Orden del Día

Intervención de Autoridades y Patronos

  1. Lectura de Acta de reunión anterior
    1. Nuevo Patrono de la Fundación
  2. Proyección de la SIBI (reuniones anuales)
  3. Asociación de la Academia de Ciencias de Cuba  
    1. Cambios en CC y Consejo de Redacción
  4. Directiva 44/98 de la UE. Ponente: Carlos Romeo 
    1. Balance I Congreso Mundial de Bioética.
    2. Nuevo Congreso: Avance Temas
    3. Varias

9,30 h.

 

MARCELO PALACIOS

      Buenos  días a todos. Comenzamos   una más de las  reuniones  del Comité Científico de la SIBI y  quiero  agradecer  la presencia de las personas que comparten conmigo la mesa: por parte de la Fundación SIBI  el Patrono D. José Cosmen,   en representación del Grupo ALSA, y  D. Alvaro Muñiz, Director de la FIDM, representando a     la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Gijón,  que ha tenido la gentileza de cedernos una vez más  estos  recintos para realizar nuestro trabajo.   Antes de que comencemos  con el Orden del Día desean saludarnos

  D. JOSÉ COSMEN

     Buenos días a todos. Voy a dirigirles unas muy breves palabras y darles la bienvenida en nombre de la empresa que represento, ALSA,  una empresa de transporte de viajeros en autobús,   una empresa asturiana de carácter familiar.  Nuestra vinculación a la SIBI es más de tipo testimonial que de tipo efectivo. Nuestras limitadas fuerzas nos impiden ayudar más, como sería nuestro deseo, pero queremos hacer presente que las empresas asturianas, la sociedad asturiana, está muy entregada a la labor que Uds. vienen desarrollando. Este Comité Científico, con un trabajo independiente, está haciendo una gran labor de futuro para todos y nosotros nos congratulamos de poder colaborar con todos Uds. Bienvenidos a Gijón y que esta reunión contribuya, una vez más, a aclararnos horizontes futuros en esta difícil  tareas de la Bioética. Muchas gracias.

  MARCELO PALACIOS

      Gracias a Ud.,   por reiterarnos una vez más la confianza que tiene depositada en la Sociedad Internacional de Bioética (SIBI) y su Comité Científico el grupo empresarial que Ud. dirige y representa. 

      Y también a D. Álvaro Muñiz  que ha hecho posible la celebración en  estos magníficos recintos  el Congreso Mundial de Bioética,   un hito en nuestra ciudad en  el que    contamos con la participación de congresistas procedentes de 39 países de todos los continentes y a quien ruego traslade al Sr. Presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación -D. Guillermo Quirós-, nuestro más sincero  reconocimiento y la  satisfacción  de todos los que  participamos en el, trasmitiéndole que   los congresistas se llevaron una magnífica impresión de las instalaciones y de las posibilidades que ofrecen. 

  D. ÁLVARO MUÑÍZ

     Muchas gracias, Dr. Palacios. En cualquier caso yo creo que, amén de palabras protocolarias, me gustaría constatar una realidad: Asturias y la ciudad de Gijón se sienten orgullosas de poder contar con la presencia, tanto del CongresoMundial de Bioética como de las reuniones del Comité Científico de la SIBI.  A una institución como la Cámara de Comercio de Gijón eso no le induce sino a apoyar de alguna forma todo este tipo de actividades, de manera que se traduzca en la sensibilidad que tiene Asturias para apoyar su trabajo que en definitiva no tiene otro norte que el construir esa sociedad que sin duda nos merecemos pero que todavía no hemos podido alcanzar. Por todo ello nos sentimos totalmente orgullosos; por eso queremos darles la bienvenida y  demostrarles una vez más   nuestro cariño, en definitiva, nuestro aliento, para que, al menos, su trabajo se vea rodeado de ese calor y de las condiciones que les permitan ir encauzando ese futuro. Muchas gracias a todos Uds.

  MARCELO PALACIOS

     A Ud. .  Les agradecemos a ambos una vez más la presencia y les invitamos, si lo desean, a participar en la totalidad o en parte de nuestra reunión,  aunque  soy consciente  de las  obligaciones y ocupaciones  de ambos. El apoyo que nos brindan es un estímulo para perseverar en nuestras tareas.  Muchas gracias.

                (D. José Cosmen y D. Alvaro Muñiz  se despiden)    

Vamos a iniciar entonces la sesión de hoy. No ha lugar a la lectura de Actas de la   anterior -coincidente con el Congreso Mundial- en tanto y cuanto  nos  dedi- camos a terminar    la elaboración de la Declaración Bioética de Gijón 2000. 

               (Entran los  profs. Comendador y Martinez Argüelles, y el Presidente le invita a la mesa)

       Les presento en primer lugar al profesor   D. Miguel Ángel Comendador,   Vicerrector de la Universidad de Oviedo, Catedrático de Genética  y  nuevo miembro  del Comité Científico de la SIBI  por parte de la Universidad, en   el    lugar que ocupaba el  profesor Martinez Roldán, como     Secretario del  mismo. Se han producido cambios democráticos en la Universidad y  el nuevo equipo rector  ha  propuesto al  profesor Comendador  para representar  a la institución. Así que  el profesor  Comendador forma parte ya del Comité Científico de la SIBI.  Miguel Ángel, es un honor y satisfacción contarte entre nosotros y estoy seguro que tu contribución   va a ser muy productiva y fructífera.  Bienvenido al Comité.      A mi derecha está  el Vicerrector de Planificación Universitaria,     D. Santiago Martínez Argüelles,  que también   ha querido acompañarnos   algún tiempo, en esta ocasión breve, pues ambos tienen asuntos de importancia en la Universidad que han de atender. Se quedarán  escuchando parte de la intervención del profesor Romeo Casabona y luego tendrán que ausentarse, así que os    ruego   que  trasla- déis al   Rector, D. Juan Vázquez, nuestra salutación y   afecto. 

  MIGUEL ÁNGEL COMENDADOR

      Gracias. Lamento el retraso y pido sinceramente disculpas. En nombre de la Universidad de Oviedo y del Rector quiero trasmitirles su saludo y su disculpa por no haber podido estar hoy aquí, porque actos y compromisos anteriores se lo impiden. En todo caso deseo manifestarles el interés de la Universidad de Oviedo en los asuntos relacionados con la Bioética, un campo con gran futuro y grandes retos ante sí. El desarrollo de las nuevas tecnologías compromete y pone en tela de juicio muchas de nuestras actuaciones científicas y creemos que debemos de orientar éticamente algunas de esas actividades. La labor de la Sociedad Internacional de Bioética en ese ámbito es muy meritoria y únicamente  quiero  decirles que les ánimo en sus trabajos y que seguimos con interés las resoluciones y orientaciones que de la SIBI se desprenden.

  MARCELO PALACIOS

       Muchas gracias.      En el mundo actual, muy señalado por las tecnologías y la ciencia, los postulados éticos y las reflexiones desde la perspectiva Bioética van a ser un instrumento civil  de capital importancia.                 

       Siguiendo la costumbre de  invitar a  otras personas a participar en las sesiones de trabajo del Comité Científico,  en esta ocasión nos acompaña  el Vicedecano del Colegio de Abogados de Gijón,  Sr. Maese, en representación del Sr. Decano. Es     muy grato    que el Sr. Maese esté hoy aquí, y le deseamos que  se encuentre a gusto.   

    Como primera cuestión del Orden   hemos  de abordar la petición de la Academia de Ciencias de Cuba de asociarse al Comité Científico de la SIBI, tal y como establece el art. 19 de nuestro Reglamento. Ya hemos hablado   de este asunto con anterioridad. ¿Está de acuerdo el Comité Científico en aceptar la petición formal y escrita que ha hecho el Director de  dicha  Academia, el Dr. Clark, de asociarse a nosotros?.   Bien,   por unanimidad se acuerda que la Academia de Ciencias de Cuba  pase  a ser asociada al Comité Científico de la SIBI, lo que implica unas relaciones para la deliberación bioética conjunta  sobre los  amplios campos científicos y tecnológicos que trata.      Al medio día  formali- lizaremos   en el Ayuntamiento este compromiso   la Presidenta de la Fundación SIBI y Alcaldesa de Gijón, Dña. Paz Fernández Felgueroso, el representante de la Academia de Ciencias de Cuba,   doctor  Arce Bustabad, y yo mismo como Presidente del Comité Científico.

         (Se invita al Dr. Arce Bustabad  a entrar en la sala, y toma asiento entre los miembros del Comité Científico)

      Sin más, y excusando la ausencia de  los  miembros del Comité que no han podido venir -unos por razones de enfermedad y otros por dificultades en los vuelos-  al  profesor y amigo Carlos Mª Romeo Casabona   le corresponde intervenir  en relación con la Directiva 44/98 de la Unión Europea sobre protección jurídica de las invenciones biotecnológicas.

  CARLOS Mª ROMEO CASABONA

         Introducción al tema “Protección Jurídica de las Invenciones Biotecnológicas”

         Buenos días a todos. Por invitación del Dr. Palacios voy a presentar hoy este tema, el cual -y creo que todos podemos estar de acuerdo- que desde distintos puntos de vista plantea la protección jurídica de las innovaciones tecnológicas, en particular las relacionadas con los genes humanos o partes o secuencias de estos, y que ha dado lugar a una polémica muy viva, muy intensa en la década de los noventa e incluso antes, en la década de los ochenta, porque han interferido y se han entrecruzado aspectos éticos, técnicos, políticos y económicos de diversa índole, y por supuesto a ellos tiene que afrontar el enfoque jurídico. Es importante en este campo tener en cuenta no sólo los aspectos nacionales sino también los supranacionales y los internacionales. Yo creo importante no sólo centrarnos en el estudio de la Directiva sino que además, previamente, en el contexto politico-económico y jurídico que ha dado lugar a esa polémica sobre cuál debe ser el camino para la protección de - yo digo- “innovaciones biotecnológicas” porque en ocasiones pueden presentarse dudas si estamos realmente ante “invenciones biotecnológicas”- a pesar de ser este el término que usa la Directiva. Creo que es más importante, por tanto, situarnos en el marco en el que se ha generado esta discusión, cuáles han sido los problemas que  se han suscitado, para poder luego proceder a analizar la Directiva de la UE sobre la protección jurídica de las invenciones biotecnológicas.

      Moviéndonos en el contexto europeo, yo en primer lugar destacaría la gran preocupación que existe en la UE porque las políticas de Investigación y Desarrollo Tecnológico  (I+D) sean lo suficientemente ambiciosas como para que este campo, tan importante para el desarrollo económico -y el bienestar al fin y al cabo- de la población se pueda lograr mantener en un alto nivel.

      De esto encontramos un primer reflejo en la llamada Agenda 2000 que emitió la Unión Europea donde se apuntan las grandes líneas políticas para el período 2000-2006 donde no sólo se establece una redistribución y un recorte del presupuesto de la UE sino también otras políticas importantes en la estructuración de la UE como es la Reforma de las Instituciones, la ampliación de la UE a otros estados como posibles miembros de la UE (en la reunión pasada de Niza tuvimos los resultados de esta voluntad), y por supuesto ya en la Agenda se manifestaba la preocupación y la voluntad de las Autoridades de la UE de promocionar lo más posible las políticas de I+D en el ámbito europeo para presentar una competitividad más elevada con otros países, podríamos decir “hostiles” en este campo en relación con las prácticas europeas para poder generar también más empleo y un empleo estable.   

    Fruto de esta política que viene realizándose en el ámbito de la UE es el 5º Programa Marco de I+D establecido para el período 1998-2002, que lógicamente viene a suceder al anterior Programa Marco. Destacaré ahora que dentro de este 5º Programa Marco, que está constituido por cuatro grandes bloques temáticos y programáticos, el que más directamente relacionado está con la biotecnología - y por tanto, las actividades de investigación, desarrollo y protección en el ámbito de la biotecnología - es el programa temático “Quality of Life”. En él está previsto que de los aproximadamente 14.000 millones de euros asignados a esta política, el 24% sea destinado a este sub-programa temático. Sin embargo creo que no quedaría suficientemente clarificado cuál es el interés, la importancia que puede tener en este contexto establecer un ámbito de protección jurídica adecuado para las acciones de investigación y para los resultados de las acciones de investigación que puedan producirse en el ámbito europeo si no hacemos una pequeña incursión en el ámbito económico; cuáles son las grandes cifras y cuál es el resultado de la comparación de la actividad de investigación en el ámbito de la biotecnología con otros no-europeos, y cuáles son los resultados que se pueden traducir en patentes. Creo que esto nos puede resultar mejor para comprender lo que ha pretendido la Directiva y si ha satisfecho los objetivos y quizás pues, a lo mejor, algunos puntos críticos que puedan tener en que se han forzado o se habrían podido forzar, algunos criterios jurídicos y que podrían tener justificación en este trasfondo.      

   Habría que mencionar que hay unos cuantos países europeos que superan el 2% del PIB de los últimos años dedicado a I+D. Estos países son Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Suecia. Este último país se encuentra en cabeza con un 3,3%. Hay otros países de mayor tamaño que Suecia que dedican una parte todavía pequeña de su PIB a las políticas de I+D, como es el caso de Italia con 1,2% o el caso de España con un 0,8%.

    En lo que se refiere a los gastos en políticas de I+D, ya en el campo específico de la biotecnología, las cifras que tengo aquí se refieren a ese porcentaje del presupuesto dedicado a I+D y en cabeza, siguiendo el orden: Noruega (2,2%), Reino Unido (2,2%), Finlandia (2,1%), Portugal (1,9%), Alemania (1,55%), Francia (1,5%), Dinamarca (1,49%), Irlanda (1,2%), Austria (0,40%), España (0,2%), Italia (0,1%). La Comisión de Asuntos Jurídicos y Derechos del Parlamento Europeo, en un Informe emitido en 1977 como apoyo al proyecto de Directiva que vamos a estudiar a lo largo de hoy, apunta un cuadro comparativo entre EEUU y Europa en el campo de las investigaciones biotecnológicas en el que se ven los esfuerzos de EEUU y Europa en este campo y pone de relieve ya en aquella fecha el gran desnivel que existe entre ambos bloques geográficos. Por ejemplo, ingresos obtenidos en los EEUU en miles de dólares: 9.663, mientras que en Europa y en el mismo período son 1.156. Gastos dedicados a I+D, en EEUU: 5.859 mientras que en Europa son 605. El número de empresas dedicadas a la investigación biotecnológica, de forma directa o secundaria, son 1.308 en los EEUU frente a 584 en Europa. El número de empleados directos eran 108.000 en EEUU frente a 17.200 en Europa. Creo que estas cifras son suficientemente ilustrativas de la descompensación tan importante que ha habido en los últimos años en los esfuerzos realizados en Europa en relación con los EEUU, que es uno de los grandes competidores para esta actividad en el campo de la biotecnología.

   Para concluir, y además que es ilustrativo puesto que el objeto de estudio es el ámbito jurídico que puede otorgar la patente, habría que mencionar que en el período 1992-1995 se distribuye así: el 35% de patentes en el ámbito de la biotecnología ha sido obtenido por EEUU, 35% para Japón (lo cual suma ya entre ambos países un 70% del total mundial); los países adscritos a la Oficina Europea de Patentes -y que no se limitan estrictamente a los integrados en la UE- tan sólo obtuvieron un 18% del total mundial de patentes biotecnológicas, ocupando el primer lugar Alemania (29%), Reino Unido (25%), y a continuación Francia (17%). El resto de países representados denotan un descenso importante. Esto se traduce en 5.775 patentes obtenidas por EEUU, 5.706 por Japón, mientras que en al ámbito de la Oficina Europea de Patentes fueron 2.903. Los solicitantes más activos de patentes en ese mismo período de tiempo fueron fundamentalmente empresas de EEUU y Japón aunque habría que señalar la excepción llamativa de una empresa Danesa, que ocupa el segundo puesto NOVO-NORDISK y, ya a continuación encontramos una empresa Británica SENECA LIMITED, con lo cual queda de relieve la falta de empresas europeas.      

     Bien, habría que mencionar también otros datos referentes a los sectores técnicos y las patentes obtenidas en estos campos serían salud, terapia, diagnóstico, fermentaciones, agricultura, plantas trasformadas, animales trasformados e industrias alimentarias. Vemos que las proporciones de presencia se mantienen más o menos semejantes con la pequeña salvedad de que en terapia hay una mayor presencia europea: empresas alemanas, holandesas, francesas, británicas...

   En fin, esto quería ser simplemente un pequeño panorama que pone de relieve que realmente hay algo que no ha funcionado en la década de los 90 en relación con las políticas de I+D en el seno de la UE y de forma más concreta en el ámbito de las investigaciones biotecnológicas, tanto en lo que se refiere al destino de recursos materiales y humanos como a los logros que se obtienen y que se podrían traducir en patentes. Claro está que este segundo aspecto de la traducción en patentes podría encontrar, no necesariamente, una explicación en si hay o no un marco jurídico adecuado. Bien es cierto, y hay que dejarlo claro, que la Oficina Europea de Patentes, en aplicación del Convenio Europeo de Patentes de 1973 no ha puesto grandes obstáculos a la concesión de patentes biotecnológicas e incluso en temas que han resultado polémicos desde una perspectiva ética, como podría ser la patente de variedades de animales- como ha sido el onco-ratón de Harvard-. La patente fue aceptada no sólo en EEUU sino también en la Oficina Europea. O como otros productos en los que estaban involucradas secuencias del ADN humano, como es el caso de la Relaxina a la que la Oficina Europea de Patentes no puso objeción alguna.

   No obstante hay que señalar que los aspectos jurídicos de la protección de las -digo todavía- “innovaciones” biotecnológicas han generado un importante debate. Es cierto que ha sido uno de los aspectos sobre los que se ha generado mayor debate, en lo que a mí concierne, sobre todo lo que se refiere al Genoma Humano, ha sido la protección jurídica de los resultados de sus investigaciones. Ya se puso de relieve este interés en distintas reuniones internacionales y yo destacaría una en la que, por proximidad a nuestro país y dada la relevancia internacional que tuvo, el Encuentro Internacional sobre el Proyecto Genoma Humano. Aspectos legales y que tuvo lugar en la Universidad de Deusto en 1993 y que fue organizado por la Fundación BBV y la Diputación Foral de Vizcaya. He de recordar que algunos de los aquí presentes participaron en ese congreso y fue uno de los temas que mayor debate suscitó puesto que el investigador Craig Venter anunció allí que acababa de presentar ante la Oficina de Patentes la patente a  varias secuencias de ADN sin que hubiera acompañado la solicitud de la misma uno de los requisitos que, después veremos, deben caracterizar las patentes: la utilidad de la aplicación industrial de la misma. En ese contexto polémico puesto que dio lugar a una amplia discusión a lo largo de ese Encuentro Internacional y al que asistieron varios Premios Nobel de Medicina y Fisiología, las conclusiones que se contienen en la Declaración de Bilbao dicen lo siguiente: “El cuerpo humano por respeto a la dignidad de la persona no debe ser susceptible de comercialización. No obstante, se permitirá la disponibilidad gratuita y controlada, con fines terapéuticos o científicos. Los conocimientos genéticos son patrimonio de la humanidad y deben comunicarse libremente”.

   Algunos de los principios contenidos en esta conclusión han sido recogidos en instrumentos jurídicos internacionales pero también es cierto que sólo de forma parcial con lo que el tema sigue abierto. El camino de las patentes, como reflejo de la necesidad jurídica de protección de las innovaciones biotecnológicas ha supuesto realmente una novedad en cuanto que el derecho de patentes tradicionalmente se había tenido que enfrentar tan sólo con invenciones referidas a máquinas, procedimientos, sustancias y otras aplicaciones industriales pero nunca con la materia viva. Bien es cierto que desde hace años la patente de la materia viva era ya objeto de estudio por los especialistas y de consideración por parte de los instrumentos jurídicos relacionados con la normativa de patentes. El Convenio de Münich sobre la concesión de patentes europeas (5 de octubre de 1973) realmente no estaba preparado para acoger este tipo de nuevas exigencias jurídicas en relación con gran parte de la normativa pero en particular con las implicaciones de partes humanas, genes o secuencias de ADN.

 

   Es cierto que al llegar a este punto crucial el Derecho de Patentes ya se había tenido que enfrentar previamente con las peculiaridades que ofrecían las substancias químicas, y más tarde con las innovaciones vegetales fruto de la aplicación de la ingeniería genética. La importancia económica del Derecho de Patentes -que comporta, como es sabido, el monopolio de explotación de la patente por un tiempo determinado y la exclusión de terceros frente a esa posible explotación- por lo que se refiere a las investigaciones sobre otros aspectos de la materia viva, y en particular, sobre el genoma humano, es evidente. Supone el derecho de excluir a terceros que puedan utilizar o explotar la patente sin autorización del titular de la misma, autorización por tanto que puede concederse, lógicamente, a cambio de contraprestaciones económicas que pacten las partes y por tanto obtenerse beneficios que cubran, por un lado, las investigaciones realizadas y el soporte económico prestado a esas investigaciones. Es fácil comprender, por tanto, que la cuestión de la protección jurídica de los logros de las investigaciones en el campo de la biotecnología haya suscitado una viva discusión a lo largo, como decía antes, de la década de los 90 e incluso con anterioridad. Quienes han planteado su protección se han dirigido abiertamente a conseguir la salvaguarda de los efectos económicos que podrían derivarse de la investigación. Es por tanto un problema fundamentalmente pragmático; de este modo el debate se ha centrado en el Derecho de Patentes y a su través los esfuerzos se han dirigido a lograr el reconocimiento de la patente de las secuencias de ADN, procedimientos de terapia génica -de modo semejante a como se viene haciendo respecto a productos farmacéuticos como podrían ser proteínas humanas, productos diagnósticos, etc.- que cada vez con más frecuencia son el resultado de la biotecnología que involucra genes humanos o secuencias parciales de los mismos.

