de personas, es que son del seguro se decía, perdón la broma, muy bien, no es correcto. Entonces por la misma razón, y por extensión, aunque su estatuto sea completamente distinto, pienso que la creación de embriones  humanos para la investigación, personalmente opino que no es correcto excepto en el caso de los embriones sobrantes. Y segundo si tenemos en las manos un procedimiento que puede obviar esta situación pues tanto mejor. 

Marcelo Palacios: Sobre esta cuestión y puesto que vamos a pasar a tratar los temas de trasplantes o de la eutanasia, como así lo estimemos, sería deseable que a efectos de resolución propia y de comunicado redactemos unas líneas sobre la cuestión de las células madre y sus posibilidades en el momento actual. ¿Quién se puede encargar de hacerlo antes de la una y media? Ya tenemos aquí un breve comunicado de Egózcue que le he pedido sobre el tema de la gemelación, porque conviene concretar las cosas si todos estamos de acuerdo con ello. Decir qué es cada asunto, hasta donde va y qué posibilidades tiene hoy, porque creo que es muy importante dar ideas claras a la ciudadanía sobre estos temas para que no este confundida. Por ejemplo, en este país y en otros, son pocos los que saben qué son las células madre. Hay que aclarar estas cuestiones y decir qué expectativas abren. 

Santiago Grisolía: Con permiso, yo creo que lo haríamos los tres. (Se refiere, señalando,  a Egózcue, Lacadena y él).

       De todas formas pienso que el párrafo inicial de uno de los artículos que he traído aquí, claramente está muy bien explicado.

Amos Shapira: Creo que es muy interesante que todos lo exploremos, y más que en el hecho de centrarnos en la forma de manejar o de obtener órganos etc., preservar los órganos; esto podíamos dejarlo un poco más abierto. Creo que el horizonte que se nos ha abierto esta mañana con respecto a esto  requiere una reflexión más profunda. 

Marcelo Palacios: Lo que hace referencia al trasplante de órganos en vivos al menos, está entre los campos de la acción médica, es de los más avanzados y de los más bien organizados, en todo el mundo, en Europa por supuesto también, de manera que podemos decir que hay muy poco que añadir salvo los matices legales diferenciales; es decir, en qué país, por ejemplo, España, soy donante por el mero hecho de no haber dicho que no lo soy según la ley 30 del 79, pero todo lo demás, sea la agencia intereuropea de trasplantes, funcionan de una manera muy aceptable y bien llevada, por lo tanto con la consideración de Amos sobre el futuro que se nos abre con todo esto y con la situación actual en materia de trasplantes tal vez podíamos dar por el momento el asunto por tratado.

Entonces, si os parece pasamos a la eutanasia. Vamos a oír un trabajo  de presentación del tema, que, como habéis visto en el orden del día, hará Amos, de unos 15 minutos. Cuando él termine hacemos una pausa y retornamos un cuarto de hora después para seguir con el debate.

            Hace un momento ya se os han pasado las actas en castellano; aquellos de vosotros que lo pidáis se os mandará a vuestro domicilio el acta de la reunión pasada traducido al inglés. 

(Se hace un descanso.

Un cuarto de hora más tarde, se reanuda la sesión de la mañan).

 

Marcelo Palacios: Como quedó dicho, Amos hará una introducción al tema de la eutanasia. 

Amos Shapira: Gracias, Marcelo, colegas y amigos. Yo preparé un texto bastante amplio y bastante largo que no voy a leer en su totalidad al Comité. Voy a hablar solo de las partes más relevantes, a todos no gusta hablar muchísimo y a veces nos pasamos y cortamos la libertad de intervención de otros, así que voy a tratar de ser muy breve.

            Yo quería establecer en pocas palabras una distinción que a la vez es común y problemática con respecto a los términos de no tratamiento y tratamiento para acelerar el proceso de la muerte. Parecen dos cosas distintas aunque en realidad forma la cara y cruz de una misma moneda. En la cultura occidental  los principios de autonomía y elección traen consigo implícitos el derecho de los ciudadanos para aceptar o rehusar tratamiento médico. Sin embargo estos principios podemos deducir de todo esto que estos principios también implican que la persona tiene derecho a optar por poner fin a su propia vida a través de la eutanasia. Bien, por un lado tenemos lo que se conoce por eutanasia pasiva y la eutanasia activa, hay que hacer esta distinción que presenta algunas dudas, ambigüedades, etc. Aquí hay que atacar o abordar cosas que permitan diferenciar distintos grados de alcanzar un mismo objetivo que es la muerte. Bien, cuando por ejemplo permitimos que la muerte llegue de una forma directa o indirectamente relacionada con la terminación del tratamiento, la asistencia médica y la diferencia por ejemplo de llegar a la muerte mediante una terminación directa de la vida mediante una inyección letal, por ejemplo.

