Declaración de Gijón
contra el uso de Armas BiológicasIV Congreso Mundial de Bioética
(Gijón, España, 2005)
ADVIRTIENDO
Que la dignidad humana es un atributo exclusivo de todos los seres humanos y su reconocimiento un derecho fundamental que es base de todos los derechos humanos y libertades fundamentales de cada persona y de toda la humanidad, que debe ser respetado y protegido. Que la violencia de cualquier género -física, psíquica, emocional, moral, técnica, ambiental, social, económica u otras- es una conducta inaceptable, anti-social y contraria a la dignidad humana. Que la guerra, el terrorismo, la violencia, el abuso de poder y el mal uso de la ciencia y la tecnología son perjudiciales para la Humanidad y que tales actos están aumentando en número e intensidad y a menudo se están llevando a cabo con total impunidad Que el uso de armas biológicas y químicas es particularmente cruel por afectar indiscriminadamente a poblaciones civiles y está prohibido en múltiples documentos internacionales y regionales, tales como:
El Protocolo de Ginebra de 17 de junio de 1925 La Convención sobre la prohibición del desarrollo, la producción y el almacenamiento de armas bacteriológicas (biológicas) y toxinas y sobre su destrucción, que se abrió a la firma en 1972 y entró en vigor en 1975, Anexo a la resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas nº 2826 (XXVI). La Declaración Universal del Genoma Humano y los Derechos Humanos de 11 Noviembre 1997. La Declaración "Compromiso Universal por la dignidad humana". II Congreso Mundial de Bioética SIBI (Gijón, España, 2002). La Declaración Universal de Bioética y Derechos Humanos- 2005.RECORDANDO el llamamiento del Comité Internacional de la Cruz Roja sobre Biotecnología, Armas y Humanidad.
AFIRMANDO que la dignidad individual y colectiva humana se niega:
CONVENCIDOS de
- Si permanecemos indiferentes a las agresiones a los países más débiles por parte de los más fuertes.
- Si continuamos recurriendo al uso de la fuerza, incluyendo el terror, para resolver nuestras diferencias en vez de construir puentes de tolerancia, comprensión y comunicación constructiva
- Que todo ser humano tiene la obligación moral no solo de defender la dignidad, sino también la obligación de velar y denunciar los atentados contra la misma
- Que la Bioética reconoce una responsabilidad específica en denunciar las violaciones de la dignidad humana, y abogar por la proscripción del empleo de conocimientos, técnicas y medios biológicos para destruir y aniquilar a seres humanos y al entorno natural en que viven.
EXPRESAMOS el firme Compromiso de
- Avanzar decididamente hacia un nuevo orden mundial justo coparticipado, corresponsabilizado, cooperativo, sostenible, equitativo y solidario para terminar con los conflictos armados, las guerras y el terrorismo.
- Adoptar y fomentar las medidas y las actitudes individuales, sociales y políticas para vencer la intolerancia y la violencia en todas sus formas y para que se imponga el respeto efectivo de la dignidad humana
- Abogar por la destrucción de toda arma biológica existente, rechazar estrategias militares con la convocatoria de profesionales biomédicos a colaborar en la elaboración, el empleo y fomento de armas biológicas, y condenar públicamente los incumplimientos de los acuerdos internacionales.
- Solicitar la participación de representantes de la Bioética en las comisiones que elaboran y controlan estos acuerdos
- Condenar la participación de expertos, técnicos y científicos en el desarrollo de armas biológicas
- Condenar la incorporación de las instituciones de salud pública a planes para desarrollar programas conducentes a disponer de armas biológicas que, bajo la excusa de ser tácticas defensivas, pueden ser aplicados como represalia contra otros
- Construir bases teóricas coherentes contra los argumentos que facilitan apoyo a las guerras religiosas, tortura, y la ética de las guerras
- Exigir (urgir) a todos los Gobiernos que lleven a cabo sin demora las acciones precisas para hacer efectiva esta Declaración.
- Divulgar ampliamente el presente compromiso a través de todos los medios de difusión, reclamando su urgente puesta en práctica.
Aprobada por asentimiento por el Plenario del
IV Congreso Mundial de Bioética
Gijón (ESPAÑA), 25 noviembre 2005