   Desde el punto de vista jurídico, no obstante, han surgido ciertos problemas antes de que se llegase a aceptar la vía de la patente. Como es sabido, los requisitos clásicos exigidos para la patentabilidad son: en primer lugar, ha de tratarse de invenciones que son nuevas; es decir, ha de tratarse de un objeto o procedimiento o técnica antes inexistente; o lo que es lo mismo: ha de traducirse en el criterio o requisito de la “originalidad”. En segundo lugar ha de comportar realmente una invención, es decir, un avance inventivo respecto a la situación anterior, por tanto deben ser productos o procedimientos no obvios o evidentes. Y en tercer lugar, ha de tener una utilidad aplicativa, una aplicación industrial; dicho de otro modo “utilidad práctica” como oposición al simple mérito estético o intelectual, que sería objeto de protección por los Derechos de Propiedad Intelectual. La patentabilidad significa, además, que el objeto a patentar puede ser reproducido o repetido por un tercero (un experto) a partir de la documentación presentada por quien reivindica la patente. Pues bien, en relación con aquellos tres requisitos y con esta condición se han puesto diversas objeciones; por ejemplo, se dijo en el proceso de debate, antes de llegar a la vía del reconocimiento del derecho de patente como lo que supone la Directiva Europea, era que que la naturaleza de la patente se concilia mal con los meros descubrimientos. Se decía a lo largo de los años 90 que los genes en cuanto tales y las secuencias de ADN ya existían en la Naturaleza. No eran, por tanto, invenciones o algo nuevo, eran meros descubrimientos: poner en conocimiento de la comunidad científica en primer lugar y de la población, en segundo lugar, algo ya existente aunque desconocido para el ser humano. Y si además todavía no se conoce cuál es su función, es decir no cumple el requisito relacionado con la aplicación industrial, que es un requisito, desde el punto de vista jurídico, esencial. Por eso, cuando mencionaba antes que Craig Venter en 1993 presentó en la Oficina Norteamericana la patente de secuencias parciales de ADN humano no podría presentar cuál era la función de esas secuencias. Él simplemente presentaba lo que había obtenido en su laboratorio con la ayuda de potentes ordenadores pero no sabía qué función tenían esas secuencias, qué genes codificaban y qué funciones desempeñarían, por tanto, en el proceso genético y de la herencia dichos genes.

       Por lo que se refiere a los tratamientos medico-quirúrgicos, o a la terapia génica,.hasta el presente, los tratamientos medico-quirúrgicos convencionales han sido considerados no susceptibles de patente en tanto se apliquen directamente sobre el cuerpo humano o sobre animales. Hay distintas modalidades de investigación de terapia génica en la línea somática, in vivo o terapia ex-vivo que puede suponer -en el primer caso sobre todo- un tratamiento directo sobre el cuerpo humano.

   A las anteriores objeciones que acabo de mencionar, que son de naturaleza tecnico-jurídica y que veremos en qué medida las ha superado la Directiva y qué condiciones ha establecido al respecto, habría que añadir de naturaleza ética que se fueron pronunciando a lo largo de los años pasados, como son las reservas que suscita en algunos sectores cualquier forma de apropiación o comercialización que recaiga sobre el cuerpo humano o sus partes y la apropiabilidad que de acuerdo con este criterio se vería comprometida con la concesión de la patente en estos casos. También veremos aquí que respuesta ha podido dar la Directiva y si lo ha conseguido o no a esta objeción de carácter más bien ético. Desde el punto de vista económico ya hemos visto unos datos que en mi opinión son suficientemente ilustrativos, y que son la desigualdad y el desnivel de las actividades en I+D relacionadas directamente con la biotecnología y sobre todo los resultados traducidos en patentes en el ámbito europeo en relación con otros países, como EEUU y Japón.  

   Vamos a ver ahora cuál es el trasfondo económico de esta discusión. Bien, en el ámbito de quienes defienden la primera posición, es decir, aquellos que están a favor de buscar la vía de la patente para la protección jurídica de los descubrimientos o innovaciones biotecnológicas se aludía a lo largo de estos años a la necesidad de que los laboratorios, y por tanto las empresas, no sólo privadas sino también instituciones públicas que hayan podido apoyar estas investigaciones, pudieran recuperar como decía antes las grandes sumas invertidas y pudieran continuar sufragando las investigaciones que como es sabido son muy costosas, así como que los propios investigadores se aseguren tal apoyo y se asegure la continuidad de su trabajo. Esto se plantea con mayor necesidad en relación con la investigación básica (y recordemos que el Proyecto Genoma Humano es fundamentalmente investigación básica), que no suele dar lugar a productos nuevos sino a lo sumo, en algunos casos, a procedimientos nuevos pero que abren importantes caminos a quienes dedican sus esfuerzos a la investigación aplicada, contrapuesta a la básica, por ejemplo en este ámbito a la investigación clínica y farmacológica.

    Como puede comprobarse, son razones pragmáticas que buscan que el sistema funcione. Desde el punto de vista ético-cultural la concepción europea ha venido considerando por su parte que deben existir límites a la patentabilidad, o a la proyección de derechos económicos sobre el cuerpo humano -y estoy centrándome de nuevo en los aspectos innovadores que involucran a genes humanos o secuencias del ADN y no a otros aspectos de la materia viva que pueden referirse a animales, a vegetales, a productos microbiológicos. Estos límites están orientados al respeto de la dignidad humana. Las legislaciones europeas sobre patentes suelen aludir a ello mediante la inclusión de cláusulas excluyentes con referencias al orden público, a las buenas costumbres o a ambas a la vez, cláusulas que están recogidas expresamente en el Convenio Europeo de Patentes, art.53.a. Debo decir que la Oficina Europea de Patentes no ha rechazado nunca una reivindicación de una patente con base a una posible objeción relacionada con la oposición de la reivindicación de una patente al orden público o a las buenas costumbres. Por otro lado, plantean además el problema de que se trata de conceptos jurídicos indeterminados; ésta es una categoría jurídica bien conocida por los juristas que implica por tanto la dificultad de desentrañar el contenido de qué es el orden público y qué serían las buenas costumbres en relación con las patentes. Bien es cierto que no son conceptos desconocidos y que han dado lugar a elaboraciones dogmáticas muy profundas pero no en el campo, como digo, de la biotecnología y de la patente.

     Otros aspectos de la cuestión hacen referencia a la conveniencia de que fluya libre y rápidamente en la comunidad científica el conocimiento que se vaya adquiriendo con las investigaciones que se realizan en los diversos centros de investigación. Aquí tampoco existe coincidencia respecto a los hipotéticos efectos que se derivarían de la concesión de patentes sobre los genes o secuencias de ADN humanos descubiertos. Además para unos su otorgamiento frenaría tal flujo de información puesto que o bien se extremarían las medidas de sigilo de las investigaciones en curso hasta obtener la patente correspondiente o bien quedaría en manos del titular de la patente el uso que se concediera a terceros. Sin embargo, para otro sector de opinión por el contrario sólo tal derecho, el que se refiere a la patente, que entre otros efectos implica el de la publicidad del objeto de la patente, de modo que ante dicha información cualquier experto debería poder reproducir la patente, pues bien sólo con el derecho de patente se evitaría que los investigadores ocultaran sus descubrimientos al resto de la comunidad científica con el fin de asegurarse la primicia en el resultado de la investigación, y en su caso en las aplicaciones correspondientes. Desde otro punto de vista también preocupa que no queden de nuevo marginados los países en vías de desarrollo cuya potencialidad investigadora se encuentra muy reducida, mediante restricciones en la información o teniendo que soportar los gravámenes económicos que comporta la patente. Este problema se ve agravado por la circunstancia nada infrecuente de la existencia de grupos de población en los países que son depositarios de genes poco extendidos, pero potencialmente muy valiosos para la elaboración de productos terapéuticos por parte de las industrias más desarrolladas y que se ubican por tanto en los países desarrollados. Bien, como puede deducirse de este breve panorama nos enfrentamos con una cuestión de primera magnitud de enorme trascendencia social y económica y con repercusiones directas para el impulso de la investigación y de sus resultados.  

     Pues bien, a todo esto ha querido dar respuesta la Directiva europea a la que me referiré después, sin embargo me gustaría llamar la atención a algunos de estos argumentos discursivos a favor o en contra de la patente han sido retomados en el ámbito europeo. Los recursos de anulación interpuestos por los países miembros ante el Tribunal Europeo, como es el caso de Holanda e Italia utilizaron algunos de estos argumentos. Por lo tanto he de insistir en que no son argumentos del pasado, de una situación previa hasta crear un estado de opinión que hubiera podido dar lugar a la Directiva, sino que son argumentos que -no sólo por parte de estos países sino por parte de otras instituciones- están siendo retomados.  

     Yo tenía aquí estas consideraciones previas a la aprobación de esta Directiva pero no quiero extenderme. Se trata de las tomas de posición institucionales. Simplemente voy a enumerarlas sin comentar sus contenidos pero para reflejar que en ámbito institucional supranacional o internacional ha habido también posiciones enfrentadas. Quizá habría que mencionar como antecedente a la propia Unión Europea, habría que recordar que el 1 de Marzo de 1995 fue votada en el Parlamento Europeo la Directiva relativa a la protección jurídica de las invenciones biotecnológicas pero, como es sabido, inesperadamente, dicha Directiva fue rechazada por el Parlamento Europeo aunque parecía que previamente su aprobación había sido consensuada por las distintas fuerzas políticas presentes en el Parlamento y por supuesto ya se había llegado al consenso en el Consejo europeo.        

   Supone por tanto un reflejo de que en aquél momento no había todavía un estado de opinión uniforme a pesar de las apariencias. De forma paralela, en otros ámbitos institucionales europeos hubo tomas de posición en relación con la protección jurídica de las innovaciones biotecnológicas, por ejemplo, el Consejo de Europa aprobó una Recomendación sobre patentes (R-1.240 de 1994: “Sobre la Protección y Patentabilidad del Material de Origen Humano”) en la que se rechaza esta vía de la patente e incluso enumera una serie de supuestos que deberían quedar excluidos de forma expresa de la patente y además prohibidos en las legislaciones europeas, que no es lo mismo la concesión de una patente o la permisión o prohibición de una determinada actividad que puede estar relacionada con la patente. En cuanto a la Declaración de la UNESCO sobre el Genoma Humano y los Derechos Humanos de 11 de Noviembre de 1997, es sabido que no se pronuncia expresamente sobre esta cuestión. Únicamente mencionaré, puesto que es un texto de carácter universal y es el único que existe específico sobre el Genoma Humano aunque insisto, la Directiva no se limita exclusivamente al Genoma Humano pero sí que es su gran novedad, sabemos que el Art.1º dice en sentido simbólico que “el Genoma Humano es patrimonio de la humanidad” entendida la palabra “patrimonio” en un sentido, al parecer, no económico. Por otro lado en otro Artículo de la Declaración se señala que “el Genoma Humano en su estado natural no puede dar lugar a beneficios pecuniarios”. Esta afirmación como veremos no se contradice con la Directiva en la medida que hay una mención en términos semejantes en la propia Directiva. Lo que sí habría que mencionar es que en el Preámbulo, el párrafo tercero en su redacción original creo que quedaba bastante confusa e incluso engañosa. Yo tuve ocasión de denunciarlo en varias ocasiones en reuniones de trabajos preparatorios de ese Borrador patrocinados por la UNESCO porque se venía a decir que había una serie de instrumentos jurídicos internacionales que ya podían proteger las biotecnologías relacionadas por lo menos con las secuencias de ADN, lo cual no era posible porque esos instrumentos jurídicos eran de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, cuando las actividades en biotecnología eran prácticamente nulas y por tanto no podría haber previsto estas posibilidades y realmente no encajaban en ello. Esto dio lugar a que se modificase la redacción que quedaba “teniendo presentes y sin perjuicio de lo que dispongan los instrumentos jurídicos internacionales que puedan concernir a las aplicaciones de la genética en la esfera de la Propiedad Intelectual...” etc. etc. mientras que antes se decía “Teniendo presentes los instrumentos jurídicos internacionales que puedan referirse a la Propiedad Intelectual y a las aplicaciones de la genética”. Esta era una afirmación, como digo, falsa y engañosa. Yo, en cualquier caso critiqué la existencia de este párrafo porque no tenía ningún sentido en una Declaración que tenía por intención el proteger los derechos humanos involucrados con el genoma humano y por tanto una especie de guiño a favor de una posible protección jurídica, bien por la vía de la patente, bien por la vía de la Propiedad Intelectual estaba fuera de lugar. Habría que mencionar también la 93 Conferencia de la Unión Interparlamentaria que también se pronunció sobre la cuestión; el Consejo Danés de Ética y el Consejo Nacional de Portugal que también se manifestaban contrarios a la patente de secuencias del ADN Humano y únicamente eran partidarios de que se pudiera patentar cuando se utilizase una especial metodología para la manufacturación de un producto específico pero no la información de las secuencias de ADN. Ya es aquí donde empieza a surgir una cuestión importante y que todavía parece que es uno de los problemas latentes en la Directiva y es la información, la información que contienen las secuencias de ADN y no las secuencias de ADN en cuanto tal. Hay que mencionar también, y finalmente, la Comunidad Internacional de Genetistas, reunida en Brasil que también se oponía y llamaba la atención sobre los peligros de las patentes en el ámbito de la biotecnología, sobre todo cuando se involucran genes humanos. En EEUU, a principios de los años 90 se concedió por primera vez la patente de una modalidad de la terapia génica en la línea somática ex-vivo en relación al tratamiento de la deficiencia de la adenosina de aminasa (ADA). La patente no cubría la técnica alternativa de manipulación in vivo. Esto dio lugar a una polémica en EEUU, a una amenaza por parte de otras empresas de impugnar la concesión de la patente pero he de reconocer que no he sabido de la evolución posterior de este caso. Por cierto, esta terapia se ha presentado con gran éxito recientemente en Francia en relación con el mismo supuesto.

    Aquí tenía otras consideraciones sobre las líneas argumentales para desentrañar cuáles son los distintos aspectos que pueden estar involucrados en el ámbito de la biotecnología relacionada con secuencias de ADN humano pero creo que lo voy a pasar porque ya está pasando demasiado tiempo, así que voy a entrar ya en alguna breve incursión en la Directiva. Debo señalar, porque creo que no lo he dicho antes, que aunque soy jurista no soy experto en Derecho de patentes, que es una rama del Derecho muy específica, muy concreta y que presenta muy diversas peculiaridades técnicas que fácilmente podrían escaparse a un jurista que no es de la propia especialidad. Entonces como es sabido, después de Marzo de 1995 tras un estrepitoso fracaso, del Parlamento Europeo se retomaron inmediatamente los trabajos para re-elaborar una nueva Directiva e intentar pulir los problemas que pudiera presentar. La verdad es que, aunque he seguido más o menos este proceso de elaboración de la nueva Directiva, me resultó llamativo en su momento el que la anterior Directiva que fue rechazada en marzo del 95, aparentemente por razones éticas, por oposición- creo que era del Grupo de los Verdes en el Parlamento Europeo- que la nueva Directiva fuese mucho más amplia en el marco de concesión de la patente en los distintos aspectos biotecnológicos. El caso es que se llegó -al menos en el proceso de elaboración- a un consenso y esta Directiva por tanto ha sido fruto del Parlamento Europeo y del Consejo. Es la Directiva 98/44/CE de 6 de julio de 1998 y lleva el título oficial de Directiva relativa a la Protección Jurídica de las Invenciones Biotecnológicas. Aquí es donde la palabra “invenciones” tiene ya un sentido. Es decir, que la Directiva sigue el criterio de que se protegen las “invenciones” a través del derecho de patente biotecnológica y que, por tanto, reúnan los tres requisitos de los que antes hablaba.  

      Esta Directiva tendrá que ser sometida a una transposición en el derecho interno de los respectivos Estados de la Unión; es decir, que deberán adaptar las respectivas legislaciones sobre patentes a dicha Directiva. España ya ha iniciado este proceso de modificación de la ley vigente de patentes de 1986 y que a su vez se adapta al Convenio Europeo de Patentes de 1973. Habría que señalar también que el Convenio Europeo ha sido revisado recientemente para adaptarlo al régimen legal que establece la Directiva respecto a las biotecnologías. El Art. 53 si no recuerdo mal es el que ha sido objeto de modificación y supone prácticamente una traslación literal de los artículos correspondientes de la Directiva. Así que podemos afirmar que en ese período de discusión que mencionaba antes a lo largo de los años 90 de las conjeturas sobre cuál era la solución jurídica más adecuada, la nueva regulación europea ha dado como respuesta general que las biotecnologías eran protegidas jurídicamente de forma principal o exclusiva a través del Derecho de Patentes. Así lo dice el Art.1º cuando señala que “los Estados miembros protegerán las invenciones biotecnológicas mediante el derecho nacional de patentes. Los estados miembros adaptarán su derecho nacional si fuera necesario para tener en cuenta lo dispuesto en la presente Directiva”. Así que en último extremo se ha descartado cualquier otra solución jurídica distinta a la de la patente, estableciendo  los aspectos relevantes que diferencian un “descubrimiento” de una “invención”, por tanto no renuncia a los requisitos tradicionales de la patente pero sí que los especifica. Por otro lado, en la Exposición de Motivos, se proclama que no se pretende sustituir el régimen general existente en cada país sobre patentes, sino que el punto de partida continúa siendo la regulación básica y general de patentes existente. No se pretende desnaturalizar el régimen jurídico tradicional de la patente. sin embargo si se ha tenido muchísimo interés en puntualizar que “debe demostrarse en todo caso que la presente novedad o innovación biotecnológica cumple todos y cada uno de los requisitos tradicionalmente reconocidos a la patente” y en concreto se insiste expresamente, tanto en los Considerandos de la Exposición de motivos de la Directiva como en su propio Articulado, en que “quien presente la solicitud de la patente debe demostrar fehacientemente la aplicación industrial del producto biotecnológico”, es decir que su utilidad debe estar claramente definida y expuesta, si bien es cierto que la propia Directiva flexibiliza el entendimiento de los otros dos requisitos de la patente: que se trate de invenciones nuevas y por tanto originales y que no sean obvias.

    También ha preocupado mucho a los redactores de la Directiva, aclarar lo más nítidamente qué es patentable o no en materia biotecnológica, sobre todo en relación con elementos biotecnológicos humanos o cuando está implicado de algún modo el cuerpo humano, pero también se han preocupado de explicarlo cuando se ven afectados animales o vegetales. Esta reiterada preocupación por la claridad conceptual explica que, inusualmente, la Exposición de Motivos conste de 56 Considerandos mientras que la parte dispositiva consta solamente de 18 Artículos.  

   Pues bien, en síntesis, ¿cuál es el marco normativo europeo que establece la Directiva para la protección de las invenciones biotecnológicas?. Como decía antes, se remite explícitamente al derecho nacional de patentes de los Estados sin perjuicio de las adaptaciones necesarias a la Directiva y por tanto ese es el marco jurídico adecuado para la protección jurídica de las invenciones biotecnológicas, invenciones que comporten la manipulación de la materia viva, sea ésta vegetal, animal o humana. A partir de esta idea, declara como principio general que son patentables los productos que estén compuestos o contengan materia biológica, o los procedimientos mediante los cuales se produzca, transforme o utilice materia biológica siempre que concurran los requisitos tradicionales de la patente y además lo repite en su Art. 3.1: las invenciones nuevas, que impliquen actividad inventiva y sean susceptibles de aplicación industrial. En consecuencia, es patentable la materia biológica aislada de su entorno natural o que haya sido producida por medio de un procedimiento técnico, incluso aunque ya exista anteriormente en estado natural. Por tanto creo que es en este precepto (Art.3, párrafo 2º) donde radica la orientación nuclear de la Directiva relativa tanto a la patentabilidad de genes humanos o partes de ellos, es decir, secuencias de ADN puesto que admite tal posibilidad en las condiciones que acabo de mencionar, lo que no impide que se haya querido aclarar todavía más la posibilidad de patentar genes humanos o partes de ellos.

     El Artículo 2º procede a una serie de definiciones técnicas sobre qué se entiende por materia biológica -que es la materia que contenga información genética auto-reproducible o reproducible en un sistema biológico-; qué es lo que se entiende por procedimiento microbiológico, que es cualquier procedimiento que utilice materia microbiológica, que incluya una intervención sobre la misma o que produzca una materia microbiológica. Podríamos separar por un lado el régimen específico sobre elementos del cuerpo humano y por otro las previsiones sobre otras materias microbiológicas si os parece bien, aunque no sea éste el orden sistemático que sigue la Directiva.