Esta distinción lleva a importantes discusiones de tipo jurídico, moral y ético, aunque por ejemplo en estas situaciones donde la muerte pasiva, es decir dejar morir, está muy arraigadas y muy aceptadas por la opinión pública por ejemplo, hay que establecer una distinción entre muerte permitida natural y muerte, perdón, terminación de la vida por terminación de la asistencia, es decir hay que buscar lo que es extraordinario y lo que es ordinario. Hay distinciones especificas entre no tratar y dejar morir y tratar para morir, hay diferenciación entre causa y efecto y que hay que regular. El argumento, por ejemplo que el acto que produce un resultado similar cuando se hace con intención para llegar a la muerte de un paciente de forma ilícita, es asesinato y por tanto la ley lo regula con la ley y sin embargo, por ejemplo el aminorar la vida mediante, pues por ejemplo la gente que tiene respiración asistida o mantenida artificialmente en la vida, cuando se les desconecta el resultado es el mismo conduce a la muerte acelerada del paciente y sin embargo el tratamiento jurídico y ético es completamente distinto, el que se le da. Por tanto, hay que regular esto; una cosa es, por ejemplo, en el campo de prescripción médica, hay una diferencia clara entre prescribir un fármaco letal se considera o tiene, es percibido de forma diferente tanto por la justicia como por la sociedad que el administrar un fármaco que puede ser letal. Entonces los tratamientos son diferentes y las percepciones de estos conceptos son distintos. Y yo creo que hay que distinguir entre si una persona que opta por no ser tratada y esperar el desarrollo de acontecimientos naturales hasta  llegar la muerte se debe de considerar como un suicidio, por ejemplo cuando en estados de sedación  por enfermedad terminal no se cubren los aspectos nutritivos del paciente, es decir se le deniega la nutrición al paciente, es también un hecho que podría quedarse “borderline” con estos aspectos éticos que regulan la aceleración  de una muerte. Entonces tenemos que buscar un mismo objetivo a la hora de definir los aspectos jurídicos y éticos, tanto de la eutanasia como de la reproducción artificial;  ambos tienen que ir orientados hacia el mismo objetivo y a partir de esa diferenciación conceptual tratar de definir los marcos jurídicos, éticos y constitucionales de las personas.

            Si un médico, debido a su juramento hipocrático tiene que curar al paciente, ¿porqué no se le obliga a aplicar ese juramento hipocrático cuando un paciente rehusa ser tratado, no para mejorar, sino para hacerle sufrir un poco menos en su estado terminal? Yo pienso que todas estas cosas que están al parecer muy separadas, están muy relacionadas entre si. Hay que cambiar toda esta cultura, porque cuando la idea tan arraigada por parte de los médicos de no aplicar un tratamiento terapéutico porque el paciente está rechazando esa asistencia no es eutanasia, ¿no entienden esto como una eutanasia pasiva o como lo quieran llamar? Entonces hay que buscar un compromiso pragmático que conjugue los hasta ahora conflictivos argumentos que están sobre la mesa. Estamos ahora mismo en una sociedad que, por un lado, está llegando hasta el extremo de la veneración sacrosanta del principio de la vida humana, es decir, que la vida es un derecho inalienable. Y por otro lado, estamos discutiendo cosas como la eutanasia pasiva, el aborto, etc. Yo creo que esto tiene que regularse de una forma clara.