     Por tanto, en lo que se refiere a la materia biológica humana señala expresamente que “podrá considerarse como una invención patentable un elemento aislado del cuerpo humano u obtenido mediante un procedimiento técnico, incluida la secuencia o la secuencia parcial de un gen, aún en el caso de que la estructura de ese elemento sea idéntica a la de un elemento natural”. Por tanto, como veís, es repetir el pronunciamiento genético del Art.3.2 pero aplicado concretamente al cuerpo humano y se encarga de aclarar que un elemento aislado del cuerpo humano puede ser también la secuencia de un gen. Antes de comentar brevemente este párrafo hay que señalar que en todo caso se insiste en este mismo artículo (5º pero en su párrafo 3º) que deberá figurar explícitamente en la solicitud de patente la aplicación industrial de una secuencia- total o parcial- de un gen, por tanto debe explicarse cuál es la utilidad, la aplicación industrial- ese tercer requisito- cuando se trate de la secuencia de un gen. A los especialistas en Derecho de Patentes les ha llamado la atención de cuál es el alcance de la expresión “de un elemento aislado del cuerpo humano”, qué significado debe darse a la palabra “elemento”. La verdad es que aquí nos encontramos con uno de los términos oscuros de la Directiva, puesto que hay especialistas en Derecho Mercantil que entienden que, interpretada la palabra en su sentido lingüístico habitual, podría ser objeto de patente- de acuerdo con esta explicación- un órgano humano completo o tejido humano que hubiera sido aislado en un laboratorio. Esto les parece excesivo a los expertos en el campo del Derecho de Patentes. Bien, he mencionado en primer lugar qué es lo que puede ser una invención patentable pero en realidad en la sistemática de la Directiva viene después, viene como excepción, porque dice qué es lo que no puede ser patentable y en realidad no va a ser patentable aquello que no reúna los requisitos de invención y dice “no podrán constituir invenciones patentables: el cuerpo humano en los diferentes estadios de su constitución y desarrollo así como el simple descubrimiento de uno de sus elementos incluida la secuencia o la secuencia parcial de un gen”. Esto se señala en el Art.5, párrafo primero. Aquí vemos varios aspectos, primeramente, se ha querido dejar claro que el descubrimiento de una secuencia o de una secuencia parcial de un gen no puede ser objeto de protección por el Derecho de Patentes porque no constituye un invento; es un nuevo descubrimiento y así lo declara expresamente la propia Directiva. Es por tanto necesario que haya habido un procedimiento o bien de aislamiento en el laboratorio o que se haya podido obtener mediante cualquier otro procedimiento técnico para que ese gen o esa secuencia parcial de un gen pueda ser objeto de patente. Así que en su estado natural no es un invento, es un descubrimiento. En segundo lugar, dice que no podrán constituir invenciones patentables el cuerpo humano en los diferentes estadios de su constitución y desarrollo, lo cual tiene cierta sintonía con la Declaración de la UNESCO sobre los Derechos Humanos y el Genoma Humano. Hay que tener en cuenta que se refiere a los diferentes estadios de su constitución y desarrollo, con lo cual se está refiriendo a partes del cuerpo humano pero también a situaciones diferentes en el proceso biológico del ser humano, como podría ser un embrión humano o un feto, aunque se hayan obtenido en el laboratorio, no pueden ser objeto de patente.  

     Otro punto que me gustaría mencionar es que uno de los puntos críticos que habría que aclarar es una objeción que se ha presentado por los expertos, incluso por alguna institución internacional como después diré, y es que se considera que en los requisitos para la concesión de la patente sobre un gen o una secuencia de gen cuando  se haya conseguido su aislamiento o se haya obtenido mediante cualquier otro procedimiento técnico, aquí radicaría la novedad- que es lo que pretende establecer la Directiva- y por tanto sería un invento y por consiguiente objeto de protección jurídica a través de la patente. Sin embargo la crítica que se hace es que en realidad lo que interesa de un gen, o de la secuencia parcial de un gen no es el continente, su propia estructura en cuanto tal, sino su contenido: la información y esta información, aunque se aísle en el laboratorio o se pueda reproducir por un procedimiento técnico, no es nueva, es una información que ya existía en el gen, o en la secuencia parcial de un gen que ya existía en la naturaleza. Por tanto, esa es una de las críticas más importantes que iría en contra de la Directiva y en este caso no estaríamos ante una invención sino frente a un descubrimiento, el descubrimiento de una información que aunque reproducible en el laboratorio, no tiene ningún componente de novedad o de invención. Aquí fallaría el presupuesto para la concesión de la patente, según los expertos, y en consecuencia la Directiva no ha respetado los tres requisitos clásicos que caracterizan el invento y por tanto el objeto de patente, como es en este caso la novedad, no hay originalidad.  

   Con independencia de que puedan concurrir o no los requisitos de la patente, el nuevo sistema establecido por la Directiva europea excluye del marco jurídico de la misma las invenciones cuya explotación comercial sea contraria al orden público o a la moralidad, a las buenas costumbres. Esto se expresa en el Art.6.1, en plena coincidencia con lo que señala el Convenio Europeo sobre Patentes y debo recordar que no ha habido ninguna reivindicación de una patente que haya sido rechazada por la Oficina Europea de Patentes por razón de ser contraria al orden público y a la moralidad, por lo que me estoy cuestionando si más que ante una cláusula general no estaremos frente a un adorno, a una consideración estética. Es una cláusula general excluyente que ha encontrado una concreción de distintos aspectos, que por ser contrarios al orden público y a la moralidad, no pueden ser objeto de patente. Así señala el Art.6.2 “en virtud de lo dispuesto en el apartado 1, se consideran no patentables en particular los procedimientos de clonación de seres humanos, los procedimientos de modificación de la identidad genética germinal del ser humano y las utilizaciones de embriones humanos con fines industriales o comerciales”. Claro, aquí se planteaba una duda, que habla de utilización de embriones humanos con fines industriales o comerciales pero, el embrión humano en sí mismo, aislado en el laboratorio, ¿se podría patentar?. En fin, yo creo que quedaría excluido, a través del resto del Articulado pero no parece que sea una redacción muy acertada. Hay otro supuesto, el cuarto, que como está relacionado con los animales pues no lo mencionaré ahora. Aquí hay que hacer una pequeña aclaración y es que, sobre todo para aquellos que no sean expertos en el campo del Derecho, con esto no debe confundirse la admisión de la patente con que la actividad en sí misma esté permitida o prohibida en otro sector del ordenamiento jurídico. El Derecho de Patentes tiene un objetivo específico muy particular, al conceder la patente se está estableciendo una forma de protección jurídica a un invento, y ya sabemos en qué consiste esa protección. Es un derecho de exclusión. Esto es distinto a que la actividad en sí misma esté o no autorizada por el ordenamiento jurídico; es una situación totalmente distinta. Por tanto, no creamos que porque la Directiva no reconoce la patentabilidad de los procedimientos de clonación de seres humanos, signifique que al mismo tiempo prohiba estas actividades. No las prohibe; no es el objeto del Derecho de Patentes y, por tanto, el objeto en este caso de la Directiva. Habrá que consultar a otros sectores del ordenamiento jurídico, para comprobar si estas actividades están permitidas. Digo esto porque es una confusión muy frecuente entre los no juristas, y en ocasiones también entre los juristas, teniendo en cuenta que estamos ante un Derecho especialmente particular y cerrado. En relación con esto, querría mencionar de forma genérica, que el Artículo 16 en su letra (a) establece unos mecanismos de información en relación con Tratados Internacionales que afecten a derechos humanos. Dice lo siguiente: “La Comisión, trasmitirá al Parlamento Europeo y al Consejo cada cinco años, a partir de la fecha prevista en el apartado 1 del Art. 15, un informe sobre los posibles problemas que la Directiva haya planteado en relación con Acuerdos Internacionales de protección de los derechos humanos a los que se hayan adherido los Estados miembros”. Esto es importante porque abre la posibilidad de que pueda haber colisión del Derecho de Patentes que establece la Directiva con Acuerdos Internacionales- y utiliza esa expresión y no otras como Convenios, Tratados, Declaraciones, etc.-. Es un término más amplio, desde mi punto de vista, ya que no soy experto en Derecho Internacional- y por tanto podría acoger en este ámbito la Declaración Universal de la UNESCO sobre Derechos Humanos y Genoma Humano, aunque, como es obvio, es anterior a la propia Directiva. Por tanto, habría que ver qué incidencias puede plantear en el futuro la aplicación de la Directiva.  

    Bien, previsiones sobre otras materias biológicas. ¿Qué es lo que establece la Directiva sobre esto?. Como criterio general, recordar lo que establece el Art. 3.1 y sobre todo el 3.2. Hemos visto que admitía la patentabilidad sobre materia biológica que se hubiera podido aislar en el laboratorio o elaborar mediante algún procedimiento técnico aunque existiera ya. Pues bien, señala de forma específica en relación a animales o vegetales lo siguiente: “son patentables las invenciones que tengan por objeto, vegetales o animales si la viabilidad técnica de la invención no se limita a una variedad vegetal o a una raza animal determinada”, lo cual sí estaría excluido, en el Art.4.1, siguiendo la tradición jurídica en esta materia. El Art. 4.1 dice que no serán patentables las variedades vegetales y las razas de animales; los procedimientos esencialmente biológicos de obtención de vegetales o de animales... De acuerdo con lo previsto, se entiende que serían susceptibles de patente los animales transgénicos; no habría oposición por parte de la Directiva a la concesión de la patente. Por otro lado, de acuerdo con la Directiva, son asimismo patentables los procedimientos microbiológicos o cualquier otro procedimiento técnico o un producto obtenido a través de dichos procedimientos (Art.4.3). Este reconocimiento de la patentabilidad a los procedimientos microbiológicos no constituye una novedad en la Directiva puesto que con anterioridad a ella ya era una práctica admitida; sin embargo, este reconocimiento no deja de constituir, al menos formalmente, una excepción a la exclusión de la patente de los procedimientos esencialmente biológicos de obtención de vegetales, como señala el Art.4.1. De acuerdo también con los criterios que se han expuesto sobre el alcance del Art.4.2 se entiende, por parte de los especialistas, que serían susceptibles de patente los animales transgénicos, no habría oposición- como dije- por parte de la Directiva a la concesión de la patente. Por otro lado, de acuerdo con la Directiva, son asimismo patentables los procedimientos microbiológicos o cualquier otro procedimiento técnico o un producto obtenido a través de dichos procedimientos.  

     Finalmente, en relación a la materia viva no humana también se establece una limitación en el Art.6.2, la voy a mencionar y después haré un comentario. Señala que no se concederá la patente respecto a aquellos procedimientos de modificación de la identidad genética de los animales y que supongan para los propios animales sufrimientos o perjuicios físicos sin utilidad substancial para el hombre o para el animal, ni tampoco los animales resultantes de esos procedimientos. Este era el cuarto supuesto al que me referí de pasada. Quiero decir, con independencia del caso concreto que aquí se menciona, que parece lógico en relación con la nueva sensibilidad que hay hacia el respeto y la protección que merecen los animales incluso en el ámbito de la investigación que hay que situarlo en su contexto jurídico y se encuentra en el Art.6.2 donde hay una serie de supuestos particulares en los que no se reconoce la patentabilidad por razones que son contrarias al orden público y a la moralidad. Quiero decir con esto que al mencionarse expresamente aquí un supuesto que afecta a animales que podría haber otros no recogidos en el Art.6.2 que sí que podrían entrar en la fórmula general del Art.6.1, es decir que podría haber otros supuestos de actividades más o menos inventivas relacionadas con animales pero que por atentar contra el orden público y la moralidad en relación con los animales, aunque fuera un invento, no se le podría conceder la patente.  

  Por último, señalar algo que fue importante en su momento- aunque no es nuevo- es que se menciona expresamente el llamado “privilegio del agricultor”, el Art.11, y claro es para evitar una dependencia económica absoluta de los agricultores en relación con las empresas productoras de semillas y de otros productos agrícolas. Qué dice a este respecto, pues el Art. 11 señala que “no obstante lo dispuesto en los Arts. 8 y 9 la venta o cualquier otra forma de comercialización de material de reproducción vegetal por el titular de la patente o con su consentimiento a un agricultor a efectos de explotación agrícola implicará el derecho de este último a utilizar el producto de su cosecha para reproducción o ulterior multiplicación realizada por él mismo en su propia explotación, correspondiendo el alcance y las modalidades de esta excepción a lo previsto en el Art.14 del reglamento de la CE, Nº 2100/94”. El párrafo segundo de este artículo debo mencionarlo porque dice que “cualquier forma de comercialización de animales de cría o de material de reproducción animal por el titular de la patente o con su consentimiento a un agricultor implicará para este último la autorización para utilizar del ganado protegido para una finalidad agrícola. Ello incluirá la puesta a disposición del ganado o de cualquier otro material de reproducción animal para que el agricultor pueda proseguir con su actividad agrícola pero no la venta en el marco de una actividad de reproducción comercial”. Vemos pues que hay unas excepciones tanto en lo que se refiere a subproductos vegetales como animales en relación con los agricultores. Claro, en lo que se refiere a las semillas, ocurre que muchas veces estas semillas transgénicas- en el caso de semillas transgénicas- son estériles y por tanto los productos que se obtienen de ellas son híbridos estériles no aptos para futuras cosechas. Espero de Juan Ramón Lacadena nos lo aclare.  

     Para terminar ya esta larga exposición -me he permitido extenderme considerablemente puesto que así me lo ha sugerido Marcelo Palacios-, nos encontramos por tanto ante una nueva Directiva de la que he mencionado los puntos que pueden tener una mayor trascendencia ética, jurídica y económica, no me he ocupado de otros aspectos técnicos de la Directiva que puedan tener especial interés para los juristas expertos pero quizá no para nuestro interés en el ámbito de la Bioética que caracteriza a nuestra Sociedad. Querría no obstante mencionar algunos aspectos más. En primer lugar, señalar que el Art.1º dice que “trata de completar y de armonizar la legislación Europea sobre patentes de forma que no haya criterios dispares entre los distintos Estados miembros de la UE”. ¿Qué es lo que ha ocurrido hasta el momento?. Pues bien, ya he mencionado que España ya tiene un Borrador de Anteproyecto de nueva Ley de Patentes que pretende adaptar el Derecho interno a esa Directiva y todavía no ha sido remitido al Parlamento. En segundo lugar, yo no conozco ningún otro Estado que haya iniciado las actividades legales de transposición del derecho interno a la Directiva. Lo que sí que conocemos todos es que ha habido dos Estados, Holanda e Italia, que han presentado recursos contra la Directiva, por tanto, estamos viendo cuál ha sido la reacción con esta Directiva. En el caso de Holanda e Italia se trata de un recurso de anulación contra la Directiva 44/98, con fecha de 19 de octubre de 1998. Fue presentado conjuntamente por el Parlamento y el Gobierno Holandés (Case C-377/98, publicado en el Diario Oficial de la CE (CE 78/13). Bien, en Diciembre de ese mismo año el Gobierno Italiano presentó también otro recurso de anulación ante el Tribunal Europeo en términos muy similares al presentado por Holanda. ¿Cuáles son los argumentos básicos que manejan estos recursos de anulación, en concreto el Holandés?. Vamos a ver que hay una serie de argumentos tecnico-jurídicos y que hay otras consideraciones que ya fueron objeto de discusión en años previos a la aprobación de la Directiva. En primer lugar se recurre contra la base legal elegida. Este es un aspecto puramente técnico que tiene su importancia. La base legal elegida ha sido el artículo 100-a del Tratado de la UE en relación con el artículo 189-b, que están previstos para supuestos de armonización de Derechos de los Estados miembros de la Unión Europea. Cuando se trata de armonización, se requiere una mayoría cualificada para su aprobación, sin embargo, de acuerdo con el criterio de las autoridades Holandesas, se hubiera tenido que seguir el procedimiento establecido por el art.235 del Tratado que requiere unanimidad de las instituciones europeas; ellos entienden que la Directiva no se trata de una mera armonización de derechos de los Estados, sino que se trata de la creación de derechos nuevos y que por tanto no se siguió para su aprobación la vía indicada. Segunda objeción: según el criterio de las autoridades Holandesas se ha violado el principio de subsidiariedad porque entienden que, de acuerdo con el principio de subsidiariedad previsto en el ordenamiento jurídico comunitario, debió haberse procedido a las modificaciones oportunas a través del Convenio Europeo de Patentes y no mediante una Directiva. Ya he mencionado con anterioridad que en 1999, las autoridades de la Oficina Europea de Patentes introdujeron las modificaciones oportunas para adaptar el Convenio Europeo de 1973 a la nueva Directiva. Otro argumento contrario ha sido el incumplimiento de las obligaciones de Derecho Internacional que corresponden tanto a la UE como a los Estados miembros de la UE, por ejemplo el acuerdo ADPIC, que por cierto se menciona en la propia Directiva, en el Art.1º párrafo 2º. Dice: “La presente Directiva no afectará a las obligaciones de los Estados miembros de la UE que se deriven de los Acuerdos Internacionales y en particular del acuerdo ADPIC, que en inglés es TRIPs Argument, así como el Convenio sobre Diversidad Biológica. Este es el argumento que se da por parte de Holanda.

     Otro  argumento importante- ya de contenido- es que atenta a derechos fundamentales de los seres humanos porque es contrario a la dignidad humana la patentabilidad de material biológico de origen humano y además, dicen que no ha habido ninguna previsión en relación con el receptor de la materia tratada biotecnológicamente. La Directiva atenta contra el principio de libre determinación de los pacientes, según ellos, ya que la Directiva debió haber previsto el consentimiento de aquellos pacientes que van a recibir materia que ha sido tratada biotecnológicamente y por tanto que ha merecido la concesión de una patente. Otro bloque de argumentos a favor de la anulación de la Directiva es que se ha violado el principio de colegialidad. La verdad es que no sé muy bien en qué consiste este argumento.  

     Vemos que el Comité Nacional Consultivo de Ética para las Ciencias de la Vida y la Salud, de Francia, en su Informe Nº64/99, establece también una serie de objeciones a la Directiva en relación con el contenido que debe darse a los genes, que tienen un contenido de información y señala que no ha habido un debate o reflexión suficiente para determinar aquello que debe ser objeto de patente y no en relación con el cuerpo humano, que, por tanto, el dictamen final de este Comité -que sabéis tiene muchísimo prestigio en Francia- es que “Las autoridades Francesas no deberían tomar iniciativas para modificar la ley nacional en relación con el nuevo régimen de patentes biotecnológicas que establece la Directiva”. Es sabido que la ley francesa de 1994 hace referencia al régimen de patentes biotecnológicas. Vemos que por tanto se ha realizado un gran esfuerzo por parte de las autoridades europeas para aprobar un instrumento jurídico para la protección jurídica efectiva de las invenciones biotecnológicas a través de esta Directiva y que el camino elegido para la protección es el de la patente. Con ello se pretende proteger la investigación en el ámbito de la UE frente a los rivales de otros lugares del planeta. No obstante, ha dado lugar a diversas críticas como se pone de manifiesto por los recursos presentados por parte de Holanda y de Italia ante el Tribunal europeo. Otras objeciones a las ya expresadas son: que no se recoge el consentimiento de las personas de las que provienen muestras biológicas a partir de las cuales se puede obtener un invento patentable. Sí que se hace una mención en el Considerando 26 de la Directiva pero no se ha mantenido en el Articulado. Como sabemos, la exposición de motivos no es una parte dispositiva, vinculante, de la Directiva y queda solamente como un Desideratum, como un deseo de la Directiva pero no como una obligación. Algunos autores consideran que debía haberse mencionado expresamente. Hay otros que alegan que esto no es una materia propia de un régimen legal sobre patentes, sino que es otro aspecto que podría ser objeto de regulación en las legislaciones estatales o internacionales pero no en una normativa específica de patentes. Igual que el caso del consentimiento del paciente, que mencionábamos antes, y que es el argumento contrario de Holanda. En siguiente lugar -y es un argumento importante, al menos para mí- es la crítica que se hace de que los genes y sus secuencias parciales incluso aunque hayan sido aislados en el laboratorio u obtenidos por procedimientos técnicos, contienen información y se trata de una información ya existente en la naturaleza y por tanto, se trataría de un descubrimiento y no de una invención y en consecuencia no merecería la protección jurídica a través de la patente como sí pretende hacerlo la Directiva. Hemos visto que hay otra crítica sobre la falta de reflexión para ordenar mejor la materia de lo que puede ser objeto de patente y no. Es la crítica que hace Francia y finalmente- esto no sé qué importancia puede tener porque es un caso aislado- es que algunos inventos patentados en materia de salud están dando lugar a derechos económicos desorbitados. Es un argumento que se está volviendo a esgrimir para rechazar la patente en este campo cuando se refiere a la salud porque va a elevar considerablemente los costes sanitarios. Esta denuncia en concreto se refiere a una serie de productos diagnósticos de predisposición al cáncer de mama que se comercializaron en el Reino Unido, y la empresa comercializadora exigió a los diversos hospitales unas cantidades muy elevadas por haber utilizado estos productos.  

   Es todo lo que yo os quería comentar. Falta mucho por precisar pero creo que esta exposición puede servirnos para discusión a lo largo de las sesiones del día. Gracias.  

MARCELO PALACIOS

   Gracias  a ti,  Carlos Mª por esta amplia y valiosa introducción, que sin duda alguna deja abiertas posibilidades para la  deliberación.

           (Se incorpora  a la reunión el Dr. Arce Bustabad)

    Llega el momento de hacer una  breve pausa, pero antes os presento al Dr. Arce Bustabad, a quien algunos ya  conocéis desde ayer, nefrólogo e inmunólogo   cubano especializado en   transplantes.      Nos  es muy grato, Dr. Arce, comunicarle que el Comité Científico aprobó por unanimidad  aceptar como Asociado a la   Academia de Ciencias de Cuba,  de la que  Vd. ostenta la representación,  hecho que formalizaremos en el encuentro posterior  en el Ayuntamiento en un sencillo documento al efecto. Nos felicitamos todos por esta asociación,   con la seguridad de  que en  el futuro podremos compartir e  intercambiar  opiniones y ofertar  orientaciones    útiles a la sociedad. Bienvenido. 

  DR. ARCE  BUSTABAD

   Muchas gracias.

(Pausa-café)  

MARCELO PALACIOS   

        (Reanuda la sesión)  Iniciamos  una rueda de  intervenciones. 

  GUIDO GERIN

      Una primera aclaración en relación al sentido que la palabra “patrimonio” tiene en relación con el genoma humano. La introducción de este término en la Declaración de la UNESCO se hizo aludiendo a su relevancia simbólica, relevancia que le hace ser merecedor de una protección jurídica universal en términos de “no comercialización” con el fin de obtener intereses económicos. Es importante este matiz puesto que todos sabemos que “patrimonio de la Humanidad” lo puede ser un mar, un monumento. En segundo lugar, deseo hacer constar que estoy muy de acuerdo con todas las observaciones expuestas por Carlos Mª. El Instituto que represento también realizó críticas al documento, a la Directiva 44/98. Primeramente, la Directiva sólo es válida en el ámbito de la UE mientras que la Declaración de la UNESCO es internacional, aunque jurídicamente hablando los documentos son bien distintos. La Declaración no es vinculante, sino orientativa en tanto que la Directiva sí lo es para los Estados miembros. Fue muy difícil para la Comisión elaborar la Directiva porque era imposible, en los primeros pasos que se dieron en este sentido, saber con precisión qué era un gen, y cuál su definición correcta. Por tanto, los miembros del Parlamento Europeo no estaban preparados para saber qué criterios seguir, por lo que optaron por aludir al cuerpo humano y todos sus elementos como patentables. Prepararon tres borradores y los tres fueron rechazados así que al final lo que hicieron fue elaborar un documento genérico sobre biotecnologías y añadieron el tema del genoma. Como Carlos Mª bien explicó, se enfrentaron con múltiples problemas derivados de esa mala definición inicial, como pueda ser la redacción que la Directiva hace en el marco del orden público y la moral. Es muy difícil explicar a todo el mundo lo que significa en lenguaje jurídico “orden público y la moral” y en segundo lugar, debo decir que la Directiva es contraria al criterio que se sigue en la Oficina de Patentes de Münich, ya que el Convenio Europeo de Patentes no tiene en cuenta la protección jurídica del cuerpo humano y de sus elementos. Hay un nutrido grupo de Parlamentarios que no están de acuerdo con esto, pero el poder de las grandes empresas farmacéuticas ha forzado la aprobación de la Directiva. También estoy plenamente de acuerdo con la diferenciación que hace Carlos Mª entre descubrimiento e invento. Pero las leyes de patentes en el ámbito europeo difieren enormemente de las leyes Norteamericanas. En EEUU se puede solicitar una patente y se concede un plazo de un año para proceder a explicar y documentar el objeto último de la patente que se solicita, pero yo creo que es muy difícil clarificar cuál va a ser la consecuencia, el resultado último de la aplicación de una invención biotecnológica para la que se solicita una patente. Todos recordamos  que  Craig Venter anunció en Deusto su intención de solicitar la patente sobre sus descubrimientos, y todos sabemos que la Oficina Nacional de Patentes Norteamericana rechazó su solicitud en base a que no amplía ese requisito. En Europa la situación es totalmente distinta. No existe ese plazo previo para la concesión de una patente y por eso nosotros, en Italia, presentamos un recurso contra la Directiva. Se me pidió expresamente redactar una Exposición de Motivos para recurrir formalmente la Directiva. Era una tarea compleja que requería la intervención multidisciplinar de expertos y así se lo hice saber a todos los miembros de la Comisión y al propio Romano Prodi, pero he de decir que nuestros argumentos no diferían en exceso del criterio holandés y de las observaciones mencionadas por Carlos Mª, que no voy a repetir, pero la Unión Europea no tiene derecho a intervenir en ese ámbito, como explicó Carlos Mª, y estamos todos a la espera de la decisión que adoptará el Tribunal Europeo. Para terminar, diré que en mi opinión existe un único problema con la Directiva; si existe posibilidad real de intervenir en contra o a favor    en el cuerpo humano, entonces la Directiva redactada por la Comisión será correcta pero si no se demuestra que existe el derecho de hacerlo, entonces la Directiva plantea una serie de peligros, en particular para las Universidades que hacen investigación, porque si una de ellas obtiene una patente, los otros se preguntarán por qué ellos no. Creo que este es un problema universal, no solamente europeo, y  creo que ese problema sólo podrá resolverse si se universaliza la normativa sobre patentes en el campo de las biotecnologías. Debo añadir que personalmente soy totalmente contrario a la patentabilidad del cuerpo humano y/o cualquiera de sus elementos, aunque también entiendo que tal y como están las cosas -véase la permisibilidad existente en EEUU frente a las restricciones europeas en el ámbito de la investigación y las patentes- es un proceso imparable, cuyas implicaciones éticas deben ser objeto de discusión en la presente reunión. Gracias.

  ERWIN BERNAT

      Mi intervención tiene que ver con lo expuesto por Guido Gerin, con quien discrepo respetuosamente. En la introducción que hemos escuchado esta mañana eché en falta la respuesta a una cuestión básica ¿cuál es la moralidad del Derecho de Patentes?. No nos hemos ocupado de esta cuestión y creo que tras saber esa respuesta, la siguiente pregunta que debiéramos hacernos es ¿nuestros problemas con la patentabilidad de elementos humanos tienen o no que ver con la moralidad?. (Yo mismo dudo que tenga nada que ver con la moralidad). ¿Es simplemente un problema interno del Derecho de Patentes?. Pero, si el objetivo del Derecho de Patentes es un objetivo moral en sí, entonces ¿por qué la posibilidad de patentar cosas que tienen que ver con elementos o substancia humanos se entiende como algo inmoral?. La idea, el objetivo del Derecho de Patentes probablemente sea proteger los intereses económicos de alguien, un inventor, y quien probablemente ha invertido mucho dinero para conseguir lo conseguido. En principio, ha inventado algo y el Derecho de Patentes dice: “bien, dentro de unos 20 años tendrá derecho a que alguien, otra persona que haga uso de su invento, de su idea, le pague un canon”. Esa es la moralidad implícita del Derecho de Patentes. No tiene nada que ver con la “instrumentalización” del cuerpo humano o de sus elementos, y por tanto, pregunto, si aceptamos la moralidad del Derecho de Patentes, ¿por qué iba a ser inmoral, en el caso de alguien que invente el procedimiento para secuenciar un gen humano, que quisiera recibir una patente, y por qué ha de ser inmoral que alguien deba pagar en el curso de tiempo un canon por el uso y/o explotación de esa invención?. Esa es la pregunta clave, en mi opinión.

 

MARCELO PALACIOS

    Si la Directiva   tiene 56 Considerandos  es precisamente para justificar a veces lo injustificable. Y  sobre el articulado, por ejemplo, el Art.6 desde el primer punto hasta el último    suscita perplejidad;   me  pregunto,  en cuanto al    apartado 1º   ¿quién define qué es el orden público y la moral?,   ¿qué medidas de orden público se establecen y  cómo se equilibran en los distintos países?, ¿qué criterios se siguen para aceptar o negar una patente en función de esa abstracta    moralidad, y quién lo decide?.

 

AMOS SHAPIRA

     Me gustaría en primer lugar que se me aclarasen un par de cosas. Una es que, según yo entiendo, la nueva Directiva se acerca hasta cierto punto a la normativa Norteamericana tradicional, pero que con todo seguirán habiendo profundas diferencias entre Europa y EEUU. En este caso, ¿cuáles son las intenciones o las previsiones de cara a la armonización de ambos sistemas, si es que existen? Mi segunda pregunta va en línea con lo expresado por Erwin Bernat y Juan Ramón Lacadena:  de acuerdo con la actitud europea tradicional, ¿cuál es la lógica, el fundamento lógico que explique un tratamiento distinto para el cuerpo humano y sus elementos?

  ERWIN BERNAT

     Esa es una cuestión normal, y  es lo que yo planteaba.

  JOSÉ EGOZCUE

Muy brevemente porque, en general, estoy de acuerdo con lo que ha dicho      Lacadena y no estaba aquí mientras discutíais la Introducción, pero tengo una idea aproximada. Convengo en que deben concederse patentes en este campo porque hay inversiones que recuperar, y muchos esfuerzos invertidos en el campo de la investigación biotecnológica, y también convengo en lo deseable de una armonización normativa entre EEUU y Europa. También soy de la opinión de que se está sacralizando en exceso el ADN humano. Lo único que me preocupa es si las patentes pueden llegar a afectar mi autonomía en lo que respecta a mis genes. Evidentemente, hago esta preocupación extensible a los genes de cualquier persona. Porque pueden darse casos en que la patente sobre un gen pueda restringir la libertad de la persona para decidir lo que puede hacer con su propia carga genética, y me refiero a poder modificarlos, por ejemplo, (ahora no es técnicamente viable pero quizás lo sea en un futuro) y esa es para mí una de las cuestiones importantes.  

MARCELO PALACIOS

      ¿Alguna intervención más? Si no es asi,   me gustaría señalar  que yo entiendo que esta   es una Directiva competitiva,    hecha al objeto de   neutralizar el enorme poder de EE.UU y Japón en materia de invenciones biotecnológicas y patente, y     reitera permanentemente   su vertiente  industrial y comercial,  si bien hace una  serie de consideraciones, yo  diría  casi  de adorno, relativas a    lo de evitar la discriminación,   a los países en vías de desarrollo, a la contaminación medioambiental,  incluso  al consentimiento, que  en el articulado   no se citan.  Es una Directiva que nace  para  que Europa no pierda  el tren del desarrollo   biotecnológico.Por otra parte, algunos contenidos  resultan llamativos e incluso    contradictorios.

        Por ejemplo, que la utilización de embriones hunos debe   quedar excluida de la patentabilidad pero esta exclusión no afecta a las invenciones técnicas que tengan un objetivo terapéutico o de diagnóstico que se aplican al embrión y que le son útiles.   O se permite o no se permite.    Además, no se puede    afirmar que la utilización de embriones con fines industriales no  es patentable, sin hacer ningún tipo de excepción, porque  ¿va a tener el mismo el mismo trato protector un embrión   viable que uno no viable, incluso que los embriones muertos?.   Me parece de   importancia que esto se aclare y corrija. Volviendo a las exigencias morales   ¿dónde están recogidas?, ¿a qué vaivenes están expuestas?.   El término “procedimiento biológico” que utiliza la Directiva   parece bastante farragoso y muy pocos lo entenderán. Por último, y para terminar esta primera aproximación,   a tenor de la diferenciación entre invento y descubrimiento, la Directiva  distingue  entre lo que se aisla y lo que se observa: y  es lo que se aísla lo que realmente puede ser objeto de patente.   Tendremos seguramente  ocasión de volver  sobre esto,  porque   tiene  matices,   desde mi punto de vista, muy decisivos.  

CARLOS Mª ROMEO CASABONA

      Lo que he querido exponer fundamentalmente en mi ponencia es el estado de la cuestión, primero, cuál es la política que la UE persigue a través de esta Directiva para conseguir proteger la actividad investigadora en el campo de la biotecnología en el seno le Unión Europea, que yo creo que debe ser no sólo a través de la patente sino también con dinero, estimulando la investigación y dando oportunidades para ello: exenciones fiscales, la creación de pequeñas empresas, la creación de grupos... En fin, la dinámica económica que se está produciendo. Y la Directiva sería un instrumento más al efecto. Creo que lo que no hay que olvidar -aparte de los aspectos éticos que indudablemente están vinculados a la comercialización del cuerpo humano en general como es el tema de los órganos para trasplante- es que estamos ante una dinámica investigadora muy distinta a la tradicional y mucho más en el campo de la biología molecular. Craig Venter es el ejemplo: él quiso patentar en el año 1993 todas las secuencias de ADN que había realizado sin conocer la función de los genes; ahora, cuando se concluyó el primer mapa del genoma humano, en los meses previos ya se hablaba de si se iba a patentar todo el mapa del genoma humano o no. Lo que quiero decir con ello es que en estos momentos hay una enorme desigualdad en la actividad investigadora, especialmente por el hecho de que a lo largo del s. XX se han desarrollado importantísimas multinacionales en el campo de la farmacología que se han orientado, claro está, hacia las múltiples posibilidades que ofrece las aplicaciones de la biología molecular con los técnicos correspondientes, y el caso de Craig Venter es un ejemplo. Él podía haber solicitado de no haber habido presiones internacionales, haber intentado patentar todo el genoma humano. Eso es cerrar las puertas a la investigación y a la producción industrial relacionada con la biotecnología, en este caso, humana. Es decir, que hay que buscar no solamente los aspectos éticos sino que además hay que intentar buscar mecanismos para intentar encontrar equilibrios, porque, claro, si uno toma la delantera eso significa que está cerrando el paso a los demás, o abriéndolo con importantes contraprestaciones económicas. Ese es el problema que puede presentar el asunto de las patentes en relación con el ADN, sea humano o no lo sea. Yo creo que no tiene que haber ningún inconveniente en patentar, puesto que sí que es una invención, un medicamento que tiene su origen en la utilización o manipulación de un gen humano o de una parte de un gen humano, porque ese es un producto -y eso sí que es nuevo- que tiene una utilidad directa. Así que para mí no es tanto una cuestión ética como el buscar fórmulas para evitar el monopolio y que estas actividades estén controladas por grupos muy reducidos. Quiero decir que en el campo del Derecho esto no es nada nuevo; cualquier actividad humana puede tener una proyección ética o dejar de tenerla. En el Derecho Civil- creo que además es una referencia común en el código civil español, especialmente en el ámbito de los contratos, son nulos precisamente cuando atentan contar la moralidad y las buenas costumbres. Quiero decir que la moralidad puede tener que ver con cualquier actividad humana; de entrada pues puede quedar excluida de la patente pero pensemos que una persona lleva a la Oficina Europea de Patentes una bomba y la quiere patentar porque simplemente con el respiro de una persona se puede activar, o esas cosas que vemos en las películas, algo que es capaz de destruir seres humanos y el resto de la materia viva y objetos no destruirlos en cambio. Esto sí que tiene un contenido ético. Yo no quiero trasladarlo directamente al tema de los genes pero indudablemente las actividades humanas no son éticamente neutrales pero sí que existen esas connotaciones éticas en las patentes. Es cierto que la finalidad económica primordial que tiene la patente es una actividad absolutamente legítima y ello tiene que ver con que se tengan que recuperar las inversiones que se realizan en la investigación, para eso está pensado, y por tanto tiene que responder a las expectativas de los investigadores, de las industrias o laboratorios que destinan fondos a la investigación sea en el ámbito de la biotecnología o no lo sea pero, indudablemente sí que puede haber una proyección ética. Hombre, para mí no es valorativamente neutral, con independencia de la opinión que podamos tener cada uno de nosotros, pues una investigación que se realice sobre embriones humanos; unos estarán totalmente de acuerdo y otros en contra, pero precisamente el que pueda haber personas con argumentos distintos en un sentido u otro es significativo de que no es neutral.   Marcelo, en relación con esto, preguntaba  “quién define lo que es el orden público o la moralidad”. Yo he dicho que desde el punto de vista jurídico nos encontramos ante conceptos jurídicos indeterminados de muy difícil precisión sobre cuál es su contenido. En este caso es obvio que el contenido de ese orden público no va a corresponder sólo a los Estados; si uno quiere que un invento sea patentado quien debe aprobarlo o rechazarlo es la Oficina de Patentes, y debe ser la Oficina de Patentes la que indique si ese invento es o no contrario al orden público y la moralidad; debe definirse respecto a si se cumple o no lo establecido en el Art. 6.1 o sus aclaraciones, o concreciones del Art. 6.2, que en mi opinión pone de manifiesto que el tema de las patentes desde el punto de vista ético no es neutral. A nivel internacional han habido tremendas discusiones sobre la clonación reproductiva, y casi con unanimidad en contra de ella, aunque yo no me encuentro precisamente en ese grupo. Yo sí estoy totalmente de acuerdo con lo que ha dicho Juan Ramón sobre que se acude demasiado a la dignidad humana ¿verdad? Siempre que nos movemos en temas relacionados con los objetos de reflexión de la Bioética, cuando alguien está en contra, lo primero que argumenta es que afecta a la dignidad humana, y entonces hay que preguntar “pero oiga, ¿en qué está afectando a la dignidad humana?”. Bien, ese es un argumento muy fácil, que tiene mucho peso, pero como no se desarrolla pues realmente parece que es un contra-argumento vacío. Esto estaría en relación con lo que dice en su recurso Holanda, que aquí se ve afectada la dignidad humana cuando se intenta comercializar con el cuerpo humano. En relación a los genes, yo no creo que se esté comercializando con el cuerpo humano si realmente estamos ante un invento, porque ya no estamos comercializando con el cuerpo de alguien o con el conjunto de la humanidad sino con algo que se ha creado nuevo y por tanto no sería ningún tipo de actividad comercial, y no se afectaría a la dignidad humana. Aunque yo sí creo que la dignidad humana es un valor que ha de estar siempre presente en todas nuestras reflexiones en materia de Bioética.

      En este sentido, también estoy de acuerdo con lo que se ha dicho sobre que parece que se está sacralizando el ADN. Y luego, están los argumentos... Hablabas de secretismo, de las ventajas e inconvenientes que puedan tener las patentes... Yo he expuesto las dos líneas argumentales que se han ido manejando y sí que puede haber esos problemas. En cuanto a lo que decía Amos Shapira en relación a si la Directiva se acerca o no al modelo Norteamericano... Desconozco, sinceramente, cuáles son los fundamentos del sistema jurídico Norteamericano en relación con el Derecho de Patentes, lo que si que creo es que la Directiva ha pretendido establecer unas reglas jurídicas del juego que sean más abiertas, y se ha pretendido con ello que el régimen jurídico no sea un obstáculo para la investigación y para obtener beneficios económicos. Y en relación a por qué debe verse la patente del cuerpo humano, o relacionada con partes del cuerpo humano, de forma distinta al resto de la materia viva, pues me bastaría apoyarme en Kant cuando dice que las cosas se compran o se venden pero los aspectos humanos, no. No recuerdo exactamente la cita pero va en esa línea. Pero cuando hablamos de genes o secuencias de genes, creo que hay un salto cualitativo en relación con elementos del cuerpo humano y otras materias vivas no humanas.
       No sé qué más puedo decir a vuestros comentarios. Yo la verdad es que no me siento ni obligado a defender la Directiva ni a atacarla, sino simplemente a exponer cómo ha sido ese proceso de elaboración y cuáles son todavía sus puntos débiles, y que por tanto merecen una reflexión por parte de todos nosotros. A mí lo que sí me importa, o me interesa, que podamos discutir es precisamente si es válido ese argumento de que los genes aunque sean aislados en el laboratorio o sean replicados por procedimientos técnicos, lo que no importa su continente, es decir su propia materialidad, sino que lo que importa es la información que de ellos se desprende, y por tanto esa información no es nueva y, en consecuencia, la mera patente de genes aislados, sin una aplicación posterior, pueda ser concedida. Este es un argumento que, de entrada, me parece importante y sobre el que merece la pena reflexionar para ver si tiene fuerza o si podría poner en cuestión el régimen que establece la Directiva, al menos cuando no se vaya hacia la producción de algo distinto, un medicamento o un producto diagnóstico, o una metodología.

 

      (Se incorpora a la reunión D. Francisco Sevilla, Consejero de Salud y Servicios Sanitarios del Principado de Asturiasy toma asiento junto al Presidente del C.C.)  

MARCELO PALACIOS

    Saludamos al  Dr. Sevilla, Consejero de Salud y Servicios Sanitarios del Principado de Asturias, que nos acompañará  un rato y   desea dirigirnos   unas palabras.

    Volviendo a la Directiva, el término “ética”  aparece en los Considerandos y el Artículo 7, pero no se  sin la operatividad  de la Comisión Bioética es real...    porque no es  una Directiva de  carácter bioético sino puramente  práctico.   

CARLOS Mª ROMEO CASABONA

      Si me permites un inciso, Marcelo, yo pienso que el Artículo 7 responde a lo mismo que el Convenio de Biomedicina, cuando confía también a la Comisión Bioética del Consejo de Europa, o cuando la Declaración de la UNESCO confía también al Comité de Bioética... creo que es una razón pragmática y es dar carta de naturaleza, un status formal, a estas Comisiones de forma que se garantice su continuación. Es decir, asegurarse ellos mismos su propia supervivencia.  

MARCELO PALACIOS

      Gracias, Carlos Mª. Señor Consejero, por favor....  

 Dr. D.  FRANCISCO SEVILLA, CONSEJERO DE SALUD  Y SERVICIOS SANITARIOS DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS

   Buenos días, y perdonen la interrupción por incorporarme al final del debate. Quería transmitirles el saludo del Presidente del Principado, quien,  como bien sabe Marcelo Palacios, tiene una vinculación especial con la Sociedad Internacional de Bioética y además tiene el orgullo de que la SIBI celebre sus reuniones aquí en Gijón, ciudad de la que fue Alcalde muchos años.  Probablemente la próxima semana (ya hemos hecho todos los trámites) podamos aprobar la incorporación del Principado al Patronato de la Fundación,  de hecho y de derecho. El Presidente tenía el compromiso de estar hoy aquí con Uds. pero le ha sido imposible a última hora, y  me ruega les transmita su afectuoso saludo y desearles que sigan viniendo a Gijón a trabajar con nosotros y que aquí estamos encantados de poderles ayudar en cualquier cosa que necesiten. Para ello tienen un excelente interlocutor, con el Principado, con el Presidente y conmigo, que es el Dr. Palacios. Muchas gracias y hasta siempre.  

MARCELO PALACIOS

      Gracias a Vd., Sr. Consejero.  

      Damos por    terminada  la  primera parte de la reunión de hoy.  

   

SESIÓN DE TARDE

 

MARCELO PALACIOS

    Abrimos de nuevo el turno de palabras.  

CARLOS Mª ROMEO CASABONA

      Yo había propuesto esta mañana como un punto de debate el analizar la objeción a la Directiva en relación con si en realidad lo que importe de un gen o de la secuencia de un gen es la información que suministra, porque aunque sea posible aislar un gen u obtener la secuencia parcial de un gen por procedimientos técnicos -por tanto distintos a su estado natural- si en realidad ahí lo que se está reproduciendo es información, una información ya existente por lo que estaríamos frente a un descubrimiento y no frente a algo nuevo, una invención. Como considero que es un argumento importante, podríamos entrar en él a ver si realmente tiene base. ¿Qué opináis? (Hace referencia al Art. 5.2 en contraposición al Art. 5.3).  