        Hasta ahora hemos encontrado normativas y leyes que, en base a una corriente u otra, establecen lo que es lícito e ilícito en el caso del suicidio, eutanasia pasiva, manejo del dolor, etc., en el tema de la eutanasia pasiva y del suicidio asistido, por así decirlo, que se basan en la aplicación de tratamientos paliativos del dolor, manejo del dolor y otros sistemas de apoyo. Otro escepticismo que  se ventila es quizá la voluntariedad a la que se deja el tema de la suicidio asistido en las demandas de terminación de la vida de una manera rápida; muchos pacientes que piden que se acabe con su vida, que se les de un tratamiento que permita su éxito inmediato, y hay como diríamos, una cierta ambigüedad con respecto a las actitudes de las personas involucradas, porque, por ejemplo, hay gente, médicos especialmente, que dicen que es ilegítimo proceder a una actuación así, a pesar de que el paciente  en su derecho individual y autónomo lo pueda exigir, porque el paciente, a causa de su enfermedad, en estado de terminalidad puede estar sufriendo confusión mental, deterioro de su consciencia, etc. Ahora mismo mucha de la legislación existente en algunos países con respecto al suicidio asistido, el no tratamiento de los pacientes bajo petición expresa, etc. se hace en base a estos argumentos que son confusos, que se están haciendo sobre todo en países desarrollados y más ocupados con  problemas que relacionan la salud desde la perspectiva coste-beneficio, etc. Pero entonces ¿qué pasa con los otros colectivos que quedan fuera de este campo de acción de la oferta y la demanda, del mercado por así decirlo, los solitarios, los marginados, y otros?

          A fin de evitar todo esto, hay que trabajar a partir de dos preceptos de la condición médica en lo relativo a la muerte asistida, de forma tal que a partir del propio juramento hipocrático, a partir de los preceptos básicos por los que ha de regirse el médico en su profesión podemos quizá abrir la vía a la globalización de este concepto de muerte asistida, terminación artificial, etc. Con respecto a las comunidades religiosas, de toda índole, que abanderan la sacrosanta condición de la vida como un hecho ajeno al humano y más en las manos del ente superior, también tienen una especie de vacío en cuanto a ética y códigos que deben aplicarse en sus respectivas comunidades o sociedades en las que este hecho, que poco a poco es un hecho social, una demanda, aunque quizá en casos aislados, etc.

        Hay que ver el tema desde la perspectiva comunitaria, y aquí la intervención del Estado con respecto a la libre opción de los individuos que componen ese Estado es importante a la hora de proteger todos aquellos aspectos que son relevantes; tanto los que abogan como los que rechazan la muerte asistida tienen algunos puntos de encuentro, y puede ser, por ejemplo, que acuerdan que la vida de la persona tiene que tener  garantías, de unos mínimos de confort, de calidad que permitan su subsistencia, su continuidad hasta que la muerte, el proceso terminal, es decir el exitus, aparezca de forma natural, con lo cual hay que incorporar a esos procesos de mantenimiento hasta que el proceso natural final aparezca. Los paliativos, los medios que mejoren en realidad la calidad de vida del paciente son tanto derecho como obligación. Y yo creo que es la línea por donde hay que empezar a trabajar, tratando de buscar soluciones dentro de ese acuerdo inicial entre ambas partes confrontadas, permitiría evitarle en primer lugar a las sociedades el tema de la prohibición absoluta sin tener en cuenta otro tipo de consideraciones y permitiría el flexibilizar la practica médica conjugándola con los derechos individuales y constitucionales  de los individuos. También hay que decir que es un derecho inalienable a toda persona, a todo individuo, el tener un control absoluto del momento de que va a morir, y eso es lo que hay que regular ahora mismo con la muerte asistida. Gracias.

 

Marcelo Palacios: Has hecho una presentación muy completa, rigurosa y valiente, en la que al final haces tus propios planteamientos con claridad.

         ¿Hay alguna intervención más sobre el tema de la eutanasia? Veo que por el momento no. Entonces me permitiréis hacer alguna consideración. Soy el único médico que hay aquí, con 25 años de trabajo hospitalario,  en guardias, urgencias, salas, quirófano, etc. y más de 5.000 intervenciones quirúrgicas realizadas, lo que me lleva a hacer alguna reflexión digamos, de carácter práctico sobre el concepto y la propia eutanasia. Pido excusas a José, que también es médico; en fin, me olvidé de ello al saber que esta muy dedicado a otras cosas.