JOSÉ EGOZCUE

    Aquí hay dos aspectos, y un comentario previo: primero, la traducción española de la Directiva no es comprensible. Para entenderlo hay que leer la Directiva en inglés. Entonces, lo que este articulado quiere decir -tal como yo lo interpreto- es que si yo produzco, por ejemplo, mediante donación terapéutica, un tejido de miocardio o un riñón esto es patentable, aunque ese tejido, ese órgano sea idéntico a uno ya previamente existente. Y yo entiendo que es algo nuevo lo que estoy produciendo y por tanto objeto de patente. Entonces, con respecto al tema de los genes, y de la información genética, yo creo que es un punto importante porque la secuencia del genoma es información, nada más, es un patrón. Entonces, ¿qué ocurre? Si Craig Venter hubiese tenido la idea de patentar cualquier combinación, en cualquier orden y con las repeticiones necesarias de las letras ATGC, habría patentado todo el genoma humano. Lo que pasa es que no se le ocurrió. Si nosotros tenemos un gen que da una información, este gen puede tener centenares de mutaciones... Entonces ¿tienes que prever todas las mutaciones o puedes decir: “este gen, con cualquier cambio de una secuencia de bases que pueda producirse, siempre y cuando siga siendo el mismo gen”? Porque si hace otra cosa, el gen ya es diferente. Aquí entramos de la información a la función y entonces nos adentramos en un terreno más peligroso.  

MARCELO PALACIOS

      Claro.   Lo importante no es la estructura sino el contenido, porque cualquier estructura puede ser mutada artificialmente y si la has patentado   ya tienes en tus manos la posibilidad de modificar la información sin necesidad de otra patente. 

JOSÉ EGOZCUE

     Mi idea es que si lo que tú patentas es una secuencia, o prevés todos las posibles variaciones de esta secuencia, manteniendo el mismo gen, o si no, no estás patentando nada. Si tomamos el gen de la fibrosis quística, por ejemplo, y yo hubiese patentado esta secuencia pero no hubiese patentado la mutación del Delta-F 508, esta parte no estaría patentada por mí. Tú tienes que patentar esa secuencia con cualquier variación que en ella pudiera producirse que no hiciese que se convirtiera en otro gen. No sé si me explico,  el mensaje que quiero dejar es que  patentar secuencias tiene muy poco sentido a menos que la patente prevea cualquier variación de esa secuencia. 

CARLOS Mª ROMEO CASABONA

     No sé si entiendo bien pero el sentido que tendría el patentar secuencias de genes es saber una función, qué proteína codifica esa parte del gen para, a partir de ahí, obtener un producto sintético para consumo terapéutico. La cuestión que yo planteaba -la han presentado otros también- es si yo en el laboratorio cuando estoy aislando ese gen o estoy copiándolo lo que en realidad estoy reproduciendo es información que es idéntica a la que ya existe en el cuerpo humano, por tanto, ¿qué novedad aporto yo? -aparte de la técnica o el método que haya utilizado para hacerlo- ¿cuál es la novedad que puede ser objeto de protección por medio de la patente?  

JUAN RAMÓN LACADENA

     Si se trata de una propiedad química, eso está en la propia naturaleza pero si tú descubres, por ejemplo, que tiene una aplicación terapéutica y la desarrollas, eso tiene ya carácter de invento, porque estás aportando una novedad.  

CARLOS Mª ROMEO CASABONA

   Pero entonces estamos hablando de una función posterior. Pero si tú dices: “es que este gen codifica una determinada proteína, tal y como se produce en el cuerpo humano...” y yo aíslo ese gen con esa misma función, no digo qué otra función puede tener distinta a la conocida para producir un medicamento, que sería el caso que tú planteas, sino simplemente yo lo que quiero patentar es... “Mire, he aislado este gen en el laboratorio que además en el organismo cumple esta función y por tanto, mire, es algo nuevo porque yo lo he aislado tal y como dice la Directiva y, además, tiene esta aplicación industrial que es lo que exige la Directiva”. Yo no digo nada más; no digo: “Y además mire con esto se puede hacer un medicamento o un producto terapeutico-diagnóstico. No, porque para mí ya sería obvio que se trata de un invento y por tanto patentable, sino que- siguiendo la argumentación de otros especialistas del Derecho- esto que presento para solicitar la patente ¿es realmente un invento porque es algo nuevo, o no?, o como dicen, lo que he hecho es copiar información que ya existe en el cuerpo humano...  

MARÍA CÁRCABA

Yo voy a intervenir desde unos posicionamientos muy simplistas pero a veces son clarificadores, ¿no? Yo creo que los que procedemos del campo del Derecho nos sentimos perdidos cuando se habla de genes, de proteínas... como yo que no puedo distinguir entre invención y descubrimiento -al igual que a los que procedéis del ámbito científico os puede resultar confuso distinguir entre la Propiedad Intelectual o Industrial- al menos en determinados aspectos. A mí como jurista también me resultaba difícil distinguir entre Propiedad Intelectual e Industrial y hace unos días tuve la ocasión de informarme, es decir, lo que diré a continuación no es una genialidad mía ni mucho menos, sino que me aprovecho de los conocimientos ajenos -a veces a un nivel muy básico que son los que mejor entiendo ¿no?-. Y entonces me decían el otro día un Catedrático de Filosofía del Derecho, Sánchez Torres, y el hijo del ya fallecido Castán Toveñas, Castán Vázquez, (estamos hablando de los juristas punteros del s. XX en España) y me distinguían entre Propiedad Intelectual y Propiedad Industrial: propiedad Intelectual: Victor Hugo. Si no hubiera existido Victor Hugo nadie hubiera escrito los Miserables. A lo mejor si no existen determinados científicos, ahora, en el siglo XX, otros en el siglo XXI descubrirían lo que éstos están descubriendo en el presente siglo, y entonces dicen: “Lo que si no hubiera nacido tal persona, nadie hubiera hecho...” eso es objeto de Propiedad Intelectual; lo que “es cuestión de tiempo que se descubra o no”, eso es objeto de Propiedad Industrial. Yo a partir de esos planteamientos tan simples, me pierdo porque yo no sé si descubrir un gen es cuestión de tiempo o si hacer una aplicación científica a la industria farmacéutica ya se parece más a la cuestión intelectual que a la propiamente industrial, que dependería de una cuestión de tiempo el que fuera descubierta o no. Desde luego, lo que está clarísimo es que en el trasfondo de todo esto lo que hay es dinero porque en una Propiedad Intelectual, aunque se trate de las “Memorias” de una vedette famosa, pocos se hacen millonarios e incluso los que se hacen millonarios, las cantidades que les hacen millonarios son ridículas cuando las comparamos con las cantidades que puede mover una industria farmacéutica. A veces nos llamamos a engaño hablando de cuestiones morales cuando lo que son realmente son cuestiones económicas, porque seguramente si se dijera “se pueden patentar todos los descubrimientos en cuestiones humanas pero esa patente va a dar un disfrute muy limitado, económicamente hablando, a los que han patentado” porque, además, hay que tener en cuenta que para haber hecho ese descubrimiento no parte del ingenio totalmente de uno, sino que hay que partir de todo un conocimiento anterior en el que te has apoyado. Yendo al origen de la cuestión yo creo que lo fundamental es, primero, distinguir qué es Propiedad Intelectual y qué es Propiedad Industrial, y cuando sepamos realmente lo que es Propiedad Industrial y si aceptamos que es merecedor de protección aquello que supone descubrimiento o invención, llámalo x, pero algo que depende del tiempo que el hombre lo descubra y que si no lo va a descubrir A lo va a descubrir Z, pero “Los Miserables” sólo pudo escribirlos Víctor Hugo. A mí ese planteamiento me gustó.  

MARCELO PALACIOS

       Desde luego ha habido muchas coincidencias en la historia de la humanidad;    dos personas al mismo tiempo,  en sitios totalmente distintos y con culturas  diferentes, inventaron   cosas semejantes o absolutamente iguales. Por lo tanto, esa posibilidad existe; pero  me gustaría que al efecto de la Directiva dieras una sugerencia práctica.  

MARÍA CÁRCABA

    Creo que lo más práctico es distinguir los conceptos. Hablamos de originalidad. La originalidad es presupuesto de la Propiedad Intelectual pero también lo es de la Propiedad Industrial. Entonces, ¿cuándo hablamos de una y cuándo hablamos de otra?, porque en ambos casos hablamos de la obra del ingenio humano...  

MARCELO PALACIOS

      La Directiva es clara,  lo que define a la patente es el invento, no el descubrimiento. Por descubrimiento se entiende aquello que en nuestra ignorancia  no conocíaa...  

MARÍA CÁRCABA

     Si los demás tienen claro lo que es descubrimiento... Pero yo creo que los propios científicos no tienen claro cuándo están hablando de un descubrimiento y cuándo no. Cuando se está discutiendo, en mi opinión es que no está claro...  

MARCELO PALACIOS

    No,    eso no lo discutimos ahora...  

GUIDO GERIN

    No podemos discutir en este momento las Leyes o Tratados que existen, que si bien pueden ser modificadas en el futuro, hoy por hoy indican que los descubrimientos NO son patentables y si la Oficina Europea de Patentes concediera el Derecho de Patente sobre un descubrimiento, digamos la secuencia del genoma humano, todo el mundo se pondría en contra.  

JUAN RAMÓN LACADENA

    Es evidente que posiblemente la información que contiene un gen no sería patentable paro dentro de la historia de la genética, como ciencia, se dio un paso que es lo que se llama la Genética Inversa, que se llama inversa porque el análisis genético se hace al revés de como había hecho siempre. Siempre se partía del fenotipo (la expresión de los caracteres) y se llegaba al genotipo. Ahora se hace al revés, ahora se toma un trozo de ADN; en ese trozo de ADN se identifica un posible gen y de ese posible gen se llega a la proteína que codifica con una determinada función. Entonces el Artículo 8,1 dice: “Que la protección conferida a una Patente de materia biológica que por el hecho de la invención sea de propiedad determinada, se extenderá a cualquier materia biológica obtenida a partir de dicha...”. Entonces, quiere decir que la lucha de las patentes es porque si se patenta la secuencia -según este artículo- se patenta también lo que esa secuencia codifica y que es la proteína, que es la aplicación que puede tener.  

MARCELO PALACIOS

     Si entre las propiedades se considera la función a que alude el Artículo 5, entonces quedaría claro. Pero si las propiedades se siguen limitando solamente a la estructura, no lo estaría tanto. Yo creo que el quid de la cuestión está en defender que no haya diferencia de función rotunda, porque si no una patente podría dar lugar a todo tipo de... Ahí es donde yo creo que puede haber una situación peligrosa, porque sin entender cuáles van a ser las funciones posibles de una estructura determinada que tú puedes someter a mutación, una vez que has conseguido la patente está en tus manos el hacerlo todo, incluso otra proteína. Eso es lo que a mí me preocupa.  

JOSÉ EGOZCUE

     No, no. La versión castellana de la Directiva vuelve a ser errónea. Si se lee la versión inglesa la cosa cambia y ahí está el problema, porque si se lee en castellano uno puede entender que se refiere a la información genética mientras que si se lee en inglés la Directiva hace referencia a “la modificación” de esa información genética, no a la información del gen en sí, por tanto, la referencia expresa que se hace es a “los cambios que uno ha hecho en el material biológico original”; eso sería lo patentable.  

ERWIN BERNAT

     La cuestión en diferenciar conceptos como innovación, invento o descubrimiento es una cuestión esencialmente técnica que cae en el ámbito del Derecho superespecializado; los juristas especializados en el Derecho de Patentes son los técnicos apropiados para resolver estas cosas. Sería absurdo que nuestro Comité tratara de resolver los intríngulis de la ley de patentes, que además -en mi modesta opinión- nada tiene que ver con la Bioética. Quizás si tenga que ver con la Ética de negocios y mercado pero ni siquiera yo, que soy abogado, me atrevería a entrar en discusión en un campo tan superespecializado como el Derecho de Patentes. Creo que no tiene sentido que entremos en un análisis tan profundo sobre algo que la mayoría de los presentes desconocemos.  

JOSÉ EGOZCUE

     Estoy totalmente de acuerdo. Lo que yo trataba de señalar es que estamos discutiendo un texto que puede ser interpretado de manera distinta en función del idioma y por lo tanto también resulta estéril la discusión. Lo que está claro es, por ejemplo, que un invento que se genera a partir de una información ya existente. Un ejemplo típico serían los anticuerpos. Estos los produce una persona enferma, y alguien descubre que con estos anticuerpos se podría tintar cierto tipo de material genético... Es decir, no se puede patentar el gen que produce los anticuerpos pero sí el procedimiento que utilizan esos anticuerpos para tintar ese material genético. Lo que creo que no tiene sentido es discutir algo que en función de cuál sea el idioma en que se lea, se puede interpretar de un modo u otro diferente. Y ahí estoy de acuerdo contigo.  

CARLOS Mª ROMEO CASABONA

       Vamos a ver, yo creo que en este momento no estábamos discutiendo ningún aspecto ético de la Directiva. insisto en que la Directiva y el Derecho de Patentes tienen implicaciones éticas lo queramos o no. De hecho el Artículo 6 es un ejemplo claro de las repercusiones éticas que tiene y la Directiva ahí ha adoptado una solución, por tanto, cuando alude al orden público y a la moralidad es que se reconoce que hay una implicación ética. Pero ahora no estábamos, creo yo, con una discusión de carácter ético sino con una discusión de carácter tecnico-jurídica. La patente, y así lo reconoce la Directiva sin apartarse de la legislación tradicional, requiere tres requisitos: originalidad, que no sea algo obvio y que tenga aplicación industrial. Yo planteaba que si el mero hecho de aislar en el laboratorio un gen que ya existe en la propia naturaleza, si consideramos que lo útil de ese gen es la información que nos proporciona y con ello llegar a comprender su función, eso es un invento o un descubrimiento. Esa es la cuestión, una cuestión puramente técnica en el campo del derecho; es saber si esto encaja con la idea de originalidad o novedad. Entonces, es cierto, como antes he apuntado, que si uno lo que hace en el laboratorio es modificar parcialmente un gen y se detecta una función, es posible decir que eso es un invento. También no hay problema para considerar que es un invento -y que por tanto merece la patente- si conseguimos darle una función nueva, por ejemplo terapéutica, hasta entonces desconocida. Pero yo lo que planteaba, en la línea de Craig Venter llevada un poco más allá, es decir, “No mire, yo no sólo quiero patentar la secuencia parcial de un gen sino que digo además para qué sirve ese gen en estado natural”. Desde el punto de vista de la función no aporto nada porque ya existía, no estoy aportando una aplicación de esa función... De los tres requisitos es el primero el que yo veo en discusión: es la mera información que yo he conseguido reproducir en otro sitio; yo no he aportado nada. La pregunta sigue siendo esa ¿invento o descubrimiento?. Porque la Directiva considera que es invento... El quid está en los Artículos 3 y 5. Yo lo que aquí si creo que es patentable no es el producto sino el procedimiento, es decir, cómo el investigador ha logrado reproducir o aislar eso en el laboratorio, pero la cuestión que yo planteo y que sí permite la Directiva es: ¿se puede patentar el propio gen aislado o reproducido en el laboratorio, es decir el producto en sí? Insisto en que esto es una cuestión técnico-jurídica y no un problema ético.  

MARCELO PALACIOS

   Interrumpimos la sesión unos segundos para despedir al Dr. Arce, que tiene que tomar un avión. En su breve estancia aquí ha podido vivir  el ambiente franco  en  que  hacemos  nuestras deliberaciones. Por mi parte   envío un saludo a la Academia de Ciencias de Cuba y en particular al Dr. Clark, a nuestro amigo el Dr. Piedra Herrera y a todos los compañeros que allí tenemos, y   les deseamos lo mejor. Recibirán  la documentación   que se vaya produciendo, y  para  intercambiar algún criterio aquí estamos. Seguiremos en contacto. Buen viaje.    

DR. ARCE

Muchas gracias a todos. Hasta pronto.  

CARLOS Mª CASABONA

      Para terminar, esta posición la mantiene también el Profesor Salvador Bergel. Considera que aquí realmente no hay invento, sino como mucho un invento de procedimiento, no de un producto. Otro jurista español especializado en Derecho de Patentes, Berkowitz, que conocéis, mantiene la misma opinión. Yo lo traigo a debate aunque sin entrar en consideraciones éticas.  

GUIDO GERIN

     Es cierto lo que Carlos Mª dice, pero también hay que tener en cuenta que el Artículo 7 señala que el Grupo Europeo de Ética evaluará los aspectos éticos de las biotecnologías  aunque  hasta la fecha no han hecho informe alguno, así que debiéramos sentirnos libres como Comité Científico de la SIBI para emitir una opinión. Sin duda hay problemas éticos en la Directiva.  

ERWIN BERNAT

     Pues claro que hay cuestiones éticas, pero ¿bioéticas? Quizás fuera conveniente revisar el término “Bioética” porque todo lo que estamos enfrentando en nuestra discusión de hoy no tiene nada que ver con la Bioética.  

JUAN RAMÓN LACADENA

      Nos atañe a nosotros si introducimos en la discusión de la Directiva el tema de la dignidad humana, porque las patentes son un problema jurídico pero en cuanto consideremos si esas patentes, como hecho juridico-mercantíl, afectan a la dignidad humana sí que sería objeto de la Bioética.  

JOSÉ EGOZCUE

     Lo que yo quería decir es que en el fondo Carlos tiene razón al diferenciar entre descubrimiento e invención y el documento, si se siguen sus artículos, ya lo pone de manifiesto. Si empezamos por el Artículo 2.1a dice: “Material biológico significa cualquier material que contenga información biológica y capaz de reproducirse a sí mismo”. Esta es una definición muy vaga. Dice poco porque el propio ácido nucleico podría ser ese material biológico. Después vamos al Art.5.1 y dice que: “Cualquier gen o secuencia de gen en el cuerpo humano no puede patentarse”, no puede patentarse porque en todo caso eso es un descubrimiento, no una invención. Ahora bien, en el Art.5.2 dice que si esto está aislado del cuerpo humano sí puede patentarse, y allí establece una diferenciación muy clara: un gen que forma parte del cuerpo humano no es patentable; este gen, aislado del cuerpo humano con lo cual puede formar una invención, sí es patentable. Y creo que esa diferenciación es muy importante. En el Art. 9 dice: “La protección conferida a un producto que contenga o esté formado por información genética se extenderá a cualquier material excepto al que dice el Art. 5.1 -y este dice: “El material cuando está en el cuerpo humano”- luego, el genoma o parte del genoma contenido en el cuerpo humano no es patentable -y perdonarme el análisis muy poco fino porque lo acabo de leer ahora- aislado del cuerpo humano es patentable y tanto en cuanto tú lo vas a utilizar para una invención. Pero este mismo gen sigue estando protegido frente a patentes en cuanto forma parte del genoma humano. No sé si me explico. El Artículo 9 dice que prima siempre la información contenida en el genoma humano.  

MARCELO PALACIOS

      En efecto, la Directiva sienta dos cuestiones: lo no patentable es lo que no está aislado y lo patentable es aquello que se ha aislado, y en eso insiste reiteradamente.  

MARÍA CÁRCABA

     Únicamente decir que insisto un poco en lo de antes, que a los juristas nos resulta muy difícil comprender porque no sabemos esa pregunta tan simple ¿cómo diferenciar si está en el cuerpo humano, si está fuera...? A lo mejor para los genetistas eso resulta tan fundamental que es ridículo ¿no? Pero a los juristas nos cuesta mucho trabajo.  

JUAN RAMÓN LACADENA

      Si alguien conoce la secuencia de un gen puede hacer dos cosas: coger un trozo del ADN, de ese ADN aislar el gen correspondiente y con ese gen aislado manipularlo con algún procedimiento para obtener lo que sea y solicitar una patente pero también, no hace falta sacar el ADN sino conocer la secuencia y sintetizarla y manipularla. Entonces, no entiendo yo el matiz.  

MARCELO PALACIOS

     Yo quería hacer un par de consideraciones. En primer lugar, leída atentamente la Directiva deja perfectamente claro en los Considerandos qué es la invención. Está tan claro que opino que no nos exige, como Comité de Bioética, tener que recurrir a juristas para que nos lo expliquen. Precisamente, lo que define a un Comité de Bioética es la interdisciplinaridad, desde el supuesto    que somos  lo suficientemente cultos como para que yo pueda entender sin perderme una exposición de alguien que no sea de mi especialidad que lo haga de la forma suficientemente clara como para que  lo entienda,   porque  si realmente yo me voy a poner a explicar la recombinación genética a una persona que no conoce el tema de forma técnica, o una persona me habla de Derecho en términos que yo desconozco... ¡sería absurdo! Pero si   estamos en la creencia de que somos incapaces de entendernos en los términos que  podamos facilitarnos unos a otros, entonces los Comités de Bioética no tienen ninguna razón de ser, porque su propia esencia es la interdisciplinaridad.  Estamos   para acercar posiciones  desde perspectivas que tienen formación distinta de principio y también un modo expositivo distinto por la terminología y metodología de cada uno. Honestamente, yo estoy más en la línea de Carlos Mª Romeo Casabona y un poco en la línea de Lacadena; si no lo he interpretado mal  me resisto a entender que se invente lo que ya está en estado natural y que sólo por   nuestra ignorancia no   conocemos; cuando lo descubra,  yo no soy el inventor de ese algo que estaba ahí. Eso nos llevaría a  creer que nosotros o los Vikingos hemos inventado América, pues no señor, no la hemos inventado, la hemos descubierto.   Por otra parte, hemos considerado aquí las dos versiones de la Directiva -en castellano y en inglés- y efectivamente, el  texto de la versión española es   conflictivo; hay cosas que no se entienden  porque están mal expresadas, y  s tendríamos que hacer ver que la traducción de estos documentos se haga ateniéndose   a su  verdadero espíritu. Y para terminar,   me parece que   el quid de la cuestión es el Artículo 5, apartado 2,  porque el producto aislado del cuerpo humano está fuera de él,    y hay que decir  decir   que el texto hace referencia única y exclusiva referencia a la patente de la estructura y no de la función. Insisto, es completamente distinto. Yo puedo autorizar la patente de la pólvora, como hicieron los Chinos, para hacer fuegos artificiales pero puedo prohibirla en base a una función distinta, como puede ser un explosivo perjudicial o terrorista.  Y esto es lo que yo quiero plantear: no es la función lo que aquí realmente se patenta, se patenta la estructura y si se patenta la estructura lo que hay que cuidar es que esta estructura, con una sola patente, no  llegue a  ser tan plurifuncional que quien la utilice industrialmente pueda darle  usos   incluso   antagónicos. Es decir, que   un gen que produce una proteína determinada, con una sola patente pueda hacerlo producir, por una mínima mutación, una proteína distinta causante  una enfermedad   o un daño distinto. Esa es la reserva que y tengo y creo que en este sentido la patente debiera “no sólo la estructura sino también las mismas funciones del gen”, teniendo en cuenta  las mutaciones que no alteren la esencia del producto.  Sólo    quería decir eso:   que los Comités de Bioética son  interdisciplinares y por lo tanto se  complementan  en tanto y cuanto que se facilitan el conocimiento de la especialidad del otro en términos digeribles; que cuando no seamos capaces de entender una exposición jurídica o una exposición biológica, serán los biólogos o los juristas quienes   habrán de explicarlo; pero que si nosotros  hemos  de acudir a especialistas cada vez que tengamos una duda,   entonces tendremos que cerrar. Por último,  me parece una Directiva muy   farragosa, y    espero que al final  podamos llegar a una conclusión conjunta sobre  ella.  