            Desde mi punto de vista, en el intercambio de opiniones, el debate o los posicionamientos sobre la eutanasia se están invirtiendo los términos, y se invierten desde dos perspectivas. Primero, porque en principio se está teorizando sobre la eutanasia, cuando el protagonista activo de la eutanasia no es quien teoriza, sino quien la solicita; éste es un aspecto para mi fundamental y que podríamos desarrollar. En segundo lugar, y unido a esto, que para decidir qué hacemos a este respecto (al menos algunas opiniones parece que van en esa dirección) se parte de las consecuencias que pueda tener la eutanasia, incluidos los abusos y extralimitaciones, cuando en realidad de lo que debería tratarse antes que nada es la razón o procedencia de los hechos para después pasar a valorar cuales pueden ser los abusos y qué medidas se deben emprender para evitarlos o acabar con ellos. Me explico. Creo que la teoría de la “pendiente resbaladiza”, que tanto se está utilizando, es una teoría acomodaticia -lo digo con absoluta honestidad-, y a mi parecer respondería a una insuficiencia social; es la justificación cómoda para decir algo así como “ya que las cosas están así y no se pueden cambiar, porque la Humanidad es como es, vamos a comenzar hablando de los temores, de lo que nos produce pavor, como son los abusos y delitos, y después (en una actitud de buena conciencia) opinaremos sobre la eutanasia”, lo que por supuesto ya es una opinión condicionada de antemano. Por tanto, creo que ante todo, y una vez definido el concepto “eutanasia”, tenemos que situarnos en el lugar y los derechos del auténtico protagonista de ésta, que es quien la demanda; y, en segundo lugar, ir al hecho en sí y no ampararnos en el argumento de las consecuencias para descalificar apriorísticamente una posición u otra.

        Se acaba un siglo en el cual, entre muchas contradicciones, se han conseguido dos logros (o han salido a la palestra y han bullido y se van asentando): los derechos fundamentales, como son la libertad y autonomía de las personas -y fundamentalmente la autonomía de los pacientes o usuarios- y el ejercicio de la solidaridad (recordemos la donación de sangre, de órganos, etc.). Habríamos de empezar por valorar esas conquistas y aplicar la orientación terapéutica, que antes empezaba con la decisión en el médico, y pasaba por la de la familia y el sacerdote, de modo que el criterio  del propio paciente pesaba poco o no pintaba nada. Desde hace algunos años esto ha cambiado, y la opinión y consentimiento del paciente se sitúa ahora en el lugar principal que le corresponde. Sé que éste es un asunto muy delicado y complejo, pero lo he sentido siempre muy cercano; he visto a las personas llorar, sonreír, permanecer serenas o estar inconscientes mientras morían, y por ello siempre he percibido un cierto pudor de hablar del tema de la eutanasia en nombre del otro, al considerarme un sujeto, sino pasivo, no implicado personalmente en ésta decisiva situación vital. Permitidme que os relate algo que me vino antes a la memoria y que recuerdo en ocasiones. Diagnostiqué hace bastantes años un tumor maligno, un mieloma, en una persona bastante culta; tumor al que obviamente entonces, los servicios de hemoterapia y oncología no auguraban buenas expectativas. Un día me visitó y dijo: sé que tengo un tumor de estas características, he visto las analíticas y las he contrastado, así que, por favor, hábleme claro, que tengo que ponerme de acuerdo con mi vida y conmigo mismo.

       He visto muchas cosas en el ejercicio de la profesión, pero me acuerdo a veces de este hecho y de aquellas palabras: “quiero ponerme de acuerdo conmigo, con mi gente, con mis cosas”, me dijo un paciente. Le expliqué algunos detalles del proceso y me preguntó cuándo empezaban a manifestarse los síntomas últimos. Una tarde me llamó por teléfono y me comunicó que se estaba despidiendo de mis amigos, porque el médico le había dicho que debía ingresar al día siguiente en el hospital. Murió al poco tiempo. Es una vivencia aislada, pero creo que es bueno que pensemos en esto, sobre todo en esa manifestación de quien “quiere ponerse de acuerdo consigo mismo, tiene problemas propios y quiere estar lúcido para intentar solucionarlos y morir junto a los familiares si puede ser”, porque eso pertenece a cada uno, a su sentido de la dignidad y de la vida, que hemos de respetar y tener en cuenta.