GUIDO GERIN

      La explicación sobre la complejidad de la Directiva está en los 10 años de tentativas que pasó la Comisión tratando de elaborar el documento que estamos discutiendo. Y es esa farragosidad de la que habla Marcelo la que ha llevado a que Italia y Holanda se mostrasen en desacuerdo con la Directiva- no en su totalidad, en dos ó tres puntos- por la confusión que genera su redacción final. ¡Yo tengo copia de todos los Borradores y son todos diferentes entre sí!.  

MARÍA CÁRCABA

      Confieso mi total ignorancia en las cuestiones genéticas pero no tengo la osadía de meterme en cosas que no sé. Pero algo, un poquitín, de Derecho si sé y yo veo que aquí por parte de juristas y de no juristas hay confusiones que yo misma padezco ¿eh? Además tenemos que tener presente que las leyes -porque esto tiene que ser traspuesto a la ley española- no las van a aplicar especialistas en Bioética. Entonces, la aclaración del sentido jurídico de los términos genéticos, biológicos o como queramos llamarlos yo creo que sí es importante. Efectivamente reconozco que es una interrupción -que puede alargar un minuto- el preguntar si se aísla a partir de algo o se aísla -como luego me aclaró muy bien Lacadena- conociendo la secuencia genética sin necesidad de sacarlo del cuerpo humano... Y entonces jurídicamente ya estamos ante un concepto totalmente diferente. Yo creo que hay mucha confusión. Pido disculpas por la interrupción y por mi ignorancia y porque no puedo aportar nada. Yo desde luego sí he aprendido mucho en esta sesión.  

MARCELO PALACIOS

       María, aquí nunca nadie en ninguna intervención es osado ni interrumpe. Por tanto, no tengas reparo en intervenir, preguntar o aclarar conceptos. Todos     nos  expresamos  con total libertad.  

JUAN RAMÓN LACADENA

    Quisiera por un momento olvidarme del debate jurídico y hacer la siguiente pregunta: ¿Es éticamente condenable la patente de genes humanos? ¿Sí o no? Si es que no, creo que no hace falta demostrarlo. En cambio, si la respuesta es afirmativa sí hay que demostrarlo, habrá que razonar por qué es así.  

AMOS SHAPIRA

      He de decir que estoy bastante confuso con esta discusión. Creo que el tema    elegido para el día de hoy requiere la combinación de: conocimientos básicos de los procedimientos biológicos, conocimientos básicos sobre genética y tecnologías relacionadas y por otro lado requiere de la comprensión básica de los principios del Derecho de Patentes. Sólo a través de este “matrimonio” podremos vislumbrar soluciones a los puntos oscuros de la Directiva que estamos discutiendo. Porque, en lo que al Derecho de Patentes se refiere, ya no sólo se trata de leyes distintas en los distintos países, sino también de filosofías diferentes que las sustentan. He estado escuchando todas las opiniones vertidas aquí y sigo bastante confuso.  

CARLOS Mª ROMEO CASABONA

       Retomando la pregunta que nos ha lanzado el Profesor Lacadena, considero que la cuestión de si patentar genes humanos es contrario a la Ética o no, creo que desde el punto de vista de la solución que adopta la Directiva no veo que plantee ningún problema ético, en el Art.5. insisto en que, para mí, el verdadero problema es si la Directiva es coherente con sus propios planteamientos de proteger, a través de la patente, los inventos cuando en algún caso parece que hay la duda sobre si la mera patente de genes o secuencias parciales aisladas por diversos procedimientos son susceptibles de patente o no. Indudablemente la Directiva dice que sí ¿verdad? pero es algo que yo no acabo de ver si no supone un paso más, es decir, que sirva para algo, para producir tal producto. No el gen en sí mismo, aunque aislado, sino que sirve para una determinada función que es distinta a la que tiene el gen en el cuerpo humano. Yo entiendo que si la protección a estas secuenciaciones se adelanta al producto en sí se está estableciendo con ello una barrera para la libre competencia de otros investigadores y de otras empresas. Es ahí donde realmente veo el problema. La verdad es que la Directiva, en el Considerando 17, llama la atención a esta finalidad que puede desempeñar la patente reconocida a las secuencias de genes, es decir, que abre las puertas a la producción de medicamentos y ahí sí que tenemos que estar plenamente de acuerdo. Europa puede defenderse mejor frente al Japón y EEUU, ante una legislación todavía más flexible, con su propia Oficina de Patentes. Es decir, que no es poner trabas a patentes que han sido concedidas en EEUU pero que podrían no tener ningún efecto jurídico en Europa ¿no?  

JOSÉ EGOZCUE

     Yo creo que el principal problema está en la diferenciación entre descubrimiento e invención. Yo hace muchos años que uso un ejemplo muy típico -luego explicaré para qué-. Vamos a ver, el gen -por ejemplo- de la tiroxinasa que interviene en la producción de la melanina (nosotros lo tenemos). Este gen en el cuerpo humano hace, por ejemplo, que el pelo sea más oscuro. El de María. Si su marido dice “Yo me voy a casar con María” y alguien le dice “yo he patentado el gen de la tiroxinasa. Tendrá que pagarme royalties” sería algo absurdo ¿no? ¿Por qué? Porque ese gen está actuando en el cuerpo humano. Si esta persona ha aislado el gen, a partir de ahí puede hacer cosas con él y puede producir melanina pues -yo que sé- para devolverle el color a Michael Jackson, me da igual. Pero la patente le protege para impedir que otros usen ese gen, con lo cual a él le da tiempo para desarrollar su invención aunque no podrá aplicar esta invención sin antes demostrar que no es contraria a leyes de protección del medio ambiente, del individuo, a leyes de cualquier otro tipo. Solamente le protege frente a la utilización por parte de terceros. Entonces creo yo que aquí tenemos bien claro que el gen en el ser humano no es patentable; el gen aislado para hacer con él cosas sí es patentable. Creo que es una diferenciación bien sencilla. Y lo deja claro si vas leyendo los artículos.  

MARCELO PALACIOS

     Lo que pasa que al hacer la patente tiene que dejar bien claro en la misma solicitud cuál es la aplicación industrial que vas a realizar.  

JOSÉ EGOZCUE

     No, no...  

MARCELO PALACIOS

 Lo dice en el Art.3. O está mal traducido de nuevo ....  

ERWIN BERNAT

      Señores, hablemos de negligencia... ¿Cuál es el concepto filosófico de “negligencia”? Probablemente me preguntarán ¿qué entiendes por negligencia? Yo respondería “la negligencia es un agravio”. Y ustedes me preguntarían “¿qué es un agravio?”... Y así podríamos seguir intercambiando interrogantes. Quisiera felicitar a Amos porque ha puesto los puntos sobre las íes al decir que compete al ámbito jurídico especializado definir lo que es invención y lo qué es descubrimiento. No basta con decir “Conozco las leyes; soy jurista”, hay que tener formación y experiencia en Derecho de Patentes para poder tener un debate y un discurso racional sobre los aspectos técnicos que implica. Estamos anta una discusión puramente tecnico-jurídica que nada tiene que ver con la ética. Es como si ahora nos pusiéramos a discutir lo que se entiende por negligencia... Los más reputados juristas Británicos y Norteamericanos han discutido lo que es negligencia y todo el mundo tiene un concepto de negligencia pero para discutir en el ámbito jurídico del concepto de negligencia se requiere conocimientos y formación específicos; hay que leerse a Keaton y a otros autores... De otro modo, toda discusión sobre el concepto de negligencia sería absurda...  

MARCELO PALACIOS

    Creo  que no estamos hablando de eso. Tú te sitúas en un  momento posterior al hecho. Aquí de lo que se trata   de saber es si la estructura que se aísla, con independencia de cuál sea la valoración de los expertos en Derecho de Patentes o de la propia Oficina de Patentes, si el gen aislado o sus secuencias lo son en tanto que estructura o en tanto que información.  A lo que tu te refieres viene después y, ¿cómo vamos a entrar nosotros en  ello? Pero en esto sí, o al menos yo me arrogo   el derecho de entrar plenamente  a entender  la definición de si un gen tiene sólo estructura  o información también. Respondamos a lo esencial: para saber si realmente hay una carencia en esta Directiva -que no tiene nada que ver con la legalidad- ¿es realmente lo que se patenta, al extraer del cuerpo humano, sólo una estructura bioquímica o es también una información que puede tener consecuencias? Ese es el asunto.   

ERWIN BERNAT

     Permíteme hacer una sencilla pregunta. Si crees que has encontrado la respuesta a esa pregunta...  

MARCELO PALACIOS

       En eso estamos. Pero la cuestión está en un planteamiento   que hizo Juan Ramón Lacadena,   si realmente hay una diferencia entre que se trate de estructura o de algo informado porque ello implique una consideración ética que nosotros estamos obligados a hacer  en cuanto que  esa acción vaya contra la dignidad o contra otros valores del ser humano.    Creo también sustancial que hablemos de eso   desde una perspectiva bioética, porque puedes estar jugando con la intimidad molecular del ser humano, desde  perspectivas de estructura  y también de  función, y eso es lo     sí justifica un debate bioético.  

JOSÉ EGOZCUE

        Siempre me sorprende la incapacidad de los especialistas en leyes para comprender que uno pueda hablar de biología. ¡Pasará!. Tratemos de entender en primer lugar lo que es un gen, qué significado tiene, qué información contiene...  y luego, si alguien trata de patentarlo, los expertos en patentes serán los que tendrán que discutir si se puede o no se puede patentar. No es asunto mío y tampoco es mi obligación tratar de resolver los problemas o dilucidar las pegas que los expertos puedan poner a la patente, pero sí es asunto mío y mi obligación el tratar de explicar las diferencias entre un gen, cuando integrado en el cuerpo humano y un gen aislado en un laboratorio y manipulado para producir... lo que sea. Y eso es lo que quiero discutir aquí. Quiero poder tener la oportunidad de   expresar mi opinión sobre si es posible o no el patentar un gen que forma parte de una secuencia del genoma humano o un gen que se ha extraído y se ha utilizado para hacer otra cosa. Y lo que ocurra después a la hora de aplicar el Derecho de Patentes no me preocupa.  

ERWIN BERNAT

     Ni siquiera se me ha dado respuesta a la pregunta que planteaba hace un momento. ¿Cuál podría ser el fundamento filosófico que coadyuve a diferenciar la información, cuando en el interior del cuerpo humano, y la información cuando fuera del cuerpo humano? Yo desde mi ignorancia me siento incapaz de establecer diferencias...  

GUIDO GERIN

    ¿Se puede crear un gen en el laboratorio, digamos mediante la combinación de sustancias químicas, y luego insertarlo en el cuerpo humano?  

JOSÉ EGOZCUE

    No. Los genes no se pueden producir de forma artificial, al menos de momento...  

GUIDO GERIN

Pues por eso estoy totalmente en contra.  

JUAN RAMÓN LACADENA

     Bueno, los genes que son cortos sí se pueden producir así.  

JOSÉ EGOZCUE

¿Y qué tiene que ver esto con el problema que estamos discutiendo?  

JUAN RAMÓN LACADENA

 Como tú has dicho que no tan categóricamente...  

JOSÉ EGOZCUE

    ¿Qué tiene eso que ver con el problema?. Creas un gen y lo introduces en el cuerpo humano... ¿Para qué si ya está allí en su estado natural?  

GUIDO GERIN

     No sé si estarás de acuerdo o no con el hecho de que cuando forma parte del cuerpo humano no es patentable. Pero tú decías que si el gen lo produces fuera del cuerpo humano entonces sí puede ser objeto de patente. De ahí mi pregunta. Si eres capaz de producir un gen en el laboratorio ¿será igual que el que ya existe en el cuerpo humano? Tú dices que entonces, sí es patentable...  

JOSÉ EGOZCUE

    Si tienes una serie de nucleótidos en el laboratorio no importa si éstos configuran un gen o no. Es una serie de nucleótidos, ya está, y puedes utilizarla para producir otra cosa.  

GUIDO GERIN

    Pero entonces no se trata de un gen.  

MARCELO PALACIOS

   Creo que hay un cierto impasse en nuestra discusión... Siempre me preocupa que se saquen las cosas de contexto. Creo que habría que ceñirse al hecho en sí.  Se ha acordado en general, que el genoma humano es patrimonio de la humanidad  y como tal no es patentable;  y siendo esto así,   se interpreta como concepto global, estructural y funcional. Y yo creo  que en eso se ha de centrar la deliberación a tenor de la Directiva, y dejar lo demás  porque no nos compete.   

JUAN RAMÓN LACADENA

   Los dos organismos o las dos instituciones que tendrían la obligación de haberse pronunciado éticamente sobre lo que estamos discutiendo son la UNESCO y la Convención de Asturias y ninguna de las dos fue capaz de solucionar el problema y, claro, pasa a una norma jurídica y entonces falta toda la discusión ética previa.  

MARCELO PALACIOS

      El Art. 12 de la Convención de Asturias habla de la no  discriminación por el patrimonio genético... Por eso  se  dijo por la mañana que la Directiva es eminentemente práctica, industrial y comercial, y que no ha ahondado en planteamientos éticos;   mismamente el Art. 5, antes de detenerse a plantear si se puede hacer la investigación en embriones- viables o no- dice que no es patentable el procedimiento... etc.,  pero ¿por qué? ¿Desde un punto de vista ético, por ejemplo?. ¿Es que una cosa tiene que ser patentable para que se realice todos los días?. Hay muchas técnicas que realizamos los médicos que no están patentadas...   A la Unión Europea le ha interesado bastante menos el  aspecto  ético que el   práctico.   

CARLOS Mª ROMEO CASABONA

    Esta mañana he explicado que no es objeto del Derecho de Patentes declarar si una actividad debe estar permitida o prohibida, se tiene que declarar sobre si se le reconoce una protección jurídica o no. Y hay que tener en cuenta que el Art. 6 está excluyendo la patentabilidad de procedimientos que en principio sí que pudieran reunir las condiciones de patentabilidad, pero que por motivos éticos se considera que no deben ser objeto de patente, como es el procedimiento de clonación de seres humanos y como es la modificación de la línea germinal y como es la utilización de embriones humanos con fines comerciales e industriales. E incluso, aunque en cualquiera de esos tres supuestos se dieran las condiciones para la patentabilidad, se rechaza la patente por cuestiones éticas. Pero en lo que no va a entrar es a prohibir que se clonen seres humanos, a prohibir que se utilicen embriones con fines comerciales y a prohibir que se manipule la línea germinal. Esa será función de leyes administrativas o de leyes penales.  

ERWIN BERNAT

     Sólo quiero decir que la Bioética comprende todo lo relacionado con los derechos de la persona: derecho a la integridad física, derecho a la vida, a la salud, etc. El fin último del Derecho de Patentes es la protección de intereses económicos, no tiene nada que ver con los derechos de la persona. Coincidentemente, entra a formar parte de la discusión bioética sólo y exclusivamente porque ciertas cosas entran a su vez en el ámbito de la biomedicina y la bioética. Si tomamos una moneda, tendríamos en una cara los temas relacionados con la ética de los negocios y en la cruz los temas relacionados con la Bioética, pero una nada tiene que ver con la otra.  

GUIDO GERIN

     El Art. 5 es el que presenta los aspectos bioéticos (lee el artículo). Eso es bioética, es mi opinión.  

Pausa-café  

 

MARCELO PALACIOS   (reanudación de la sesión)

     Hemos acordado abordar ahora el punto del Orden del Día previsto para la sesión de mañana,   ya que Erwin Bernat se tendrá que ir antes de que termine la sesión y  conviene que le pongamos al corriente.

     La idea es, partiendo del hecho de     que la SIBI es una Sociedad     consolidada,   planteado darle una mayor proyección al exterior   quería proponeros que mantengamos una sola reunión anual del Comité Científico y después  hacer 3 a 5   encuentros como  Conferencias, Mesas Redondas, donde  participarían uno o dos miembros del Comité Científico, actos que      podrían  tener lugar  en la Universidad o en  otra institución.  Este tipo de actividades serían  remuneradas, y también pueden   ser invitadas    otras personalidades. Esto precisa una   modificación de los Estatutos. El Art. 12, donde dice “El Comité Científico podrá invitar a sus reuniones o en otro momento a aquellas personas que considera deba invitar y que la invitación será remunerada”.  Me parece que si organizamos  un número determinado de Conferencias donde participéis 1 ó 2 de vosotros,  podremos convocar a personas de la Universidad y de los ámbitos públicos, políticos y culturales de la región  para darle a la SIBI una proyección   más amplia.  Para ello, he   de contar con vuestra aceptación.   

ERWIN BERNAT

     No entiendo por qué debe modificarse el Art.12,  si el derecho a invitar a personas externas al Comité también está recogido en el artículo.  

MARCELO PALACIOS

    Sí, pero   dice “...invitar a sus reuniones...” y esto sería  distinto. Lo que  propongo  es que esas actividades puedan convocarse  con independencia de las reuniones del Comité Científico,   como algo   ajeno al compromiso  de asistir a  nuestras  reuniones preceptivas sin  compensación.  Por lo tanto, para que podamos convocaros a  vosotros o  a otras personas tendríamos que modificar esos puntos estatutarios.   

AMOS SAPHIRA

    Antes de entrar en los aspectos técnicos que conllevaría la modificación del modus operandi del Comité Científico, creo que deberíamos discutir la propuesta en sí. Y si la propuesta nos parece de utilidad, entonces  nos remitiremos al documento para ver qué ajustes son necesarios. Hemos oído la propuesta y ahora es el momento de discutirla. Marcelo, quiero asegurarme de que entiendo la idea. Decías que el Plenario se reuniría una vez al año y luego, a lo largo del año, la SIBI, desde aquí, organizaría 3,4 ó 5 encuentros en los que participaríamos uno o dos miembros de este Comité... Eso significa que para cada encuentro/conferencia se escogerá un tema relacionado con la Bioética a discutir por las personas designadas por el Comité y posiblemente por otros expertos ajenos a éste. Mi pregunta es, ¿es realista la propuesta?. Recordemos que además de las reuniones preceptivas, el Comité- según el Art. 13- tiene encomendada la organización de un Congreso mundial bianual. ¿Cómo captar público con la frecuencia que proponemos sin que ello afecte a la participación en nuestros Congresos?. Porque se supone que en esos encuentros o conferencias se tratarán temas de interés para la Bioética también... Otra posibilidad que me vino a la cabeza mientras te escuchaba- muy tentadora, por cierto, deberíamos estudiarlo- para alterar un poco nuestro modus operandi a la par que conseguir mayor proyección en la comunidad (ciudad, región) es que, por ejemplo, incorporar un componente a nuestras reuniones del Comité: en el transcurso de una reunión ordinaria del Comité podríamos invitar a la participación a un grupo de juristas, o médicos, a estudiantes, y en esa reunión 1-2 de nosotros podríamos impartir una Conferencia sobre un tema específico, que luego discutiríamos junto con los participantes. Y eso formaría parte de una de las dos reuniones preceptivas. Creo que esta propuesta es más realista.  

JOSÉ EGOZCUE

     El artículo que hay que modificar es el 21 donde se recoge que el Comité se reunirá al menos dos veces al año. Eso está recogido en el último párrafo.  

AMOS SAPHIRA

    Y hay que prestar atención a la última frase del Art. 21, donde se hace referencia a la no-remuneración de los miembros del Comité Científico...  

MARCELO PALACIOS

      En realidad   la proyección del Comité al exterior no es grande; lo hacemos a través de los medios, de publicaciones, etc., pero contacto directo con universitarios,  gente de la bioética,  sanitarios o público en general  no se produce y  podíamos ir cayendo  en cierta   endogamia.  Esta idea la  comuniqué   a un  Vicerector de la Universidad y le pareció estupenda, pues una conferencia en la Universidad se movilizaría a  gente relacionada con   ella. Lo he consultado también con uno de nuestros sponsors, Cajastur,   y se interesó    en fomentar -ya lo hace- este tipo de actividades.  Se trataría de preparar una serie de conferencias que sustituyan una de las reuniones plenarias del Comité Científico,  de modo quienes vengan a una conferencia no  lo harán en tanto que miembros del Plenario del Comité Científico, sino   individualmente.  Serían actividades complementarias, y   creo que sí tendremos capacidad de convocatoria, Amos, y pienso que sería muy importante que   pudiéramos proyectar   esos actos individualizados  como una especie de AULA  abierta hacia la sociedad, y no quedar encerrados en nuestro trabajo de Comité. Sería muy interesante en el ámbito de las distintas instituciones regionales y la sociedad,  y también para la SIBI.  

JUAN RAMÓN LACADENA

      En este sentido considero que habría varios artículos afectados, por ejemplo el Art.4.2 donde dice que el Comité se reunirá dos veces al año; está el Art.12, que es el que tú mencionaste, pero que a lo mejor podría afectar al artículo 14 , y por último está el Artículo 21 que vuelve a recoger la idea  que el Comité se reunirá dos veces al año.  

MARCELO PALACIOS

    Tienes razón.   Que   convoquemos  3-5  conferencias al año sin anular una de las reuniones preceptivas  supone  una sobrecarga de trabajo y un presupuesto tan enorme que no podríamos   afrontarlo.   Además, lo  que  interesaría expresamente es el rendimiento hacia el exterior que podamos lograr. Yo sugeriría, en el Art.4, lo siguiente: “El mencionado Comité se reunirá una   vez al año”, y después en el Art.12, “El Comité podrá invitar durante sus reuniones o en otro momento”...; y luego para el que citó    Egozcue (Art.21), modificar “un mínimo” y redactar “se reunirá hasta dos veces al año”.  

CARLOS Mª ROMEO CASABONA

     En términos jurídicos eso no es muy correcto,  en los Estatutos siempre se ponen condiciones mínimas: “al menos, una vez al año”, porque si tú dices “hasta dos” significa que puedes no reunirte ninguna vez al año, por eso tiene que haber un mínimo de obligación en los Estatutos.  

JUAN RAMÓN LACADENA

    Entonces se modificarían el Art. 4 y el Art.21...  

CARLOS Mª ROMEO CASABONA

     No acabo de entender por qué propones que el Art. 12 se redacte “el Comité Científico podrá invitar a sus reuniones o en otro momento...”. Y el Art.14 entonces ¿qué sentido tiene?  

MARCELO PALACIOS

        Porque “sus reuniones” son  las plenarias y lo que  se pretende es que también se invite a otras en forma de conferencias. Y en el Art.14 podemos poner “las conferencias serán remuneradas”. Sin más.  

JUAN RAMÓN LACADENA

     El Art.6 dice “Los miembros del Comité Científico ejercerán su cargo con carácter honorífico y no retribuido”.  

MARCELO PALACIOS

     Sí,   en tanto que Comité Científico.  

CARLOS Mª ROMEO CASABONA

         Habría que añadir eso: “Desempeñarán su cargo en tanto tales, con carácter honorífico y no retribuido”. Significa que si   tú prestas un servicio aparte se te tiene que pagar; no por el mero hecho de ser miembros del Comité Científico vamos a estar dispuestos a todo gratuitamente.  

JOSÉ EGOZCUE

    El Art.14 no dice que sean remunerados o no; por tanto, como no prohibe que sean remunerados no hace falta decirlo ¿no?  

AMOS SAPHIRA

       Marcelo, me gustaría reiterarme en la pregunta que te hice. Desde tu punto de vista, ¿resulta realista el organizar en esta Comunidad 3, 4 ó 5 encuentros confiando en una buena captación de audiencias? ¿Lo es?.  

MARCELO PALACIOS

      Dado el complejo mundo de la Bioética, las distintas facetas que pueden abordarse por personas muy cualificadas y, además, la cooperación que se me ha manifestado,   más la propia capacidad convocatoria  de la SIBI, creo que sí que podremos movilizar a un buen número de gente como para que sean de interés.  

CARLOS Mª ROMEO CASABONA

     Aparte de la continuidad que puedan tener estas reuniones en la Comunidad Autónoma, tomando la pregunta de Amos, yo no sé si además se puede plantear el- si esto es una Sociedad Internacional de Bioética- que pueda haber otro tipo de reunión o de actividad fuera del Principado de Asturias, incluso fuera de Gijón. Y si además has tenido ofertas para organizar fuera de Asturias alguna otra actividad como nos has dicho, creo que se debería aprovechar también. El problema que veo es que si se tratase de algún Congreso internacional como el que celebramos este año, los propios Estatutos establecen alguna limitación. Por ejemplo, el Art. 13 dice que “la SIBI organizará en Gijón un Congreso Internacional de Bioética cada dos años”. Claro, yo creo que no sé cómo lo tomaría el Patronato si se eliminase la palabra “Gijón”, pero se podría pensar en esta idea para dejarlo más abierto de cara al futuro, porque podemos celebrar 2, 3, 4 ó 6 Congresos Internacionales en Gijón pero habría que pensar también en algún otro sitio porque incluso podría darse más proyección a los propios Patrones, decir que instituciones de Asturias están apoyando algo que se está realizando en otro sitio. Y además creo que habría que pensar si esas ofertas que hay u oportunidades que pueden surgir eliminando la palabra “Gijón” del artículo, aprovechar los recursos, las posibilidades que ofrece el Art. 14 cuando dice que “podrá proponer a la SIBI la celebración de otro tipo de reuniones como Mesas redondas o simposios, cursos, etc. fuera también del Principado” porque yo creo la dinámica natural de la SIBI a medida que se va consolidando, fortaleciéndose y ampliándose, no tenga un corsé geográfico aunque su sede y su origen estén aquí, y que además que se sepa y se difunda por todo el mundo qué tipo de apoyos hay. Creo que eso hay que pensarlo también.  

MARCELO PALACIOS

    Sobre lo  que dices de celebrar el Congreso en Gijón o fuera,   hemos recibido de la  Generalitat Valenciana  -primero hablaron conmigo del Área de Cultura y Congresos- una petición sobre qué se necesitaría para que la SIBI autorizara un Congreso Mundial en Valencia, y  les hemos contestado.   Comenté esto con miembros del Patronato (de modo informal)  para  conocer su opinión antes de dar la respuesta a Valencia, lo que   hice por escrito en términos de que sí sería posible, aunque   el próximo Congreso del año 2. 002 tendría lugar  en Gijón, si bien     en el futuro podría celebrarse en otro lugar. Para ello y que para ello sería necesario: 1º-que los contenidos fundamentales del Congreso los determinara la SIBI; 2º-que el Comité Científico de la SIBI fuera invitado al lugar donde se celebre el Congreso, participar en el mismo; 3º-que los gastos de organización  y del Comité Científico  fueran a cargo de la entidad  que solicitara el Congreso.  Contestaron dándonos las gracias y que se daban por enterados. Efectivamente, hay planteamientos externos  para  utilizar las posibilidades de la SIBI  con esos fines, y por parte del Patronato parece ser que no habría mayores dificultades en  acomodar los términos de los Estatutos.

     No creo que exista intención alguna por parte del Patronato de perpetuar aquí los Congresos. Lo que ocurre es que  es mejor  alcanzar la estabilidad precisa y luego si alguna ciudad solicita ser la sede de uno de nuestros Congresos Mundiales pues pienso que, con los requisitos   que planteé, podría estudiarse.  En fín, parece   poco razonable  que siempre se celebren aquí. Así que,   querido Carlos Mª,   lo propondré.

     ¿Podemos hacer un recordatorio de lo   sugerido?. En el Art.4, apartado 2: “al menos una vez al año”,   que también se  incorporaría al   Art.21. En el Art.13: “La SIBI organizará un Congreso Mundial de Bioética aproximadamente cada dos años”, porque dos años quedan muy justos y esa es la razón por la que hemos prorrogado en cuatro meses ese período para la celebración del 2º Congreso Mundial de Bioética.  

CARLOS Mª ROMEO CASABONA

     Yo lo dejaría como está, sin “aproximadamente” porque ya se sabe que, aunque así se indique en los Estatutos, no siempre es posible asegurar el cumplimiento exacto de los plazos.  

ERWIN BERNAT

     Marcelo, esta modificación ¿obedece a un deseo de los Patronos, o ha sido una idea personal tuya?.  

MARCELO PALACIOS 

        Es un criterio   que yo  os  planteo en aras de la operatividad y de la mejor proyección exterior.  Los Patronos no han propuesto  nada en este sentido, yo se lo anticipé en la última reunión preceptiva de   hace unos día, y consta en  Actas.     

JUAN RAMÓN LACADENA

      Hay otros miembros que no han asistido a la presente reunión y que podrían impugnar cualquier decisión de modificación que tomemos.  

MARCELO PALACIOS

      En el Orden del Día, que se envían a todos,  figura el punto: orientaciones futuras de la SIBI y esto implica que estas orientaciones pueden exigir cambios, acomodaciones del desarrollo de la propia entidad.  

JUAN RAMÓN LACADENA

     Yo, de hecho, así lo acepto. Pero podría haber alguna persona miembro del Comité que pensara que se había hecho de forma oscura.  

MARCELO PALACIOS  

     Yo pienso que no habrá dificultades en ese sentido.  Este Comité tiene su propia autonomía para decidir con toda limpieza cuando  está convocado, pero comprendo tus reservas.  Si os parece   se lo trasladamos a los demás miembros.   

ERWIN BERNAT

     Tengo una pregunta adicional que no encaja realmente en la presente discusión pero que resulta apropiado preguntar, si nuestros Patronos, que nos apoyan en recursos y fondos, verían correcto  que todas esas actividades se celebrasen fuera de España- algo que personalmente veo con buenos ojos- con el patrocinio de la SIBI... Supongamos que Amos tuviera la idea de celebrar un simposio en Israel. Así funcionan muchas Sociedades Internacionales: existe un grupo de personas, un Comité- digamos compuesto por unas diez personas de distintos países- que tiene la autonomía y el poder para organizar eventos de este tipo en los distintos países que representan en nombre de la Sociedad y por supuesto bajo el patrocinio de sus Patronos, cobertura económica, etc. ¿Sería esta situación contraria a la política de los Patronos de nuestra propia sociedad?.  

MARCELO PALACIOS

      Como dije,   la posibilidad de que el Congreso se realice fuera de aquí ya se lo expuse,   en razón de la petición que nos hizo Valencia. Los Patronos, no han hecho objeciones,     siempre y cuando se  respeten  las garantías de las que antes hablábamos.  

AMOS SAPHIRA

       Volviendo al tema de la remuneración a los miembros del Comité Científico que participen  en las actividades que se les propongan -no a las reuniones plenarias-,   ¿los Patronos  ¿verían bien que los miembros del Comité Científico comiencen a percibir dinero por sus actuaciones?. Yo personalmente no tengo nada en contra, por supuesto.   Desde el punto de vista institucional, desde la SIBI, ¿estaría bien visto, en tu opinión, que los miembros del Comité Científico empezasen a ser remunerados por dar Conferencias, o para hacer exposiciones como la que nos ha planteado Carlos Mª hoy ?... Esa es mi pregunta y tú la mejor persona para dar una respuesta, porque los conoces. Segunda cuestión: no es ningún secreto que algunos miembros de este Comité asisten a las reuniones con regularidad y otros no. Algunos de los miembros que figuran en la lista oficial jamás han estado en una de nuestras reuniones. Nno quiero que se me entienda mal, pero cuando se invite a algún miembro de este Comité a participar en una actividad remunerada, habría que poner especial atención en contar primeramente con aquellos que asisten con regularidad a las sesiones de este Comité; aún y todo, siempre pueden herirse susceptibilidades. Quiero decir con esto que la propuesta podría generar todo tipo de situaciones que afectarían al clima de trabajo habitual que tenemos en nuestro Comité. En mi opinión, debería estudiarse más a fondo.  

MARCELO PALACIOS

     Tienes razón.  A lo primero ya he contestado antes,   Amos. Los Patronos saben que yo  busco que la    SIBI funcione bien a todos los niveles.  Pero debemos de distinguir muy bien en lo que es vuestra actividad, de otras actuaciones a requerimiento,    con proyección distinta hacia fuera y  en beneficio general y de la SIBI.    Creo que refuerza a la SIBI  y a la ciudad como sede, el que vosotros  contribuyáis tanto en el Comité Científico  como individualmente participando de  otro modo. En cuanto a lo demás,  en la reunión anterior al Congreso se había considerado que a los miembros del Comité que no asistan a las reuniones, son muy pocos,  se les hiciera saber que agradecíamos su intención pero que  si  sus obligaciones diarias eran excesivas y no podían  asistir, pues... bien,  le escribí una carta a dos de ellos   estimando que   no-asistencia dejaba paso a que otros sí pudiesen hacerlo.  Resultado: los Srs Kennedy y   Oberfrank ya no  pertenecen al  Comité Científico de la SIBI. Y hubo otra persona, Carlos de Sola, que me llamó disculpando sus ausencias debido a su complicada agenda y por tanto consideraba que debía declinar su continuidad en el Comité.  

AMOS SAPHIRA

   ¿Y José Elizalde?  

MARCELO PALACIOS

        Es otro caso. Durante dos años está en misión diplomática y así me lo hizo saber.

   Bueno,   ¿Os parece que proponga esto a los Patronos? ¿De acuerdo?. Bien. Os haré saber el resultado y a los demás.

    Ahora, si me permitís, voy a leer un escrito que ha  elaborado Carlos Mª Romeo Casabona sobre  la Directiva 44/98,  como comunicado de prensa:

         “El Comité Científico de la SIBI debate la patentabilidad del cuerpo humano. La Directiva aprobada en 1998 por las instituciones competentes de la Unión Europea sobre la Protección Jurídica de las Invenciones Tecnológicas pretende ser una respuesta de apoyo a las investigaciones que se están realizando en Europa en el campo de la Biotecnología. La referida Directiva ha optado por la concesión de las patentes a tales invenciones sin prescindir de los requisitos tradicionales exigidos para la patentabilidad bien que flexibilizando alguno de ellos: actividad inventiva u originalidad, novedad o no obviedad y utilidad en aplicación industrial. Un tema delicado abordado por la Directiva y que fue objeto de intensa discusión en el pasado es la cuestión de la patente de partes del cuerpo humano, sobre todo de genes humanos o de secuencias parciales de genes humanos. La respuesta dada por la Directiva ha sido negar la patente (por tratarse de un descubrimiento y no de una invención) a tales elementos en cuanto tales. Sin embargo se acepta la patentabilidad de un elemento aislado del cuerpo humano obtenido por cualquier procedimiento, incluso aunque se trate de genes o parte de ellos aún en el caso de que la estructura de dicho elemento sea idéntica a la de un elemento natural. El Comité Científico de la SIBI ha discutido estos y otros aspectos de la Directiva habiendo llegado a la conclusión de que a pesar de los esfuerzos realizados para dejar lo más claro posible el régimen jurídico aplicable en aquélla, existen todavía algunos puntos oscuros y poco definidos en una materia que debería serlo, dada la enorme trascendencia práctica y económica que presenta”.

          ¿Algo que añadir?.  

JUAN RAMÓN LACADENA

         Como título yo  diría: “El Comité Científico de la SIBI debate la protección jurídica de las invenciones biotecnológicas”; porque decir “debate la patentabilidad del cuerpo humano”... No hemos debatido la patentabilidad del cuerpo humano sino que hemos hablado de ello en relación con la propia Directiva y en lo que afecta a los genes humanos. Luego, en el primer párrafo, al final, donde dice “bien que flexibilizando alguno de ellos”...   creo que, no es que lo flexibilice, la Directiva detalla las tres exigencias previas a la concesión de la patente. Creo que habría que eliminar eso.  

MARCELO PALACIOS

    Le  agradecemos  a Carlos Mª la redacción, que ha sido muy acertada, y a todos   por vuestra colaboración. Mónica lo pasará a máquina y mañana lo   conside- raremos  a primera hora, porque los medios nos pidieron que si  confeccionabamos  un comunicado que se lo remitiésemos antes de las 11.00 horas, por ser sábado, Navidad y demás. 

    Ha sido un día denso de trabajo, así que  finalizamos aquí por hoy.   

FIN DE LA SESIÓN

 

DÍA 16.12.2000

LUGAR: PALACIO DE CONGRESOS (FIDMA)

9,30 h.

MARCELO PALACIOS

        Buenos días.   Continuamos con el Orden del Día iniciado ayer.   Se ha convenido que el comunicado de prensa sobre la Directiva 44/98 quede como sigue:  

     Todos de acuerdo. Carlos Mª Romeo   pide la palabra.   

CARLOS Mª ROMEO CASABONA

       Sí, buenos días. En relación con un punto que se tocó ayer a última hora de la tarde y referido a la modificación del Reglamento del Comité Científico, modificación con la que todos estuvimos de acuerdo, yo estuve pensando en una observación que hizo Juan Ramón Lacadena de que al tratarse de una modificación del Articulado del Reglamento Interno y no estar claramente previsto en el Orden del Día- aunque se pudiera deducir- su observación era acertada y, para que los que no han podido asistir a esta reunión no se sientan de algún modo molestos, propongo (en particular, al Presidente) que sin perjuicio de que se continúen las gestiones derivadas del acuerdo que ayer tomamos sobre la nueva forma de organizar reuniones y demás, sería bueno que se incluya expresamente en el Orden del Día de la próxima reunión plenaria, de tal forma que se pueda aprobar entonces la modificación (estemos o no todos presentes) y así se salva la cuestión formal, aunque pienso que no habrá nadie que se oponga, a la vista de la voluntad demostrada durante la sesión de ayer a favor de esta nueva forma de trabajar el Comité Científico, y así no se entorpece lo que ayer se aprobó, pero por otro lado se favorece que los demás miembros puedan participar en su aprobación incluida en el Orden del Día. Esta sería mi propuesta.  

MARCELO PALACIOS

      Me parece muy bien y   que entre todos hagamos la cosas  de la manera más adecuada. Cuando te refieres a continuar las gestiones te refieres ante el Patronato... para ponerles al corriente de cuál es nuestra intención

CARLOS Mª ROMEO CASABONA.

     Sí,  previsiones, cuestiones presupuestarias...

MARCELO PALACIOS

      Voy a   presentarlas el día 20 por la tarde para todo el año que viene, con lo dicho aquí. 

     Ahora continuamos con el Orden del Día; haremos una referencia al Congreso pasado en primer lugar. Estamos satisfechos de los resultados finales en cuanto a la participación. El número de congresistas fueron 425, creo, más unos 70 estudiantes invitados y 10 profesores de   institutos; en cuanto al resultado económico, éste ha sido satisfactorio. La difusión del Congreso se hizo a gran escala y en distintos ámbitos y ahora estamos pendientes de los presupuestos solicitados a varias imprentas para la publicación correspondiente, que serán dos tomos,  de ponencias y comunicaciones respectivamente. En total sumarán unas quinientas páginas (cada tomo). Cuando estén  editados  los recibiréis.   Aunque la edición no era un compromiso del Congreso, vamos a lanzarla de forma gratuita   para todos los intervinientes. En  otro sentido el Congreso ha tenido bastante difusión y ha sido un éxito; pretendemos montar también un vídeo de todo el Congreso con materiales propios y un vídeo que nos ha remitido Antena-3 (es un vídeo largo) a los que he pedido que me permitan hacer uso de él, respetando por supuesto, las fuentes.

JUAN RAMÓN LACADENA

      Has dicho el número total de participantes. ¿Sabes cuál fue el número de países participantes?

MARCELO PALACIOS

  Participaron congresistas   de 39 países. Y cinco Instituciones, entre ellas la Oficina Europea de Patentes .Fue una experiencia muy interesante de la que también aprendemos. Tal vez el próximo Congreso, del que podemos anticipar ya un poco, no debiéramos hacerlo en tres salas al unísono porque- aunque salió todo bien en cuanto a tiempos y orden,  fue a base de un esfuerzo ímprobo de personas permanentemente dedicadas a  ello  y de tener suplentes para cubrir cualquier tipo de  dificultad o carencia  que pudiera acontecer a última hora- provoca una cierta dispersión de los asistentes. De manera que si concretamos los temas podremos también reducir el número de recintos y limitarlos a dos o incluso a uno.   Hemos contado además con la colaboración de estudiantes de la Universidad de Oviedo- todos aquellos jóvenes que iban de un lado a otro- y también de la Oficina de Turismo que durante varios meses trabajaron exhaustivamente para que el Congreso saliera bien. Hemos acordado, como sabéis, que el próximo Congreso se celebre en Octubre del 2002, no conviene fijar la fecha exacta por el momento y conviene que me dejéis un poco de margen porque se van a producir   hechos importantes que desviarían la atención sobre nuestro Congreso: el Festival Internacional de Cine de Gijón, que tiene una semana de duración, y otras  actividades en la ciudad  más   que podrían interferir.

JUAN RAMÓN LACADENA

   También podríamos pensar en la última semana de septiembre. Muchos de nosotros somos docentes universitarios y empezamos el curso en octubre.

MARCELO PALACIOS

       Creo que Bernat  también me hizo esa sugerencia.  Hemos barajado octubre pero podemos cambiarlo, aunque siempre eludiendo  los grandes eventos que va a haber en Gijón. Yo quería sugeriros   que tengamos en cuenta que partimos del principio de dedicar una buena parte del Congreso al tratamiento de la Bioética en los países Latinoamericanos. Creo que hay mucho que hacer en ese terreno; podemos serles de mucho apoyo si además se abre el Congreso como un foro donde puedan exponer sus planteamientos. En este sentido a las personas con las cuales tenemos contacto, como son Darío Bergel o Piedra,   solventes y sobradamente conocidas, podemos pedirles que nos hagan una oferta sobre cómo consideran que han de tratarse los temas y qué temas serían los más adecuados. Y por otra parte hacerles cómplices de todo el trabajo y co-responsables en ese sentido.