            Vuelvo a centrarme más en el tema. Pienso que una inmensa mayoría de personas, que vienen a la vida de manera inesperada, que siguen una vida permanentemente tutelada bien por el Estado o por quien fuere, y que ansían tener libertad para saber cómo quieren vivir y cómo desean morir, me parece excesivo que los demás lo veamos solamente desde perspectivas teóricas, sin entrar del todo en el fondo del problema que afecta tan íntimamente a esta persona. Hay dos hechos que me parecen claros al respecto. Desde el punto de vista médico para mí no hay más que una eutanasia, todo lo demás es algo que se hace todos los días, y no merece ni le corresponde ése calificativo. Y estoy convencido que los profesionales de la medicina no se avergüenzan por afirmar que en todos los hospitales, la a  mi modo de ver llamada erróneamente “eutanasia pasiva o por omisión” se da todos los días en la práctica médica, sobre todo hospitalaria; por lo tanto, incorporarla a la terminología de la eutanasia me parece, como mínimo, inadecuado. Y la que algunos llaman “eutanasia activa indirecta”, es decir, el administrar medicaciones o hacer terapias a personas en fase terminal, cuando su muerte es inminente, que le liberen del dolor físico aún a costa de que haya la posibilidad de que se acorte su vida, se hace todos los días en los establecimientos sanitarios. Luego todo esto no debiera en absoluto ser denominado eutanasia ni ser motivo de reserva alguna, profesional o no, porque se está realizando y porque el médico no tiene ningún cargo de conciencia de que esté causando daño o incumpliendo sus obligaciones profesionales, ni está decidiendo arbitrariamente o con malicia sobre la vida de nadie. Al contrario, está viendo sufrir ése dolor, y sabe que el dolor físico hoy se puede coercer con los tratamientos paliativos. Concretamente en España se administra morfina en general, solo el 25% de la que se da a los enfermos terminales, en comparación por ejemplo  con el Reino Unido y en otros países. La morfina es así como un tabú. Pues bien, esos tratamientos, complementados con otros, se hacen precisamente para eliminar el dolor físico, y dejar al paciente, si puede estarlo, en unas condiciones  de lucidez suficiente, de falta de angustia y de ansiedad  añadidas a la que el presentimiento de la muerte cercana le pueda traer. Por lo tanto eso tampoco lo hemos entendido nunca como eutanasia de ningún tipo, ni indirecta, ni activa, ni nada que se le parezca. Son actos que se realizan en todos los hospitales del mundo o en el domicilio; y que no le da al médico ningún poder sino simplemente la opción de tomar en un momento determinado una decisión profesional ante la vida que se apaga inminentemente, y porque quiere contribuir en la medida que estima apropiada para contribuir a la dignidad ante la muerte. Porque la dignidad para morir, debiera ser que uno muera como quiere morir, si puede hacerlo, o le ayudan en los términos anteriormente expuestos.

         Etimológicamente, eutanasia es morir eurrítmicamente, en armonía. Yo entiendo que la eutanasia es única y exclusivamente, no el provocar la muerte, sino, cumpliendo la petición de una persona, ayudarle a bien morir según él desea, en determinadas circunstancias y con ciertos requisitos. Pero si el médico hiciera eso, no es porque lo haya querido, sino porque alguien se lo pide, y lo hace con conocimiento de causa, de todas las causas y matices. También tendría que plantearse por qué tiene que ser el médico el que lo haga: hablaré un par de segundos sobre esto para no copar demasiado tiempo. En cualquier caso, la eutanasia es “aquella actuación dirigida a hacer que acabe la vida de una persona enferma que se encuentra en una fase terminal, con sufrimientos intensos y que lo solicita de forma reiterada, razonada y lucida, bien en esos momentos o porque lo haya hecho previamente”. En Cataluña creo que se aprobó hace poco, o se va a aprobar, el documento de “anticipación de voluntad” o “voluntad anticipada”, que propuso el Comité de Bioética Catalán. En Estados Unidos se ha desarrollado el “testamento vital”, o por lo que he leído de los debates en el Senado, el “apoderamiento ante el fiscal” o el “poder durable”, ante el attorney.

           Todo lo demás no tiene nada que ver con la eutanasia, desde mi punto de vista, y pienso que también en analogía con la práctica de la inmensa mayoría de los profesionales médicos. </