JUAN RAMÓN LACADENA

     Como mencionaste ayer la Universidad del Bosque, de Bogotá, allí también están otros importantes estudiosos de la Bioética...

MARCELO PALACIOS

   En el próximo Congreso de  Caracas vamos a coincidir con algunos de ellos y podríamos aprovechar para reunirnos. Cualquier sugerencia que hagáis en este sentido viene bien   porque no haríamos   lo correcto  si no intentamos vincularnos a Latinoamérica de forma clara. 

       Luego,   hay un tema ineludible a tratar en nuestro Congreso, que es el  SIDA, porque se están produciendo casos muy importantes y además se puede abordar desde distintos ámbitos.  En fin,   mi parte traía cuatro temas a elegir, los dos que ya he mencionado, otro que va a seguir en el candelero es la clonación de células humanas, y si pudiéramos contar con personal adecuado- Agni sería perfecta para ello- pues podríamos tratar el tema de la alimentación en el mundo , y ahí cabría, Juan Ramón,    tratar los alimentos convencionales y los modificados genéticamente.   Hay materia más que suficiente. En cuanto a la participación latinoamericana yo creo que debiéramos dedicarle  bastante tiempo  del Congreso.     Hay palabras pedidas, Maurice...

MAURICE DOOLEY

     Muchas gracias. Creo que deberíamos hablar algo más sobre el Congreso de junio y compartir las experiencias de los miembros del Comité en lo que se refiere a los logros o fracasos del Congreso y pienso que debemos ser realistas aunque eso signifique que tengamos que decir abiertamente los fallos. Han habido muchos otros Congresos sobre Bioética prácticamente simultáneos al nuestro y quizás debiéramos preguntarnos si no hay ya demasiados Congresos Mundiales de Bioética, entendiendo que no concurren en el mismo lugar geográfico, pero hubo uno en Londres en las mismas fechas en que celebrábamos el nuestro en Gijón. Dijiste que estuvieron representados 39 países... Pienso que, desde una perspectiva realista, debiéramos calcular la representación numérica real de los participantes originarios de esos países. Yo era el único Irlandés participante y estuve en el Congreso porque la SIBI me pagó por ello, ya que soy un miembro del Comité Científico. Me pregunto cuántos países representados estarían en el mismo caso, por ejemplo Australia, Sudáfrica, EEUU de donde vinieron varios participantes independientes y pagados o cuántos enviaron a un representante con los gastos pagados. Sería interesante poder tener una lista de los participantes por país, señalando si asistieron en calidad de ponentes o invitados. En ese mismo contexto, resulta obvio que un Congreso que se celebre en España va a contar con la participación de un número importante de españoles y, naturalmente, cabría esperar que el Congreso resultase atractivo a un público de habla hispana, nacionales y Latinoaméricanos; por eso sería bueno ponderar si habría que “regionalizar”los contenidos del próximo congreso, tratando de enfocarlo hacia temas de verdadero interés para esa audiencia mayoritaria o si, por el contrario, mantener una perspectiva más global y enfocar los temas que sean de interés común y mundial. Un tercer punto que quería añadir es que, en mi opinión, la utilización de tres salas simultáneas no ha sido una buena idea. Durante el desarrollo del pasado Congreso Mundial hubo un par de bloques temáticos que se llevaron toda la audiencia y se trabajaron en la más pequeña de las salas del recinto ferial en tanto que la sala principal y más grande estaba prácticamente vacía. Sé que requiere aptitudes que rayan en lo profético el decidir de antemano qué bloques temáticos son los que van a generar mayor asistencia de público pero deberíamos tratar de organizar la distribución de los participantes mejor que la vez pasada. Y ahora voy a un asunto puramente técnico: cuando uno tiene que seguir las intervenciones con un auricular como el que estoy usando en este momento y en un idioma que no es el de uno, puede resultar algo tremendamente dificultoso. Sería más apropiado utilizar el doble auricular porque aisla del sonido exterior y favorece la concentración y la comprensión de lo que se está escuchando. Es mejor escuchar el mismo idioma por ambos oídos que un idioma por el derecho y otro por el izquierdo. finalmente, la traducción es un difícil arte y a veces resulta totalmente imprescindible que los traductores tengan de antemano copia del texto que el ponente va a exponer. Tengo entendido que no siempre se dio el caso en nuestro Congreso. En mi opinión, esa debe ser práctica habitual, que toda la documentación les sea facilitada a los intérpretes con antelación para que al menos tengan la oportunidad de hacer su trabajo, extremadamente difícil y complejo de por sí, lo más cómodamente posible. Quiero añadir que la traducción ha sido buena y no hay quejas en ese sentido, sólo quería señalar que el contar con los textos con anterioridad reduce el estrés inherente a la traducción. Bueno, esos eran los puntos que yo quería poner sobre la mesa.

MARCELO PALACIOS

       Analizando     las experiencias, se aprende.  En  realidad, Maurice, cuando yo decía que las expectativas de participación fueron inferiores a las que teníamos hay que tener en cuenta que éste ha sido un Congreso que no recibió los apoyos  habituales, es decir, cada uno se pagó su viaje. Que una persona venga desde Ucrania o desde China o desde otro lugar remoto pagándose su viaje tiene su valor, y eso ha ocurrido. En cualquier caso yo hacia la valoración del Congreso, no desde perspectivas económicas porque hemos salido sin pérdidas, sino en función de las impresiones que nos llegaban a través del correo electrónico, postal, etc., felicitándonos por el desarrollo del Congreso. Tienes toda la razón en lo que a las salas se refiere, pero eso pasa en todos los congresos, incluso cuando hay una sola sala,  hay momentos en que dependiendo del orador o del tema la sala est á llena o   casi  vacía. Eso depende de muchos factores: asunto, horario...,  y es  muy difícil poder evitarlo . En cuanto a los aspectos técnicos, te diré que nosotros hemos hecho uso de estos espacios y su equipamiento de forma  gratuita y hemos utilizado los medios técnicos de que disponen, y en general hemos de estar muy satisfechos, pero de todas formas hablaré con los responsables de la FIDMA sobre tus sugerencias. En cuanto a los equipos de traductores elegimos a los que consideramos los mejores pero ahí sí tengo que entonar un pequeño “mea culpa”  en cuanto a no  haber facilitado previamente a los traductores todos los textos. Agradezco mucho tu sugerencia. Por lo demás el Congreso tuvo una amplísima difusión y la sigue teniendo, y  habida cuenta que es nuestra primera experiencia y el hecho de que la SIBI tampoco tenía una implantación mundial que pudiera generar otras expectativas, creo que debemos   estar contentos. En otro orden de cosas   es probable que el precio de la participación (y miro directamente a Juan Ramón) haya sido un poco alto (no en comparación a otros) pero, como me explicaron luego los expertos    los  Congresos en que no se expongan materiales y que no tenga una amplia área de exposición específica,  cuentan  con un número mucho menos importante de asistentes que cualquier otro Congreso monotemático, donde las grandes entidades, laboratorios, etc, juegan un papel muy importante en la captación de participantes.

AMOS SAPHIRA

      A mí también me sorprendió la altísima participación Latinoamericana, participantes hispano-hablantes en general, que, como bien apuntó Maurice, es la audiencia natural para un Congreso de estas características. Pero no significa que no debamos acercarnos a otras posibles audiencias y en este sentido quisiera saber Marcelo, si tienes información sobre el número de participantes Norteamericanos, de EEUU, de Canadá... Creo que este sería un grupo potencial de participantes en el futuro. A los Norteamericanos les gusta venir a Europa, a España e Italia en particular, y en lo que a mí respecta, prefiero viajar en verano; Octubre quizás no sea el mes idóneo para el próximo Congreso si deseamos contar con mayor participación Norteamericana. En particular los que tienen hijos no se sienten inclinados a viajar después de Labor Day, es decir, a principios de septiembre. En cuanto al formato general de nuestro próximo congreso, desde el punto de vista académico, yo tengo especial preferencia por los congresos centrados en uno o dos temas relacionados y de hecho si revisamos las actas dedicadas a la planificación del Congreso pasado yo sugerí en varias ocasiones que tratásemos de encontrar un tema unificador, conductor del resto. No fue aceptada y yo lo comprendo ya que buscábamos configurar un pout-pourri temático a fin de atraer la mayor participación posible y abordando distintos intereses en el ámbito de la Bioética. Pero creo que en la próxima ocasión debiéramos optar por una modalidad distinta, es decir, tratar menos temas y en el marco de un tema unificador y que no quedase un congreso demasiado delimitado temáticamente. Recordemos que nuestros Congresos van dirigidos a un público general y no a un conjunto de expertos. Marcelo, tú sugerías tratar el SIDA como uno de los temas centrales, pero debemos reconocer que en los congresos de bioética celebrados en el hemisferio occidental en los últimos años el tema del SIDA ha perdido interés, parte del atractivo inicial. Si, no obstante, queremos incorporar el tema del SIDA en programa quizás sería conveniente tratar de centrar la problemática asociada al SIDA en el contexto de los países en vías de desarrollo, traer participantes por ejemplo de África o del Sudeste de Asia...Tailandia... de esos lugares. Eso tendría mayor relevancia y un potencial atractivo a considerar. Ya que hablamos del mundo en vías de desarrollo, en especial ahora que contamos con un colega cubano, un tema que podríamos someter a consideración es la experimentación de fármacos en humanos, por ejemplo, que llevan a cabo las grandes empresas farmacéuticas occidentales en el Tercer Mundo. Esto es una “patata caliente”. También quiero decir que esos temas encajan muy bien con la nueva versión de la Declaración de Helsinki que toca algunos de esos temas, así que podríamos incorporarla también al congreso. Eso es todo, por el momento.

MARCELO PALACIOS

      En  cuanto a porcentajes de participación cubrimos aproximadamente los supuestos que en su día habíamos valorado. Un porcentaje que superaba el 50% de hispano-hablantes, el siguiente sería el de europeos y luego para EE.UU y otros países. Pondremos a vuestra  disposición la distribución numérica y geográfica de los participantes en el Congreso .  El esfuerzo de difundir el Congreso llegó en dos ocasiones a 12.000 personas. Creo que  el alto número   de materias contribuyó a que muchos de esos países también vinieran a  tratar la cuota-parte que les correspondía.

      En cuanto al formato del próximo congreso coincidimos totalmente, y  la incorporación de investigación sobre fármacos se concilia con el bloque del SIDA. Hemos alcanzado ya algunas conclusiones: que los bloques temáticos no deben ser muchos y que debemos aspirar a conseguir concentrar al público en uno o dos espacios a lo más. De todas maneras para la próxima ocasión haremos una movilización de entorno mayor. No nos dirigimos, en principio muy expresamente a instituciones que podrían potencialmente colaborar. Creo que hemos dado un paso importante y podremos contar con el apoyo de ciertas entidades, máxime si además tocamos temas tan concretos como el SIDA y los tratamientos específicos, o los alimentos transgénicos.  Así que, Amos,  incorporamos esta sugerencia tuya.   ¿Alguien quiere intervenir?

JOSÉ EGOZCUE

         Muy brevemente porque lo que quería decir ya se ha dicho. Pienso que deberíamos cambiar el nombre del Congreso, es decir, hacer referencia a su naturaleza internacional en lugar de mundial. Eso ya lo hemos discutido en otra ocasión por las connotaciones que tiene el término “mundial”. Por ejemplo, no hemos tenido participantes de Australia o Nueva Zelanda. En cambio si lo denominamos “Congreso Internacional” bastaría con tener un participante de Andorra. En otro orden de cosas, el tema que propone Amos sería muy interesante desde el punto de vista de España, no olvidemos que durante la década de los 50 fuimos uno de los países donde la experimentación humana era algo común. Y ahora tenemos empresas farmacéuticas que están haciendo experimentación humana en países del Tercer Mundo, por tanto la experiencia española sobre cómo hemos pasado de ser cobayas a experimentadores podría resultar muy interesante.

MARCELO PALACIOS

     Hay  algo que tenía anotado   que creo   muy importante. Creo que para este Congreso tendremos que ver de disponer de unos fondos de apoyo  a países, Africanos concretamente, que querían venir pero  no tenían medios   y que estaban buscando  ayudas económicas  para venir que al final no se consolidaron. Nosotros no tenemos disponibilidades para  estos fines.    Respondiendo a José,   el Congreso empezó siendo mundial y yo creo que  hemos de tender a que la participación sea geográficamente más variada y que se incremente en el futuro. En la próxima ocasión tendremos  que hacer un esfuerzo para que Canadá y EEUU estén suficientemente representados y sobre todo, lo que para mí es más importante, ver de qué forma podríamos incorporar al Comité a un miembro de un país Africano, pero lamentablemente no hay muchas personas a las cuales dirigirse.   Os pido   alguna sugerencia en ese sentido.  . En cuanto a Asia, que también citabas, el Profesor Azariah, que es el Presidente de las Asociaciones Asiáticas de Bioética y es Catedrático de  Zoologíade la Universidad de Madrás, está en la mejor disposición de colaborar con nosotros; y el Japonés Yakamoto   que escribió un artículo para la revista SIBI también puede ser un elemento de introducción en esos ámbitos.  Teniendo en  cuenta   el momento en que la SIBI se encuentra- que no es que sea excepcional, pero tampoco es muy normal que en escasamente tres años nos hayamos asentado y tengamos una seguridad de futuro,   una digna revista y nos proyectemos    al exterior cada vez con más intensidad- tenemos por delante la fase de dispersión  por otros sitios  que va a llevar su tiempo. Pero   confío que llegaremos al próximo Congreso con  mayor expansión y cierta consolidación en estos entornos mundiales. Mi preocupación fundamental, insisto, es África;   siento   desazón   al no contar con alguna persona de ese continente, porque   si no tienen quién les represente ya es motivo suficiente   para que nosotros hagamos lo posible  lograrlo. Yo ya hice algunos contactos. 

     Bien ¿algo más?. ¿No?. Pues entonces, tengo aquí un escrito de Erwin Deutch en el que me dice que está hospitalizado y no podrá asistir a la presente reunión. También, que tiene una propuesta para la próxima agenda del Comité: la Declaración de Helsinki ha sido totalmente modificada y publicada en Edimburgo, Escocia, en octubre de 2000 y   le gustaría mucho presentar los resultados y la nueva formulación de la Declaración.  Me parece interesante.

MAURICE DOOLEY

     Hay algo que quisiera decir en relación al último encuentro del Comité Científico. Hacer coincidir la reunión con el Congreso no fue una buena idea. Recordareis que nos reuníamos a ratos durante las pausas largas entre sesión y sesión para terminar de perfilar la Declaración de Gijón. He de decir que no hubo tiempo suficiente para discutir algunos de los puntos críticos de ese importante documento. Por tanto, en mi opinión, no sería deseable  volver a hacer coincidir ambos eventos. La reunión del Comité debería hacerse en un día diferenciado del Congreso. En la experiencia que tengo de trabajar en el Consejo de Europa, puedo deciros que pasábamos mucho tiempo discutiendo cada uno de los puntos de todo documento que se elaboraba, porque ningún documento importante debe ser elaborado con prisa. Otra observación en ese sentido: recordaréis que Jean Michaud era el único que insistió en discutir el documento en francés ya que su inglés no es muy bueno, y el esfuerzo de tener que trabajar el documento en ambos idiomas no fue muy buena idea.

MARCELO PALACIOS

         Nos multiplicamos y hacemos todos los esfuerzos posibles, pero si la actividad del Comité Científco coincide con un Congreso  tiene una justificación y es económica.   Aunque, como sugieres, podemos hacer la reunión el día anterior al comienzo del Congreso. Lo tendré en cuenta. En cuanto a   la traducción,  es complicado, pero intentaremos resolverlo como corresponda. 

CARLOS Mª ROMEO CASABONA

      Yo quería insistir en lo que ha dicho Maurice en relación con la metodología de trabajo con la Declaración de Gijón. Ha sido nuestra primera experiencia y aunque estoy totalmente de acuerdo con él en cuanto a que no tuvimos mucho tiempo ni posibilidades porque estábamos activamente involucrados en el desarrollo del Congreso, moderando Mesas, participando como ponentes, etc.,   para el futuro y si es que en próximos congresos vamos a elaborar una Declaración o Documento sería preciso que pudiéramos trabajar tranquilamente con anterioridad, ya que- además de lo que apuntó Maurice- nosotros mismos estábamos muy tensos. Fue muy complicado.

MARCELO PALACIOS

         Hay que recordar,  Carlos Mª, que llevábamos trabajando el Borrador desde hacía 8 meses,   y se produjeron carteos e intercambios de papeles, aunque sí, al  y al final   tuvimos que apretar el acelerador.

CARLOS Mª ROMEO CASABONA

    Lo que se hizo durante esos 8 meses en realidad fue yuxtaponer sugerencias individuales que no estaban coordinadas, pero hubiera sido bueno que entre ese primer paso y el Congreso hubiera habido una reunión formal.

MARCELO PALACIOS

Totalmente de acuerdo. Creo que José quiere añadir algo...

JOSÉ EGOZCUE

   Lo de tener que pasar del francés al inglés y al castellano fue demencial aunque yo me divertí mucho porque me dio cierta capacidad de maniobra para manipular el texto. Bueno, en serio, creo que debiéramos considerar lo que dijo Maurice, discutir el documento sólo en inglés y castellano o bien tener disponible un equipo de traductores que hagan todo el trabajo, porque si no...

MARCELO PALACIOS

     Asumo todo lo que decís,   aunque el resultado fue mejor de lo esperado. Lo tendremos en cuenta.  Espero que la próxima vez lo haremos mucho mejor.

GUIDO GERIN

     Sólo dos cosas. En primer lugar sería conveniente que la documentación aportada en nuestros Congresos tuviera un sello seco identificativo que sirviera de prueba y referencia para nuestras actividades;   lo he visto en muchas Universidades y sólo se precisa una máquina muy sencilla. La otra cuestión es informar sobre la Convención de Montreal, un documento sobre la protección de la Biodiversidad Biológica. En estos momentos está depositada en la ONU y se abrirá a la firma en junio del próximo año. Es un documento importante y necesario. Si EEUU lo ratifica muchos otros países lo harán también pero a EEUU no parece gustarle demasiado. Pero es de suma importancia para el sector agro-alimentario.

JUAN RAMON LACADENA

   ¿Pero, no se ratificó ese documento en Nairobi?.

GUIDO GERIN

     El primer documento sí.

MARCELO PALACIOS

    Si tienes una copia, nos la dejas ahora. Al hilo de esto quería decir que vamos a cambiar de sede, aun edificio singular,  mejorando mejorar mucho en espacio; espero que  el año que viene  ya podamos  ocuparlaí, y entonces tendremos la ocasión de reorganizar la biblioteca de la SIBI, que ya es muy amplia y en ella trabajan     becarios catalogando el material de forma que podamos incorporar esas referencias a la página WEB. Parece ser que nuestra página WEB es muy visitada, con una mecha diaria de más de cien visitas a la WEB. 

JUAN RAMÓN LACADENA

   ¿Del libro BIOÉTICA 2000, qué nos puedes informar?

MARCELO PALACIOS

    Parece ser que la venta va bien.  He querido hablar en dos ocasiones con el Director de la Editorial pero aún no he podido contactarle,  pero parece ser que una distribuidora Brasileña le pedía 5.000 libros en depósito. Espero poder informaros más adelante. Lo que sí quería es ver de publicarlo en inglés pronto.

      ¿Os parece bien que incorporemos la propuesta de Deutsch al próximo Orden del Día?.  Veo que sí. 

        En los Congresos   se  entregan   los  Premios SIBI, así que tendremos que ir pensando en candidatos. Yo sugeriría que esta vez fuera el Consejo de Europa.   Hacer propuestas y  las comentamos.

JUAN RAMÓN LACADENA

     Si el Consejo de Europa aceptara, sería un espaldarazo para la Sociedad.

MARCELO PALACIOS

       Lo intentaremos. Si  os parece  hablo con Walter Sweimmer,   su Secretario General, que nos apoyó sin ningún tipo de reserva para el Congreso Mundial y  a quien  conozco personalmente. 

AMOS SAPHIRA

     Creo que es buena idea pero como el Congreso se acerca... ¿Tienes idea, Marcelo, de quién podría venir a recoger el PREMIO SIBI?. Tendría que ser alguien muy relevante y conocido...

MARCELO PALACIOS

    Tengo que confesar que la intención sería  llevárselo nosotros allí, porque eso tendría mayor proyección, aunque   también podemos entregarlo aquí, durante el Congreso al Secretario General o al Presidente.  De ser en Estrasburgo, podríamos incluso pensar en enviar   una pequeña delegación...

GUIDO GERIN

      El Consejo de Europa está representado por el Secretariado General, o el Consejo de Ministros o el Presidente de la Asamblea General.

MARCELO PALACIOS

      Por eso es  preferible  que el premio  se conceda  al Consejo de Europa en tanto que institución, y así no habrá ningún agravio.

       Aquilino me recuerda que tenemos que fijar la fecha de nuestra próxima reunión.    La fecha tendría que ser a finales de junio... ¿ tal vez los días 29 y 30 de junio?.   Asentís, así que   la próxima reunión   ya tiene   fecha. En el Orden del Día: Revisión de la Declaración de Helsinki, que expondrá Erwin Deutsch, y Preparativos del Congreso SIBI 2002.

      Quisiera  -y  estoy seguro de coincidir con vuestro sentimiento-,   agradecer a los que no están ya en el Comité  su   participación pasada   y desearles lo mejor. Y a vosotros y a vuestras familias, aunque algunos nos seguiremos viendo a lo largo del día, desearos unas felices fiestas y los mejores deseos para el año que se avecina. Muchas gracias por vuestra presencia aquí, por vuestro trabajo   sincero y riguroso y hasta la próxima. Gracias también a quienes nos han  asistido desde el punto de vista técnico,   a la traductora,  y a Mónica y Víctor.   Damos pues por terminada la sesión